Ciencia y Tecnología | Investigación | Salud

La obesidad es el principal factor de riesgo para los jóvenes ingresados por COVID-19

El análisis de 3.322 casos de pacientes de entre 18 y 34 años hospitalizados por coronavirus en Estados Unidos refleja que uno de cada tres padecía obesidad, por encima de otras comorbilidades como la diabetes o la hipertensión.

hospitalizado por COVID-19

Un paciente de COVID-19 hospitalizado y atendido por un profesional sanitario. JCCM

Ya se sabe que el COVID-19 no sólo ataca de gravedad a las personas mayores. Los jóvenes, aunque en menor medida, también pueden requerir de hospitalización o fallecer. Aunque la evidencia científica es limitada, hasta la fecha se han detectado una serie de factores de riesgo de los que el principal es la obesidad.

Otros estudios ha habían apuntado a la implicación del índice de masa corporal en el agravamiento de la enfermedad independientemente de la edad del paciente, pero ahora un nuevo estudio publicado en la Journal of American Medical Association constata que uno de cada tres (36,8%) ingresados de entre 18 y 34 años padecía obesidad.

La investigación ha recopilado los datos de 3.322 jóvenes (excluyendo embarazadas) hospitalizados en 419 centros de Estados Unidos entre abril y junio de 2020 con una edad media de 28 años. De ellos, el 36,8% tenía algún grado de obesidad y el 24,5% obesidad mórbida.

Por detrás de la obesidad y como condiciones de riesgo, el 18,2% de los pacientes ingresados tenía diabetes, el 16,9% tenía asma, el 16,1% padecía hipertensión y el 15,9% fumaba.

En general, la tasa de pacientes ingresados que necesitó ventilación mecánica o murió fue del 10,65% (el 2,7% falleció) pero, sin embargo,más de la mitad tenía obesidad y un 40,8% padecía obesidad mórbida.

Aunque la tasa de fallecimiento de los jóvenes está por debajo de la de los mayores, los investigadores recuerdan que es aproximadamente del doble de quienes sufren un infarto de miocardio. También destacan que los jóvenes con más de un factor de riesgo (obesidad mórbida, hipertensión o diabetes) tuvieron efectos adversos en la misma medida que personas de mayor edad sin ellos.

Esta nueva investigación constata otras como la publicada en JAMA Pediatría que halló – en un estudio de 50 casos infantiles de marzo y abril – que dos de cada tres niños con enfermedad grave eran obesos u otra publicada en  Clinical Infectious Diseases que halló que los menores de 60 años con obesidad grave tenían más del doble de posibilidades de ir a unidades de cuidados intensivos que los de peso normal.

Comentar ()