Salud

Qué es la mielitis transversa, la enfermedad que ha paralizado el ensayo de la vacuna de Astrazeneca

EFE/Juan Ignacio Roncoroni

La vacuna contra el covid-19 de Astrazeneca y la Universidad de Oxford puede haber producido «una enfermedad potencialmente inexplicable» en uno de los voluntarios de los ensayos clínicos en fase 3. El resultado, la paralización del ensayo de la vacuna de la que esta misma semana Sanidad anunció que llegarían tres millones de dosis para diciembre.

La «enfermedad potencialmente inexplicable» es una mielitis transversa, según asegura The New York Times, que ha sufrido un voluntario que reside en Estados Unidos.

La afección es una inflamación de la médula espinal, cuya consecuencia es un daño en el revestimiento (vaina de mielina) alrededor de las células nerviosas. Esto interrumpe las señales entre los nervios espinales y el resto del cuerpo. La mielitis transversa puede ocasionar dolor, debilidad muscular, parálisis y problemas con la vejiga o el intestino según describe la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) indica que los pacientes que la sufren pueden experimentar dolor, parálisis o debilidad muscular, problemas sensoriales (hormigueos, ardor, entumecimiento,…), disfunciones en el aparato digestivo y/o urinario, etc. y que los síntomas dependen de la zona de la médula espinal afectada, así como del grado de afectación.

Las razones por las que se produce este trastorno son muy diversas: Puede deberse a algún tipo de infección viral, bacteriana o fúngica que afecte a la médula espinal, (en ocasiones no es la infección la que provoca el daño directamente, sino la respuesta del sistema inmune y en este caso sería una mielitis parainfecciosa), a ciertas enfermedades que afecten al sistema inmunitario (como lupus o el síndrome de Sjögren), a enfermedades que produzcan trastornos de la mielina (como la esclerosis múltiple o la neuromielitis óptica, etc.

La SEN afirma que en España se producen entre 50 y 350 casos de esta enfermedad al año y que a nivel global afecta a entre 1 y 8 personas por millón de habitantes. Es un trastorno que puede aparecer a cualquier edad, aunque suele darse con mayor frecuencia en pacientes de entre 10 y 19 años, y entre los 30 y 39 años.

A lo largo de los últimos años se han descrito casos, que de forma muy ocasional, han asociado temporalmente la vacunación y la aparición de una mielitis transversa, pero esta asociación temporal no demuestra causalidad. Son muy pocos los casos descritos en todo el mundo y asociados a vacunas muy diferentes.

La mielitis transversa es un trastorno grave y con un pronóstico variable: Aproximadamente un tercio de los pacientes recobran la función neurológica completa o casi completamente; otro tercio desarrollará una discapacidad moderada y; en el otro tercio de los pacientes, la mielitis transversa producirá graves secuelas, entre las que se incluyen alteraciones en la marcha, problemas urinarios y/o intestinales o espasticidad.

El pronóstico de cada paciente depende básicamente del tipo de secuelas que deje esta inflamación, una vez que haya sido tratada. Y lógicamente, el tratamiento farmacológico de la mielitis transversa dependerá, en gran medida, de la causa que la haya provocado. En todo caso, es muy importante comenzar desde los primeros días un tratamiento rehabilitador integral y multidisciplinar (físico, psicológico y social).

Entre las causas que se conocen como origen de la mielitis trasversa se encuentran infecciones bacterianas, virales, parasitarias o fúngicas, tales como VIH, sífilis, varicela zóster (culebrilla), virus del Nilo Occidental, virus del Zika, enterovirus y enfermedad de Lyme.

También pueden ocasionarla trastornos del sistema inmunitario como esclerosis múltiple (EM), síndrome de Sjögren y lupus, u otros trastornos inflamatorios como sarcoidosis o una enfermedad del tejido conectivo denominada esclerodermia. Otros trastornos de los vasos sanguíneos que afectan a la columna vertebral también se conocen como causa de esta enfermedad.

De confirmarse, no es la primera ocasión que la mielitis transversa sucede como reacción a una vacuna. Ya ocurrió por ejemplo en la hepatitis B, como refleja el caso de una paciente de 15 años que documentó la revista Neurología.

De momento, desde Astrazeneca inciden en que la suspensión del ensayo responde a la activación de un «proceso de revisión estándar» para «permitir la revisión de los datos de seguridad por parte de un comité independiente». Fuentes de la compañía aseguran que es «una acción rutinaria que se lleva a cabo, mientras se investiga lo ocurrido, siempre que se observa una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos para garantizar que se mantiene la integridad de los mismos».

Para el laboratorio, estas enfermedades pueden aparecer de forma «casual» en los grandes ensayos y «deben someterse a un estudio minucioso realizado por un organismo independiente». Aunque no hablan de posibles fechas para la reanudación del ensayo, afirman trabajar para «acelerar la revisión de este único caso con el fin de minimizar cualquier potencial impacto en los tiempos del estudio clínico».

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