Con el 77% de la población vacunada contra el coronavirus, diez comunidades por debajo de 50 en incidencia acumulada y 21 millones de personas sin restricciones a partir del fin de semana, España da cada día nuevos pasos hacia la antigua normalidad. Los expertos creen que habrá alguna o varias «olitas» más en los próximos meses, pero prácticamente todos los datos apuntan hacia el optimismo.

El virus sigue ahí, insisten no obstante las voces autorizadas, que piden prudencia y más prudencia cuando España entra de nuevo en la zona de riesgo bajo por primera vez en 15 meses. Desde este viernes ya están abiertas las pistas de baile de Madrid, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana, todo un símbolo de la recuperación.

«Queremos y estamos intentando que esto sea ya la fase final», afirma Manuel Franco, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). «Después de todo lo que hemos sufrido, tenemos que congratularnos y darnos la enhorabuena por el gran esfuerzo que hemos hecho. Aunque la pandemia no se haya terminado, podemos pensar que lo que hemos vivido probablemente no vuelva a ocurrir».

La curva de contagios y muertes no ha dejado de descender en las últimas semanas y ya hay diez Comunidades Autónomas por debajo de los 50 casos por cada 100.000 habitantes, Asturias (14,82), Galicia (17,95), Castilla y León (33,65), Andalucía (34,70), La Rioja (34,70), Comunidad Valenciana (37,04), Navarra (42,65), Castilla-La Mancha (45,08), Islas Canarias (45,86) y Extremadura (47,09). El objetivo de los epidemiólogos es rebajar la incidencia a los 25, lo que se consideraría ya la «nueva normalidad». Aunque salvo por la mascarilla y algunas restricciones de aforos, la vida social es ya prácticamente igual que antes de la pandemia.

Incidencia acumulada en los últimos 14 días por CCAA

Fuente: MInisterio de Sanidad | E.I. Gráfico

Vendrán nuevas olas, pero muy pequeñas

Todos los expertos consultados por El Independiente creen que a pesar de haber alcanzado la inmunidad de grupo, España tendrá repuntes en el futuro cercano. “Es esperable que tengamos nuevos aumentos de transmisión en las próximas semanas, eso es seguro, pero es poco probable que generen el impacto que han tenido las pasadas olas», opina el epidemiólogo Pedro Gullón. «Lo normal es que la incidencia no se traduzca en una mortalidad o una presión hospitalaria muy grande”.

«Pronto nos tocará otra ola, pero no será tan importante como la quinta”, añade Joan Caylà, epidemiólogo de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona (FUITB). ¡Todos querríamos olvidarnos de la pandemia, pero es una pandemia muy difícil de controlar, cada cuatro meses tenemos una onda. Habrá una sexta y una séptima ola, pero si todos seguimos las medidas y mejoramos la cobertura vacunal, cada vez sería más residual”.

Manuel Franco pone como ejemplo lo ocurrido en Reino Unido, donde a pesar de las buenas cifras de vacunación los contagios siguen disparados. «Aquí ocurrirá, probablemente entre la población no vacunada y los niños», comenta el investigador, que es Profesor Asociado de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health. «No se pueden descartar nuevas olas, pero serán olitas, muy chiquititas».

El viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19 de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, destaca que aunque haya una subida de la incidencia, la mortalidad y las hospitalizaciones no volverán a dispararse gracias a la vacuna. «Estoy convencido es de que con el porcentaje de vacunación esas oleadas nunca se van a parecer a lo que hemos vivido”, indica.

El peligro de las predicciones a largo plazo

Si algo nos ha demostrado esta pandemia, es que es muy difícil predecir el futuro por muchos datos que manejen los expertos. ¿Estamos cerca del final de la pandemia?

En la última ola hubo un exceso de mortalidad de 9.000 muertes»

Joan Caylà

«Sacar una conclusión muy muy absoluta es peligroso porque todas las predicciones a largo plazo que hemos hecho con el covid al final se pueden ser superadas por la realidad, siempre hay que tener un poco de prudencia como para decir que hemos entrado en la fase final de la pandemia», afirma Pedro Gullón.

Caylà recuerda que aunque casi todos los datos son positivos, no debemos olvidar el número de fallecidos de la quinta oa. «Se ha rebajado su importancia, pero ha tenido un exceso de mortalidad de unas 9.000 muertes”. Por pocos muertos que se produzcan en la próxima ola, “todos serán muertes evitables”, recuerda . “Sigue habiendo muchos muertos, lo que pasa es que ahora solo nos fijamos en que baja la incidencia”.

«No hay que entrar en el triunfalismo ni en el pesimismo», agrega Pedro Gullón. «Hay que vigilar porque puede haber cambios en la dinámica de transmisión, en la efectividad de la vacuna, puede haber cambios con una variante que escape a la vacuna, son cosas que no son probables pero pueden pasar”.

Y Antonio Zapatero apuesta por seguir tomando precauciones como la ventilación y las mascarillas por mucho que baje la incidencia: «Son medidas higiénicas que siguen dificultando al virus su expansión. Las mascarillas a medio plazo habrá que mantenerlas”.