Economía

Campos de cuarentena y ciudades confinadas: la guerra de China contra ómicron que amenaza al comercio mundial

Un hombre compra decoraciones para el año nuevo chino en un mercado de Shanghai, China.

Un hombre compra decoraciones para el año nuevo chino en un mercado de Shanghai, China. El 1 de febrero empieza el año del Tigre. EFE/EPA/ALEX PLAVEVSKI

China tiene cerca del 90% de su población vacunada y desde el surgimiento de la contagiosa variante ómicron el gigante comunista ha acelerado la inoculación del compuesto de Sinopharm entre su población. Pero China continúa con su estrategia Covid cero, es decir, eliminar la circulación del virus. Con la perspectiva del nuevo año chino el 1 de febrero y el arranque de los Juegos Olímpicos de Invierno el día 4, el país se aferra a su estrategia para evitar una transmisión que en el resto del mundo está descontrolada. 

Tras el confinamiento estricto de la ciudad de Xian, han seguido los de otras grandes urbes. La última, Tianjin -en el noreste industrial del país y con 14 millones de habitantes-, que ha sido clausurada tras detectarse la presencia inicial de 20 casos y la llegada de ómicron entre ellos. Para combatir la circulación del virus, las autoridades chinas están realizando test masivos a la población, que se mantiene aislada en sus casas sin posibilidad de salir a hacer la compra y los alimentos los distribuyen los militares. En estos momentos cerca de 20 millones de chinos viven esa situación y sus empresas, fábricas y lugares de trabajo están cerrados.

De manera complementaria las autoridades chinas han ampliado la creación de centros de cuarentena que se han ido creando durante la pandemia por toda China. A comienzos de octubre, ante la amenaza de la expansión de la variante delta, las autoridades de Salud ordenaron a las ciudades aumentar la capacidad de habitaciones de cuarentena a un mínimo de 20 por cada 100.000 residentes.

El objetivo de estos centros de cuarentena es albergar a los viajeros que llegan en vuelos internacionales para complementar los hoteles donde también son alojados. Las imágenes de estos centros de cuarentena en redes sociales muestran grandes extensiones de casetas prefabricadas en donde se aísla a las personas durante días. ¿Será suficiente esta gran muralla china de duras medidas para contener el tsunami de ómicron? 

Decenas de personas acuden a un centro de test en la ciudad china de Tianjin
Decenas de personas acuden a un centro de test en la ciudad china de Tianjin EFE/EPA/GT

“Con ómicron, la estrategia de cero covid no funciona”

Jeffrey Lazarus, jefe del Grupo de Investigación de Sistemas de Salud y codirector del Programa de Infecciones Víricas y Bacterianas del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), siempre ha sido defensor de la estrategia de acorralar al virus que han hecho países como China o Singapur. Sin embargo, cree que la aparición de ómicron cambia por completo las reglas del juego.

“Con una transmisión como la de ómicron, una estrategia de cero covid no funciona. Tendría unas consecuencias muy importantes para la economía y la salud”, señala en una conversación con este periódico. “Hace un año, habría apostado por el Covid cero, pero ahora ya no. De todas formas, eso no quiere decir que no hagamos nada: hay muchas cosas que se pueden hacer para disminuir la transmisión y proteger a la población vulnerable sin que se resienta tanto la economía”.

Jeffrey Lazarus ha trabajado 11 años analizando enfermedades infecciosas para la Organización Mundial de la Salud. Y recuerda que el asunto de los campos de cuarentena que ha puesto en marcha China no es algo novedoso: “En la URSS se hizo con los tuberculosos y estaban más de un año en esos campos”. Además, opina que tanto control de la población puede ser contraproducente. “Esto hace también que la gente quiera evitar el diagnóstico para que no te envíen a estos lugares. Tiene un efecto perverso”.

Vista aérea de un barrio vacío de Anyang, localidad confinada este mes de enero en China.
Vista aérea de un barrio vacío de Anyang, localidad confinada este mes de enero en China. Wang Zirui /EFE

Plantear que se puede alcanzar una eliminación del virus en un solo territorio es totalmente utópico»

Pedro Gullón, epidemiólogo

En la misma línea, el epidemiólogo Pedro Gullón considera que los confinamientos tan estrictos “eran menos discutibles en la primera ola, cuando los resultados en la salud de la estrategias de mitigación tuvieron mucho efecto y no sabíamos cómo se iba a comportar el covid. En ese momento intentar llegar a cero casos podría ser una estrategia factible. Con el tiempo viendo cómo han ido las olas y con ómicron la estrategia de eliminación es muy complicada”. Si bien Gullón considera que habrá que ver al final de la pandemia qué resultados dan las estrategias de Covid cero de los países de Asia y de Oceanía frente a los de Europa y América. “Pero, en la situación actual, plantear que se puede alcanzar una eliminación del virus en un solo territorio es totalmente utópico”, concluye Gullón.

Según Gullón la balanza entre salud y economía es lo que determina una estrategias frente a otras. En este sentido Lazarus destaca que “el problema es que si China sigue con esta estrategia, va a tener un impacto global porque son los grandes fabricantes. Y con el Covid cero van a tener a miles de trabajadores en cuarentena”.

Impacto sobre el comercio mundial

Francisco Aranda de Uno Logística, presidente de la Organización Empresarial de Logística y Transporte, comparte este temor. Según nos explica se están produciendo tres nuevos problemas en la cadena de suministros en China: “los contagios por ómicron, la gestión de la demanda del nuevo año chino -que es un pico de demanda importante- y las pocas semanas que faltan para los juegos olímpicos de invierno. Esto está provocando nuevos bloqueos en China que sigue siendo la fábrica del mundo y estamos teniendo que replanificar las cadenas de suministro”, asegura.

Contenedores de mercancías en el muelle de descarga del Puerto de Barcelona, en Cataluña (España) en abril de 2021.
Contenedores de mercancías en el muelle de descarga del Puerto de Barcelona, en Cataluña (España) en abril de 2021. David Zorrakino / Europa Press

China va a querer mantener a raya la pandemia para transmitir la lección política de que su sistema es mucho más eficaz que el liberalismo occidental »

Xulio Ríos, director del Observatorio de Política China

Según el máximo representante de la patronal de la logística muchos distribuidores y retailers están buscando “activamente» nuevos proveedores fuera de China, lo que cambia la cadena de suministro. “Europa del Este, Marruecos y Portugal están activando campañas de relocalización”, asegura.

La situación de atasco mundial causado por la pandemia no se ha solucionado, asegura Aranda, “en China todavía hay stock que no se ha descongestionado y estos factores ya influyen a la cadena de suministro”.  Una situación que obliga a las empresas del sector a jugar con estas incertidumbres y plantear más escenarios para evitar que no se rompa la cadena de suministro. 

Unas maniobras que serán inútiles si la expansión de ómicron en el gigante asiático se gestiona con confinamientos. “Si cierra China, si se paraliza la actividad, y ya sí que no podemos hacer milagros, por eso recomendamos buscar proveedores alternativos fuera de esa zona”, afirma.

Varios militantes del Partido Comunista de China, en la celebración del centenario de su creación
Militantes del Partido Comunista de China en un acto de conmemoración en Shanghai. EFE

El prestigio del país en la política de Covid cero

Xulio Ríos director del Observatorio de Política China va a defender su estrategia. “A corto plazo puede haber un endurecimiento de esta política, no de ablandamiento”. Según Ríos, este año en China es muy sensible, “no tanto por los juegos olímpicos -China sabe que no van a ser los juegos de 2008 por la pandemia, por el boicot [estadounidense] y otros temas políticos por lo que no van a ser un instrumento de propaganda internacional- este año es sensible porque es el año del XX Congreso del Partido Comunista que previsiblemente será en otoño”. 

Según Ríos visto el impacto de la pandemia, China ya cuenta con que va a perder mucha de la producción internacional que tiene en sus fronteras. Algo que va a acelerar la estrategia del gobierno “de cambiar su modelo de desarrollo y dejar de ser la fábrica del mundo para centrarse en la alta tecnología y en el otro gran factor de cambio del país que es apoyarse en el mercado interno y reducir su dependencia de las exportaciones». 

En este sentido, la lectura política de la pandemia en el país parece prioritaria. “China va a querer mantener a raya la pandemia para transmitir la lección política de que su sistema es mucho más eficaz que el liberalismo occidental a la hora de proteger a las personas y que Occidente propaga mucho que defiende la dignidad humana y los DDHH, pero después el que mejor protege a las personas es el régimen Chino. Es el telón de fondo de todo esto”, afirma Ríos. Los medios chinos destacan en sus noticias la alta mortalidad de EEUU y Europa por el Covid en contraposición con la estrategia del país por la que son capaces de hacer «cribados a 14 millones de personas en una semana y aislar lo que quieran aislar; así controlan lo que nosotros somos incapaces de controlar», asegura el director del Observatorio de Política China. «El Partido Comunista apuesta por esta vía y apuesta a que, a la larga, es la mejor», añade Ríos.

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