Salud

Cuatro años, cuatro fraudes: "Me estafó iDental y ahora me cierran Dentix"

Desde 2016 los escándalos han salpicado a Dentix, iDental, Funnydent y Vitaldent. Desde el sector denuncian que la falta de regulación de la publicidad sanitaria y de la ley de sociedades profesionales permiten que la historia se repita.

Alexandra, en primer plano, posa con la boca apretada después de que iDental y Dentix dejaran sus tratamientos a medias. cedida

«En mi casa nunca habíamos tenido dinero para ir al dentista y yo tenía la boca fatal», excusa Alexandra Rau antes de empezar a hablar. Esta joven de Estartit (Girona) estudiaba en Girona en 2017 cuando vio en iDental la oportunidad que nunca había tenido para arreglarse los dientes. Su historia es la de muchos otros estafados de la cadena low cost que cerró en 2018 y cuya causa se dirime en la Audiencia Nacional con miles de damnificados. Dos años después, sin embargo, la historia se repite para Rau. El cierre de Dentix ha vuelto a dejarla con un tratamiento a medias.

«En iDental me engancharon diciéndome que tenía que aceptar el presupuesto al momento o la oferta se acababa. Acepté pagar 2.600 euros y en un año y medio me hicieron una chapuza tras otra. Se me caían los empastes y me cancelaban las citas, un día llegué y con la clínica ya medio vacía me prometieron que me llamarían para darme cita. No lo hicieron y cuando volví a la semana, habían cerrado». Así relata la joven su primera estafa dental. Ni Rau ni su madre, también paciente de la clínica, se atrevieron a tomar medidas legales. «No somos de denunciar, dejamos de pagar a la financiera y decidimos dejarlo pasar. Pero después me he dado cuenta que me metieron en las listas de morosos y ahora no puedo pedir un crédito o una hipoteca para nada».

Sin embargo sí le dio un nuevo crédito la financiera con que acordó un nuevo tratamiento en Dentix en 2019. Allí acudió después de que en Atención Primaria le hubieran curado una infección que le dejó idental: «Me habían dejado un trozo de muela en la encía tras una extracción. Se me infectó y me dolía muchísimo».

Con menos dinero y la boca «peor de lo que ya la tenía», Alexandra volvió a caer en las redes de una clínica low cost a tan solo dos calles de donde se ubicaba iDental. «Algo me decía que tenía que tener cuidado, pero cuando me vieron en Dentix me advirtieron de que o me hacía algo o en cinco años se me caerían los dientes. Asustada y poco informada, volví a aceptar el presupuesto de más de 2.000 euros. En casa veíamos en los anuncios que nueve de cada 10 clientes recomendaban Dentix y nos engañaron», reconoce.

Allí empezó de nuevo un tratamiento en enero de 2019 al que se sumó otro en mayo «de 2.000 euros más porque dijeron que necesitaba también ortodoncia». Alexandra volvió a aceptar – tercera financiación – y mantuvo citas hasta finales de año aproximadamente. Desde entonces, empezaron los aplazamientos de citas y después el confinamiento. «Estuvieron seis meses sin revisarme la ortodoncia cuando hay que hacerlo cada mes», lamenta Rau, que esta misma semana ha acudido a la Generalitat Catalana a denunciar su caso, días después de que la compañía haya presentado un concurso de acreedores.

Dentix, cuarta quiebra en cuatro años

El concurso de acreedores de Dentix no ha sorprendido al sector, ya que la compañía de Ángel Lorenzo Muriel ya presentó un preconcurso en abril y había tenido problemas para atender a clientes y pagar a sus empleados al menos desde diciembre de 2019, según empleados de la compañía.

Dos años antes, en junio de 2018, cerraban sus puertas todas las clínicas de iDental en España tras meses de escándalos y un sinfín de denuncias por mala praxis. La trama piramidal que rodeó a la clínica dirigida por Luis Sans y los hermanos Juan y José Luis Garrido se dirime en la Audiencia Nacional y es uno de los mayores escándalos sanitarios sucedidos en España.

Los dos escándalos anteriores sucedieron en 2016 y fueron el cierre repentino de Funnydent, que dejó a cientos de clientes en la calle, y la detención por estafa de la cúpula de Vitaldent. Esta última quiebra se salvó in extremis tras la venta del grupo a JB Capital, propiedad de Javier Botín, hijo del fundador del Banco Santander. Éste compró las clínicas por 18,5 millones de euros en 2016 y las vendió al fondo Advent International (no todas ellas) por 350 millones en 2019. Este fondo también estuvo negociando con Dentix en los últimos meses pero se retiró de la puja en la antesala del concurso de acreedores que finalmente ha presentado la compañía.

Posibles soluciones: controlar la publicidad y la especulación

En común, cadenas dentales con precios bajos, fondos de inversión de capital riesgo (o fondos buitre) y mucha inversión publicitaria para una rápida expansión. Una receta criticada por los especialistas del sector, como el presidente del Consejo General de de Dentistas (CGD), Óscar Castro: «Por eso esto pasó, ha pasado y volverá a pasar hasta que los legisladores no sean conscientes del problema y actúen en consecuencia. Tienen que ver que España es el único sitio del mundo donde esta historia se repite una y otra vez».

El presidente de los dentistas denuncia que este tipo de clínicas «se alejan del fin de la odontología que es el tratamiento sanitario y se convierten en entramados donde no sabes quién es el propietario o los administradores mientras los pacientes quedan al albur de lo que ocurra y enganchados a créditos al consumo».

En este contexto, el CGD está reuniéndose con los partidos políticos para trasladarles dos demandas fundamentales. La necesidad de regular la publicidad sanitaria, «que no puede ser agresiva o engañosa, sino veraz y basada en el conocimiento científico». Castro recuerda que en países del entorno como Alemania, Francia o Bélgica este tipo de publicidad está restringida o directamente prohibida.

Para evitar una nueva estafa en el sector, los dentistas también consideran fundamental modificar la ley de Sociedades Profesionales para evitar «intermediarios sin nada que ver con los profesionales del sector, como fondos de inversión, puedan controlar las clínicas y especular con la salud».

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