Salud

El diagnóstico más probable de Merkel: una enfermedad sin cura pero con tratamiento

El jefe clínico de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Hospital Sant Pau de Barcelona considera que la presidenta alemana padece temblor ortostático primario, una enfermedad rara en la que las convulsiones se producen solo estando de pie.

Ángela Merkel junto a la primera ministra danesa en una recepción que, inusualmente, realizaron sentadas. EP

En solo un mes, la presidenta alemana, Ángela Merkel, ha sufrido tres episodios de temblores en otros tantos actos oficiales. Sus convulsiones, muy rápidas y aparatosas, han dado la vuelta al mundo y han generado especulaciones que ni la presidenta ni el Gobierno alemán han aclarado de momento. «No hay de qué preocuparse. Estoy firmemente convencida de que puedo rendir bien», es prácticamente lo único que ha dicho la mandataria alemana.

El primero de los temblores, junto al presidente ucraniano, salió en todas las televisiones y despertó rumores sobre su estado de salud. Especulaciones que no han hecho más que aumentar tras los dos siguientes episodios. ¿Estrés? ¿Parkinson? ¿Una infección? Pero un detalle en su último acto oficial de este jueves junto a la presidenta danesa en Berlín ha despejado dudas sobre su diagnóstico.

Al menos así lo cree Alexandre Gironell, jefe clínico de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Servicio de Neurología del Hospital Sant Pau de Barcelona: «El hecho de que haya comparecido sentada y no haya sufrido temblores apunta claramente a un temblor ortostático primario, una enfermedad cuyo único temblor son los síntomas y que no se cura pero tiene tratamiento», explica el médico, que forma parte de la plataforma Doctoralia.

«Al principio pensé que podía ser temblor fisiológico exagerado, que sucede cuando se agrava el mínimo temblor que todos tenemos, por causas como el estrés o el consumo de sustancias y que se puede pasar, como le ocurrió a Merkel en aquel momento, con hidratación. Era congruente. También pensé en temblor esencial, pero este afecta mucho a la cabeza y las manos, y en la alemana no era tan evidente. El parkinson también era descartable porque es un temblor mucho más lento que el que sufre Merkel», afirma el neurólogo.

¿En qué consiste la más probable enfermedad de Merkel?

Así, Gironell dio con el diagnóstico tras ver el último vídeo ayer de la presidenta alemana, que junto a la presidenta danesa rompió el protocolo y realizó un acto público sentada, en lugar de la posición habitual de pie. «El temblor ortostático primario es una enfermedad cuyo único síntoma es el propio temblor y que solo aparece estando de pie. Al sentarse o caminar, desaparece», indica el neurólogo.

El diagnóstico, según Gironell, es fácil y certero. «Basta con realizar una electromiografía. Se colocan los electrodos en los cuádriceps o en las lumbares y se ve la actividad muscular. Si es esta enfermedad, las contracciones irán a una velocidad de entre 13 y 15 hercios, una velocidad que no se corresponde con ninguna otra enfermedad», explica.

Se trata de una patología moderada, que no tiene cura pero en la mayoría de los casos permite hacer vida normal, con la salvedad de evitar estar de pie y parados, según explica el neurólogo. Su tratamiento es con fármacos epilépticos (como la gabapentina) pero que «no suele ir muy bien, hay que ir probando». En los casos más graves, indica Gironell, «es posible operar con estimulación cerebral profunda. Es una operación parecida a la indicada para los temblores del parkinson y es complicada, solo se realiza para casos muy incapacitantes».

El temblor ortostático primario es una enfermedad relativamente nueva, pues el primer caso se describió en 1984, y rara porque solo se han descrito unos 400 casos en estos 35 años. «El perfil de Merkel también coincide en esta enfermedad, que comienza a mediana edad», afirma el neurólogo. Además, afecta aproximadamente al doble de mujeres que de hombres.

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