Urticaria acuagénica. Esta extraña enfermedad limita la vida Tessa Hansen-Smith, una joven californiana de 23 años que sólo puede ducharse dos veces al año y apenas puede llorar o sudar por su alergia al agua. Además de todo esto, la dolencia la debilita y le puede causar fiebre como migraña y erupciones cutáneas.

Tessa fue diagnosticada con diez años y ahora trata de visibilizar su situación: «Es una enfermedad muy complicada, ya que incluso soy alérgica a mis propias lágrimas, a mi saliva y a mi sudor. Soy muy propensa al agotamiento por calor y tengo que evitar la actividad física«, explica la joven a través de Instagram, el canal donde ya acumula más de 80.000 seguidores. «Incluso tengo que ser transportada por mi campus en la universidad porque de lo contrario me presento a mi clase con fiebre, migraña y erupciones que hacen que sea muy difícil concentrarse» añade Tessa.

Cuando Tessa tenía ocho años, su familia detectó tras ducharse la pequeña que algo no iba bien, ya que la niña comenzó a presentar multitud de erupciones. El primer pensamiento fue que que trataba de una alergia al jabón, aunque más adelante descubrieron que el causante de la problemática era el agua. «Yo sufro mucha fatiga muscular y náuseas también, la enfermedad aparece cuando como algún alimento con mucha agua, como algunas frutas y verduras. Incluso beber agua puede causarme cortes en la lengua» expresa.

La enfermedad que padece Tessa afecta sólo a una de cada 230 millones de personas. Tessa argumenta que lucha porque este obstáculo no coarte su vida: «Si soy capaz de ver a mis amigos y seres queridos sin tener que irme pronto por sentirme enferma o de llegar a todas mis clases en un día, lo veo como una victoria».