Salud

La expansión de ómicron empuja a reducir las cuarentenas de los vacunados

Cola para realizarse un test de antígenos este jueves en el hospital de La Paz

Decenas de madrileños hacen cola para realizarse un test de antígenos este en el hospital de La Paz. EFE / Miguel Osés

Reino Unido el país más afectado por la nueva variante del coronavirus anunció, la semana pasada, que los vacunados dejarían de hacer 10 días de cuarentena para hacer siete. Si el sexto y el séptimo se hacen un test de antígenos y dan negativo los infectados, si están vacunados, pueden terminar su aislamiento y al octavo día volver a la vida normal. 

Ayer, Estados Unidos fue más lejos y redujo la cuarentena de los positivos vacunados a los cinco días. El Centro de Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) determinó que aquellos que han dado positivo por covid pero son asintomáticos o han dejado de tener síntomas pueden reducir su cuarentena a cinco días, frente a los diez días que había en la actualidad. Su recomendación es que terminen la cuarentena pero mantengan el uso de la mascarilla durante otros cinco días.

A diferencia de lo que ocurre en España desde la semana pasada, el CDC mantiene las cuarentenas de los contactos estrechos de un positivo Covid, que aquí han desaparecido, pero la reduce a cinco días.

El debate ya está abierto tras las decisiones de EEUU y Reino Unido, en España esta decisión deberá tomarse en el seno de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial de Sanidad que se reúne mañana.

Antonio Zapatero, viceconsejero de Asistencia Sanitaria y Salud Pública de la Comunidad de Madrid, ha abierto la puerta a ese debate para bajar de los 10 días de aislamiento necesarios para pacientes que hayan dado positivo por coronavirus y estén vacunados. 

Cada vez son más las voces que ante el impacto más reducido de ómicron en el sistema sanitario se liberen las medidas de control de la enfermedad. José Luis del Pozo, director del Servicio de Microbiología y del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra, considera que las reglas de la pandemia han cambiado y que se debe debatir “dejar de hacer pruebas en asintomáticos, dejar de hacer pruebas en pacientes con síntomas leves (excepto en personal sanitario o con factores de riesgo) y dejar de rastrear (Ahora es imposible rastrear eficazmente. Los casos identificarán a sus contactos)”.  Según este experto ha llegado el momento de sólo considerar como casos de Covid a los casos sintomáticos que requieran ingreso hospitalario. 

La realidad es que el sistema sanitario está estresado por una ola de coronavirus que ya no tiene el mismo impacto que las otras olas en la población, sobre todo en lugares con alta vacunación, si bien nadie confirma que el Covid, en los no vacunados, sea más leve, porque no hay pruebas que así lo confirmen.

Manuel Franco, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) considera que no está tan claro que con la contagiosidad de ómicron podamos hacer estas medidas. Está todavía en entredicho. Desde el punto de vista de la Salud Pública hay que confinar lo más que se pueda”, afirma. Pero la ciencia no se aplica sólo en la teoría y matiza que nada es definitivo. “Con una situación como la que tenemos podemos terminar todos confinados, entiendo que se eviten las cuarentenas de los contactos estrechos que estén vacunados, pero eso ¿está echando más gasolina en el fuego? Pues no lo tengo claro, quedan lagunas, en eso y en si son 7 días o 10, pero la realidad es que ahora todos hemos tenido contactos estrechos”.

Por su parte José Martínez Olmos, experto en Salud Pública,  sigue pensando que “cuarentenar es una de las medidas que contribuyen a evitar la difusión comunitaria del coronavirus. La modificación de la estrategia relativa a las cuarentenas no contribuye a frenar la expansión. Estar vacunado no exime de estar infectado y por tanto, contagiar”, asegura.

Al comienzo de la pandemia la cuarentena era de 14 días pero se redujo tras las evidencias de que las personas infectadas, pese a seguir dando positivo en PCR, ya no eran contagiosas. En este sentido, para que las cuarentenas se reduzcan en la línea de los países anglosajones los precios de los test de antígenos y su disponibilidad deberían mejorar dado que siguen escaseando y superan los 8 euros por unidad.

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