Salud

La pandemia ha hecho retroceder una década la lucha contra la tuberculosis

chequeo de tuberculosis a un bebé en la India

Chequeo a un bebé en la India para controlar la tuberculosis, una enfermedad que según advierte la OMS ha experimentado un repunte por la pandemia. Flickr / J P Davidson

Con 25 años de experiencia en la lucha contra esta enfermedad, la Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona (fuiTB) ha lamentado que la pandemia de Covid ha hecho retroceder unos 10 años el trabajo por erradicar esta patología.

El Covid ha hecho disminuir los diagnósticos y los casos que han llegado a los hospitales eran más complicados, con un aumento de la mortalidad. Además, desde la Fundación advierten que prevén que el problema se aumente en el futuro próximo por las desigualdades socio-económicas provocadas por la pandemia.

Los expertos han subrayado la importancia de acabar con el Covid y que los recursos que se han creado para esta infección se aprovechen para mejorar la prevención y el control de la tuberculosis. Para prevenirla, consideran clave el diagnóstico precoz, el cumplimiento del tratamiento, el estudio de contactos y el cribado de poblaciones de riesgo.

Por otro lado, sí han valorado los estudios pilotos que facilitan el seguimiento del tratamiento de los pacientes por vía telemática.

La tuberculosis activa requiere un tratamiento de seis meses de duración con hasta cuatro fármacos distintos. En este sentido, las jornadas han puesto de manifiesto el frecuente desabastecimiento de fármacos, sobre todo los que llevan rifampicina o bedaquilina. Respecto al primero, los investigadores han mostrados su frustración ya que la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona participó entre 2013-2017 en los ensayos clínicos que demostraron la eficacia de este fármaco.

Los avances en tratamiento que se han destacado incluyen la detección rápida de resistencias a los fármacos y la futura llegada de las «narices electrónicas» para diagnosticar la tuberculosis. Son dispositivos que pueden oler la enfermedad. El paciente respira en un aparato capaz de detectar la enfermedad en el paciente. Su desarrollo en investigación se remonta a 2010 aunque aún no se han extendido en la práctica clínica.

Estas Jornadas organizadas por la Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona han participado 37 ponentes y 17 moderadores, y se han inscrito 858 profesionales sanitarios de 23 países.

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