Los  miles de afectados por el fraude de las clínicas low cost iDental están desde ayer algo más “esperanzados”. Los avances de la investigación que dirige el juez José de la Mata llevaban este miércoles a la detención de una decena de directivos de la cúpula del entramado empresarial –de más de 100 sociedades– bajo el que operaba la cadena dental.

Entre los nombres que se han conocido figura el de Luis Sans, cofundador de Weston Hill, el fondo que compró la compañía en octubre del año pasado y que supuestamente habría inyectado 25 millones de euros en la compañía para salvarla de la quiebra. Un reflote que nunca llegó a producirse y que apenas ocho meses después dejó a iDental con mayores deudas y todas sus clínicas cerradas definitivamente.

Sin embargo, más allá de la exigencia de responsabilidades a Sans y sus colaboradores –que son muchas, a tenor de los delitos de los que se le acusa –la Unidad de Delitos Fiscales y Económicos (UDEF) ha realizado estas detenciones con un objetivo: evitar que se cometiera “una nueva macroestafa”, en este caso con las otras clínicas del empresario, Instituts Odontològics.

La compañía contaba con 27 clínicas en Cataluña y Madrid

En estas clínicas, propiedad también de Weston Hill desde 2015, los empresarios también tenían un plan de expansión que la policía han considerado sospechoso de fraude. Un plan que comenzó en noviembre pasado, apenas un mes después de  que  el fondo adquiriese iDental, con la comunicación de un plan inversor de 25 millones de euros para abrir 86 clínicas en Cataluña este año 2018. La compañía, que hasta 2015 llevaba dos décadas funcionando de la mano del empresario Joan Solé, contaba con 27 clínicas en Cataluña y Madrid.

El anuncio del plan aseguraba también la creación de 400 empleos directos en 46 clínicas que verían la luz en los primeros meses de 2018. Sin embargo, el plan estaba bloqueado desde hace algunos meses por las disputas internas entre Sans y los otros dos socios de Weston Hill, los hermanos Juan y José María Garrido.

Contratados y despedidos

Joan –nombre ficticio– fue una de las decenas (al menos 70 personas) contratadas para el plan de expansión de Instituts en enero de 2018. La compañía le contrató a él y a otras 40 personas para ejercer de directores de clínica. Tenían que hacer un curso que terminaba con un examen: “Cuando lo terminamos nos dijeron que las clínicas estaban en obras y nos pusieron a buscar clientes. Aunque en mi caso fue poco tiempo ya que fui uno de los primeros a los que dijeron que mi clínica no abriría por problemas de alquiler con el dueño y en abril me despidieron”.

También María –de nuevo prefiere no dar su nombre– fue seleccionada para ejercer de directora de clínica y acceder a esta formación. “Me sorprendió lo precipitado de su respuesta. Primero me citaron para una entrevista presencial, pero cuando llegué el responsable no estaba y me tuve que volver a casa. Luego me hicieron una entrevista breve por videollamada y enseguida me confirmaron que estaba dentro”, recuerda.

“le sorprendió que  no le pidiesen ninguna experiencia en el sector dental, sino más bien al contrario”

A María también le sorprendió que  no le pidiesen ninguna experiencia en el sector dental, sino más bien al contrario: “Éramos un grupo muy heterogéneo, nadie venía del sector, había encargados de tienda, comerciales… pero nos decían que mejor así”.

Ambos realizaron el curso y estuvieron durante un tiempo a la caza de clientes, para lo que tenían que acudir a las empresas de los alrededores de la clínica para firmar acuerdos corporativos. Sin embargo tanto ellos como todos los demás contratados, que no eran solo directores, también había higienistas y otras profesiones, fueron despedidos “por fuerza mayor”. “Desde que ocurrió todo entre abril y mayo sospechábamos que preparaban una quiebra para la compañía”, incide Joan.

Las aperturas de las clínicas que debían producirse la pasada primavera –21 en Barcelona, siete en Girona, otras tantas en Tarragona y tres en Lleida– nunca vieron la luz, como tampoco los 25 millones de euros que el fondo anunció para el plan, según fuentes cercanas a la operación.

Detrás del bloqueo de fondos estuvo la disputa entre Sans y los Garrido

Detrás del bloqueo de fondos estuvo la disputa entre Sans y los Garrido, que para entonces ya habían entrado en guerra abierta por iDental. Los hermanos le expulsaron del fondo el pasado mayo por supuesta “mala gestión” en las clínicas low cost y empezaron un cruce de  querellas.

Sin embargo, ese bloqueo parece haber retrasado (y evitado una vez que la Udef ha detenido a Sans) que una nueva macroestafa dental se produjera de las mismas manos que, según las investigaciones, han orquestado la trama de iDental.