Salud

Una gota de sangre y quince minutos de espera: así se hacen los tests rápidos

Una enfermera hace un test rápido a un hombre para ver si es portador del coronavirus, este lunes en el centro de salud de San Andrés, Murcia

Una enfermera hace un test rápido a un hombre para ver si es portador del coronavirus, este lunes en el centro de salud de San Andrés, Murcia EFE/Marcial Guillén

Un pinchazo en el dedo, una gota de sangre y quince minutos de espera: así es como funcionan los test rápidos que se están realizando ya en España y que serán claves para el inicio de la fase de desescalada en la lucha contra el coronavirus.

El Gobierno repartió hace una semana un millón de test rápidos entre las Comunidades Autónomas y en los próximos días entregará varios millones más. Las Comunidades llevan ya varios días realizando estas pruebas con el objetivo de conocer el número real de infectados para poder aislarlos y evitar que sigan propagando el virus. Localizar a los contagiados supondrá ganar una batalla fundamental para poder derrotar al COVID-19.

El funcionamiento de los test rápidos es similar a los test de embarazo y no requieren de ningún equipamiento técnico más allá del propio test. Su precio además ronda los diez euros, por lo que es bastante más barato que los test PCR, que cuestan unos 50 euros la unidad.

Los PCR, las pruebas más fiables

Las pruebas PCR, cuyo nombre proviene de las siglas en inglés de «Reacción en Cadena de la Polimerasa», son las más fiables que existen ahora mismo para detectar a los casos positivos por coronavirus. Su uso es muy común y rutinario en los laboratorios de Microbiología de hospitales, centros de investigación y universidades, y se basa en las características de estabilidad al calor de una enzima polimerasa.

La diferencia principal respecto a las PCR es la rapidez, ya que te puede detectar un positivo en diez minutos»

Inmaculada Casa, viróloga

Mediante esta técnica, utilizada desde el inicio de la pandemia del coronavirus, se localiza y amplifica un fragmento de material genético, que en el caso del coronavirus es una molécula de ARN. Si tras el análisis de una muestra respiratoria de una persona sospechosa de estar infectada, la prueba detecta ARN del virus, el resultado es positivo y se confirma que padece el Covid-19.

Siempre será mejor una PCR que cualquier otra prueba por su alta especificidad y sensibilidad y porque además detecta el virus en las primeras fases respiratorias. Sin embargo, para realizar test PCR se necesita personal altamente cualificado y un laboratorio equipado. Además, hay que esperar varias horas para conocer los resultados.

Los test rápidos no necesitan laboratorio

«La PCR es una técnica de diagnóstico ampliamente implementada en los laboratorios de microbiología», explica Inmaculada Casa, viróloga del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III. «Tarda en aplicarse unas dos o tres horas y por lo tanto hay ese tiempo de demora hasta que se emiten los resultados».

Por ello, y para poder hacer test de manera masiva, se han desarrollado otras técnicas para la detección del coronavirus, los test rápidos. «Lo que hacen en detectar los anticuerpos de una persona y ver si los ha desarrollado», señala la especialista. «La diferencia principal respecto a las PCR es la rapidez, ya que te puede detectar un positivo en diez minutos».

Otra ventaja de los test rápidos frente a las PCR es que esas pruebas se pueden realizar en cualquier lugar, ya que las muestras no se analizan en un laboratorio. Eso permite que las personas puedan ser controladas en sus casas, aunque de momento las pruebas siempre tienen que estar supervisadas por personal sanitario.

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