Salud

Enfermeras denuncian una “repugnante” fiesta en Fortuny que “denigra” a la profesión

logo
Enfermeras denuncian una “repugnante” fiesta en Fortuny que “denigra” a la profesión

Resumen:

La fiesta de la madrileña discoteca Fortuny se llama “Crazy Hospital” y está animada por azafatas semidesnudas y disfrazadas de enfermeras que animan el local ofreciendo chupitos en unas jeringuillas gigantes, lo que el Consejo General de Enfermería acaba de denunciar por considerar una ofensa a las 300.000 enfermeras y enfermeros españoles así como a todas las mujeres.

“El papel de médicos, encarnados sólo por hombres, incluía un uniforme sin connotaciones sexistas, una simple bata, mientras las chicas vestían ropa interior roja y de encaje más propia de una película pornográfica y acompañada con la sempiterna y anacrónica cofia”, han denunciado las enfermeras en un comunicado.

Florentino Pérez Raya, presidente del CGE, recuerda a los responsables del local y de la marca de bebidas que las enfermeras son profesionales con un alto nivel de cualificación, que gozan de gran prestigio dentro y fuera de España, que salvan vidas y que se han visto degradadas al presentarse como un mero icono sexual y no como profesionales que se dedican al cuidado y atención de la población cada día.

Amén de banalizar el rol de los profesionales sanitarios y relacionarlo con el consumo de alcohol, el Consejo General de Enfermería quiere denunciar públicamente y hacer llegar a los propietarios del local y los responsables de la marca de refrescos su repulsa e indignación por la imagen de la profesión que se ofrece a los centenares de personas que acudieron a la fiesta. Según atestiguan las imágenes remitidas a esta institución por algunas enfermeras presentes y las que el local publicó en sus redes sociales, unas falsas enfermeras recorrían el local con un escueto uniforme -con cofia y minifalda- y enseñando de forma explícita una ropa interior roja y de encaje. Ofrecían a los clientes tomar chupitos de unas jeringuillas gigantes en una camilla. Toda la escena era una absurda parodia del trabajo de los profesionales sanitarios, pero lo más grave es la imagen sexista, denigrante y ofensiva de las enfermeras y de todas las mujeres.

“El desatino de los organizadores sube un escalón cuando, en contraposición al atuendo pornográfico de las falsas enfermeras, los azafatos que simulaban ser médicos, todos hombres, llevaban una bata y vaqueros, sin enseñar escotes o culos”, eplica el comunicado.

Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, dice a los responsables de la discoteca que “las enfermeras son profesionales con un alto nivel de cualificación, una formación académica de cuatro años y dos años de especialidad, contando en estos momentos con un gran número de profesionales enfermeros con grados de máster y doctorado; una carrera universitaria que requiere una exigente nota de corte para acceder a ella; y unos profesionales que gozan de un gran prestigio en el ámbito internacional. La imagen trivial y frívola de la profesión, además, por haber sido desempeñada históricamente por la mujer, transmite un mensaje sexista y vejatorio y así nos lo manifiestan siempre muchas compañeras cuando en fiestas se hace uso de este estereotipo”.

El Consejo General quiere recalcar que para animar un local de ocio o para tener más audiencia en los medios de comunicación, no hace falta ofender a cientos de miles de profesionales que se dejan la vida por sus pacientes, que seguro que se pueden organizar fiestas igual de divertidas y atractivas sin necesidad de que unas mujeres desnudas inciten a beber más alcohol, pues la sociedad ha evolucionado y semejantes iniciativas – y menos entre un público joven- deben ser repudiadas y abolidas.

Asimismo, el Consejo General de Enfermería ha anunciado que se dirigirá directamente a la vicepresidenta del Gobierno, al Ministerio de Sanidad, al Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, a la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, solicitando su intervención y prevención en evitación de posibles manifestaciones de tan escaso gusto. Asimismo, pondrá en conocimiento de las 300.000 enfermeras y enfermeros españoles estos hechos para que sean conscientes del destino a que se dedica su consumo de cualquier bebida de la marca Schweppes  y de la imagen que desde dicha marca se propugna de esta profesión.

Schweepes ha desmentido cualquier relación con el patrocinio de la fiesta y ha emitido un comunicado en el que expresa que “es una empresa muy concienciada por la igualdad de género y está en contra de cualquier tipo de discriminación por esta circunstancia, manifestando su total repulsa e indignación ante este tipo de actuaciones”.