Una sanitaria vacuna a una monja contra el coronavirus, en el interior de la Residencia San José, gestionada por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. EFE/ Brais Lorenzo

Salud

Las CCAA vacunan a contrarreloj para sortear la tercera ola en las residencias

La tercera ola ya está aquí, los 25.456 contagios anunciados el viernes no dejan margen para la duda. El incremento de la incidencia dirige toda la atención, como en la primera y segunda ola, a las residencias de ancianos donde han muerto unas 25.000 personas desde el inicio de la pandemia. Prácticamente la mitad de los muertos que se han registrado, oficialmente, en nuestro país. La cuestión es si las vacunas contra la Covid llegarán a tiempo para blindar a los centros sociosanitarios de una nueva onda mortífera de coronavirus.

La vacunación en marcha ha creado un escenario con distintas velocidades en nuestro país. Hay una carrera a contrarreloj para conseguir la inmunidad de las residencias. Hasta ayer se han puesto la primera dosis 277.976 personas, entre residentes, trabajadores de centros sociosanitarios y sanitarios de primera línea.  Algunas comunidades como Murcia y Asturias ya han dado la primera dosis a todos los miembros del grupo 1, a residentes y trabajadores de centros sociosanitarios.

«El proceso de vacunación va lento. Sabemos que es un proceso complicado pero es un porcentaje muy bajo cuando sabemos que estamos ya en una tercera ola», asegura a El Independiente Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS), principal patronal de residencias privadas.  

Pero el virus es más rápido y ya se han producido contagios en personas de residencias que habían sido vacunadas. Una residencia en Calvià, Mallorca, ha sufrido un brote con un total de 55 usuarios y seis trabajadores que se han contagiado pese a haber recibido la primera dosis el pasado 30 de diciembre. El avance de los contagios ha impedido que Baleares finalizara la vacunación de la primera dosis en la mayoría de residencias para la tercera edad, han tenido que reprogramar algunas a la semana que viene donde surgieron brotes.

Una vez puesta la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech hay que esperar 10 días para que empiece a generar inmunidad al vacunado. Según la prescripción se debe poner la segunda dosis a los 21 días, si bien la Agencia Europea del Medicamento ha aumentado ese plazo a un máximo de 46 días, para hacer llegar al mayor número de gente una defensa frente al Covid. La primera dosis genera una eficacia del 70% y con la segunda dosis sube hasta el 95%.

Ante el riesgo que todavía padecen las residencias frente a la tercera ola, Galicia ha anunciado que se cerrarán a las visitas de familiares hasta que se haya terminado la vacunación de residentes y empleados.

La mitad de la CCAA la semana que viene

A finales de la semana que viene nueve comunidades habrán administrado al menos una dosis a los residentes y trabajadores que han dado su consentimiento. Alrededor del 10% de residentes y 15% de trabajadores de los centros, de media, en toda España eligen no vacunarse, según CEAPS. «La gente no se vacuna por miedo. Porque tienen alguna alergia y quieren hablar con el médico y, sobre todo, mujeres trabajadoras que están embarazadas, planeando ser madres o dando el pecho», afirma Cinta Pascual.

«Hay que vacunar todos los días, las residencias no cerramos. Abrimos de lunes a domingo y por tanto tienen que vacunar todos los días».

Cinta Pascual, presidenta de CEAPS

La comunidad de mayor tamaño en terminar esta primera dosificación de la vacuna, la semana que viene, será Andalucía que a fecha del 7 de enero ya había administrado 70.000 dosis, cerca del 50% de las recibidas. El 15 de enero tiene previsto contar con sus 84.146 residentes y trabajadores con una dosis inyectada. En la carrera contra el virus es importante no parar «Hay que vacunar todos los días, las residencias no cerramos. Abrimos de lunes a domingo y por tanto tienen que vacunar todos los días», asegura Pascual.

La segunda quincena de enero seguirán sumándose comunidades a lista, pero este escenario es mejorable, según la presidenta de la principal patronal de residencias privadas: «Ante las distintas velocidades de vacunación de las distintas comunidades autónomas, hay que intentar mejorar la planificación, tener todos los consentimientos firmados como los tenemos y que se vacune todos los días».

«La campaña tiene que ser una prioridad absoluta, es la única vía que tenemos para ir controlando la pandemia y eso lo sabemos todos. Todos los esfuerzos y recursos que tenemos tienen que ir a vacunar», afirmaba contundente Diego Ayuso, secretario general del Consejo General de Enfermería a El Independiente. Un mantra necesario ante la escalada de nuevos casos.

La vacunación sigue aumentando día a día, y el engranaje organizativo avanza según se acumula la experiencia. «Es importante que vaya aumentando y confío que en las próximas semanas conforme esté vacunada más gente se incorporen más», afirma Pascual. A finales de enero, previsiblemente, todas las residencias de España tendrán a sus residentes con defensas o generándolas, falta ver si las medidas de seguridad y la inmunidad de las vacunas, sumada a la adquirida en las olas anteriores -que en el caso de Madrid alcanza al 50% de sus residentes-, serán suficientes para evitar que en esta tercera ola las residencias sean el epicentro de la mortalidad por el Covid.

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