Salud

Anitua, el mejor dentista de España: “Los enjuagues bucales pueden generar una barrera contra el Covid”

El vasco, que trata a Nadal y Bisbal entre otras 'celebrities', ocupa la posición 58 en el ranking mundial de la Universidad de Stanford. Su empresa es la biotecnológica española que más investiga en nuestro país desde hace seis años.

Eduardo Anitua es el mejor dentista de España y ocupa la posición 58 en el ranking mundial de Stanford por su labor investigadora.

Eduardo Anitua es el mejor dentista de España y ocupa la posición 58 en el ranking mundial de Stanford por su labor investigadora. cedida

Por su consulta en Vitoria pasan miles de pacientes al año y algunos tan conocidos como Rafa Nadal, su tío Toni, José Mota, David Bisbal o el rey emérito. Eduardo Anitua es el mejor dentista de España por su actividad investigadora y ocupa la posición 58 a nivel mundial, según el último ranking de la Universidad de Stanford que evalúa a los científicos más prestigiosos de todo el mundo. Otros nueve españoles aparecen en en el campo de la odontología.

Anitua, nacido en Vitoria en 1956, atesora 40 años de profesión y 30 de actividad investigadora. Además, mientras que la mayoría de los investigadores del ranking ejercen esa actividad en universidades o centros públicos, el vasco lo hace en su propia empresa. Fundó BTI Institute en 1999 y desde 2015 es la empresa biotecnológica española que más investiga anualmente.

Rafa Nadal, su tío Toni, David Bisbal, José Mota y el rey emérito han sido pacientes de Eduardo Anitua

Uno de sus mayores éxitos es el plasma rico en factores de crecimiento, una tecnología que surgió en el área de la odontología y que ahora han exportado a otras muchas especialidades. «El plasma rico en factores de crecimiento se basa en la obtención de nuestras propias proteínas a partir de nuestra sangre. Se obtiene un extracto de la sangre del propio paciente donde concentramos todas las proteínas responsables de la regeneración de los tejidos», explica Anitua en conversación con El Independiente.

En 1999 este científico publicó por primera vez su descubrimiento, que utilizaban para el tratamiento de los implantes bucales, con el objetivo de mejorar la regeneración y disminuir el dolor y la inflamación en los pacientes. «Con este plasma conseguimos optimizar la respuesta del organismo y hoy día tenemos ya las máximas evidencias que sustentan que esta técnica mejora la cicatricación, la regeneración ósea y hace además que todo esto sea con menor dolor e inflamación y por tanto mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes».

La técnica, 100% española y patentada por Anitua, fue mostrando también efecto en otras áreas médicas y desde entonces se ha utilizado, como explica el científico, «en ortopedia, medicina del deporte, dermatología, oftalmología, cirugía general, ginecología o medicina estética. Y algo incluso más relevante es que puede ayudar en el tratamiento y la prevención de la artrosis, algo sobre lo que ya tenemos ensayos clínicos y revisiones que indican que es una técnica eficaz». Hoy se usa, afirma el especialista, en más de 100 países.

La importancia de oxigenarse y respirar por la nariz

Junto a la medicina regenerativa, Anitua es reconocido por sus investigaciones en el campo de la respiración y, en consecuencia, de los problemas de oxigenación cuando se sufre apnea del sueño». «Investigando en la regeneración de tejidos nos dimos cuenta de que un paciente bien oxigenado regenera mejor los tejidos y tiene incluso una mejor inmunidad», explica el científico. «Así, nosotros llevamos muchos años operando en hiperoxigenación, de tal manera que conseguimos que el paciente esté muy bien oxigenado. Pero es fundamental mantenerlo en el postoperatorio y durante toda la vida».

Por ello empezaron a investigar en la oxigenación durante el sueño y desarrollaron un polígrafo que permite saber cómo respira y cómo de oxigenado permanece alguien durante la noche. «Vimos los resultados y desarrollamos un dispositivo intraoral, como una férula, que consigue que los pacientes estén mejor oxigenados, protege los dientes y evita las apneas obstructivas del sueño», explica Anitua.

Eduardo Anitua trabajando en su clínica. CEDIDA

Y es que, en general, el científico afirma que hay un déficit de calidad en la respiración. «Cuando somos recién nacidos mayoritariamente tenemos una respiración adecuada, pero a medida que se va desarrollando la vida, tenemos un catarro o alguna obstrucción de las vías aéreas superiores e inconscientemente nos convertimos en respiradores orales. El colmo de estos respiradores orales son los fumadores, que perpetúan este mal hábito cada vez que encienden un cigarro y respiran por la boca».

Además de mejorar la regeneración de los tejidos o la inmunidad, el científico reclama la importancia de respirar por la nariz para defendernos del Covid y cualquier otra infección respiratoria. «Nuestra primera barrera defensiva ante un virus respiratorio es la nariz. Nuestro órgano nasal es un potente filtro biológico, pues los senos nasales producen un gas que se llama óxido nítrico y es un potente viricida. Por tanto incuestionablemente si uno respira por la boca es más fácil contagiarse del coronavirus, porque tenemos un filtro que es la nariz pero le estamos haciendo un bypass», afirma el dentista.

Si bien se ha hablado del uso de enjuagues bucales frente al Covid desde el inicio de la pandemia, la evidencia científica ha ido despacio. Anitua corrobora que su eso «va teniendo evidencia» y asegura que en su clínica los usan desde el inicio de la pandemia: «Desde marzo de 2020 empezamos a hacer enjuagues con líquidos viricidas al 100% de nuestros pacientes antes de cualquier tratamiento».

El dentista afirma que estos enjuagues «por supuesto que tienen un efecto y también para cualquier paciente contagiado, al hacer que disminuya su carga viral en la orofaringe y por tanto sea menos contagiador». Anitua cree que «es fantástico que esto se comunique para que la gente lo sepa, que ahí se puede generar una barrera o filtro para este virus».

Forma a más de 1.500 médicos cada año

Anitua, que además dirige el Instituto Universitario de Medicina Regenerativa e Implantología Oral de la Universidad del País Vasco, tiene en su haber 51 patentes internacionales y 278 artículos indexados que le han valido su posición en el ranking. Sus conocimientos los exporta cada año a más de 40 países de los que proceden los 1.500 médicos que acuden a su centro de formación.

«Llevamos años comunicando nuestros desarrollos para que todos los médicos lo puedan aprender y cada año se forman especialistas en ortopedia, oftalmología, dermatología y otras áreas en nuestras técnicas de regeneración, implantología oral o tratamientos de apnea. Queremos que estas técnicas se conozcan y sean máximamente utilizadas», asegura el vasco.

Con tres décadas de investigación a las espaldas cercano a la edad oficial de jubilación, Anitua afirma que tiene muchas líneas de investigación abierta aunque una de las que le gustaría ver hecha realidad próximamente es el tratamiento del dolor crónico de espalda. «Ya estamos concluyendo un ensayo clínico y creemos que los resultados van a ser importantes. Estamos aplicando el plasma rico en factores de crecimiento en los discos vertebrales y articulaciones de la columna, de forma atraumática y mínimamente invasiva y con unos resultados muy significativos».

El médico con cuyo desarrollo se trató a Rafa Nadal de la rodilla se muestra reacio a hablar de la salud del tenista. «Quiero ser absolutamente discreto. Es su equipo médico habitual el que está haciendo un extraordinario trabajo y lo que puedo decir es que estamos todos muy satisfechos de los resultados de Rafa, que son resultados del deporte español igual que nuestros resultados son resultados de la investigación española», concluye.

Te puede interesar

Comentar ()