Salud

La falta de evidencias sobre el Covid persistente alienta el debate: ¿Está en la mente?

La falta de evidencias sobre el Covid persistente alienta el debate: ¿Está en la mente?

La falta de evidencias sobre el Covid persistente alienta el debate: ¿Está en la mente? Carmen Vivas

Mientras la sociedad vive cada vez más ajena al Covid, para ellos desde el Covid nada ha sido igual. Quienes padecen Covid persistente llevan hasta dos años luchando contra sus síntomas y, además, contra «la falta de comprensión y respuestas por parte de algunos sectores del colectivo sanitario». Esta frase no procede de los pacientes sino de una campaña lanzada en mayo de 2021 por Fundación Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas (FLS) y el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa. El eslogan era «No te lo inventas».

El objetivo de la campaña era concienciar y fomentar la investigación en esta nueva entidad que algunos especialistas prefieren aún no catalogar como tal. Es el caso del portavoz de la Sociedad Española de Neurología (SEN), David Ezpeleta: «Preferimos hablar de ‘síntomas post-Covid’. Términos como long Covid o Covid persistente tienen una connotación de persistencia de la actividad del virus en el cuerpo o de cronificación de la enfermedad aguda que puede agravar la incertidumbre de los pacientes», afirma el especialista, que cree que «los cuadros post Covid, como síndrome, son un cajón de sastre cuyas formas clínicas no están bien definidas. Los pacientes con secuelas claras y objetivas de la enfermedad, por ejemplo, un trastorno del olfato persistente tras la infección aguda, deben desvincularse a mi juicio del espectro sindrómico de síntomas post Covid».

Lo cierto es que el Covid persistente no tiene una forma clínica definida porque son más de 200 los síntomas que se han identificado: neurológicos, pulmonares, físicos… afectan a casi todas las partes del cuerpo. Lo que aún no está claro son las causas ni tampoco los mecanismos que subyacen, lo que hace muy difícil encontrar tratamientos.

¿Quién puede desarrollar Covid persistente?

Aunque se han ido esbozando perfiles – mujeres de mediana edad -, la ciencia aún no ha podido determinar qué hace que alguien desarrolle Covid persistente. Sobre ese objetivo trabaja la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), con Pilar Rodríguez Ledo como una de sus principales investigadoras y promotora de la recién creada Red Española de Investigación en COVID persistente (REiCOP), con formato de asociación científica. «Vamos a iniciar una doble investigación, por un lado una encuesta de seguimiento a pacientes Covid de las distintas olas, para ver cómo se asocian sus antecedentes con el desarrollo del la enfermedad, y por otro un registro clínico de pacientes de Covid persistente en el que se detalle en su historia clínica su enfermedad, los síntomas que persisten y otros datos a través del tiempo».

Pero precisamente sobre esa dificultad actual de determinarlo y sobre la indeterminación de los síntomas se ha vertido la posibilidad de considerar el Covid una enfermedad psicosomática, es decir, en la que los síntomas físicos aparecen generados por una situación mental, de estrés o ansiedad principalmente.

Esos antecedentes de estrés y ansiedad son los que pone la mesa un nuevo estudio, publicado en la revista de la Asociación Médica Americana (JAMA) que afirma que los pacientes con ansiedad y depresión tienen un 45% más de riesgo de desarrollar Covid persistente. Los investigadores, de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, aseguran que «la angustia estaba más fuertemente asociada con el desarrollo de long Covid que factores de riesgo físicos como la obesidad, el asma y la hipertensión», en palabras de Siwen Wang difundidas en un comunicado.

A través de Science Medica Centre, el jefe de Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic de Barcelona, Eduard Vieta, cree que el de JAMA «es un estudio interesante que apoya la idea, ya conocida, de que las patologías infecciosas y sus secuelas están influidas por el estado previo de los sujetos. En este sentido, el estrés psicológico, manifestado principalmente en forma de síntomas de ansiedad o depresión, es un factor de riesgo para múltiples dolencias médicas y el Covid persistente no es la excepción».

Para Sonia Villapol, neurocientífica e investigadora principal del Texas Medical Center de Houston en los efectos del Covid a largo plazo, afirma que «esto no es nada nuevo, entendemos que las personas con trastornos psicológicos o psiquiátricos previos a la infección tienen más riesgo de Covid persistente, pero la novedad es que los trastornos neuropsiquiátricos previos son quizás más relevantes que otras comorbilidades como la obesidad, hipertensión, etc. Esto no solo afecta al Covid, se sabe que la salud mental afecta a la gravedad y desarrollo de otras enfermedades, también las que tienen un componente inflamatorio en el cerebro como es el caso del Covid».

¿Es el Covid persistente una enfermedad psicosomática?

Para Villapol, la conclusión de este estudio es que la angustia psicológica previa aumenta el riesgo de long Covid «pero eso no significa que los síntomas neurológicos de Covid persistente tengan una raíz psicosomática, además no es el único factor de riesgo, también un sistema inmune debilitado por alguna otra patología aumenta el riesgo de Covid persistente».

En la misma línea, Rodríguez Ledo cree que «el Covid persistente implica una afectación sistémica que invalida a estos pacientes, con independencia de la causa que lo haya provocado o la predisposición que tuvieran».

Para la psiquiatra Marina Díaz «que el Covid persistente tenga origen psicosomático es una hipótesis»

Pero hay espacio para el debate. Marina Díaz Marsá, vocal de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, responde sobre si hablamos de una enfermedad psicosomática: «Es un pregunta que nos podemos hacer muchos profesionales, pero para la que aún no hay respuesta. El covid es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central y se ha visto que puede producir alteraciones neurológicas y psiquiátricas, de tipo ansiedad y depresión. Por ello puede ser que en alguien con vulnerabilidad previa, el Covid actúe a ese nivel y haga que esa ansiedad y depresión se transformen en un trastorno psicosomático».

La psiquiatra añade también que, debido al contexto de la pandemia, «el Covid es una enfermedad que se ha asociado a incertidumbre, miedo, malestar, posibilidad de muerte… Y que la gente con más rasgos ansiosos y depresivos transforme este miedo de alguna manera en síntomas persistentes». Pero a su juicio, ambas opciones «entran dentro de las hipótesis, pero aún no tenemos datos suficientes para confirmarlo ni descartarlo».

Sin embargo, Díaz resta importancia al origen de los síntomas. «Con independencia del origen, los síntomas existen. Tanto si la causa es el covid o somática, son trastornos. Por tanto los pacientes no deberían sentirse cuestionados porque el origen sea más psiquiátrico; si se confirmara, no debe suponer estigma ni culpa. Podría ser una etiología más identificada y no la única», añade.

Rodríguez Ledo también apunta a que la salud mental puede suponer una predisposición. «Estudios como este de JAMA tienen mucho valor, porque hablan de unas características de los pacientes que les podrían hacer más vulnerables, pero no resta patología a su afectación», incide.

Desde el colectivo de pacientes, un portavoz de la Asociación Long Covid Aragón cree que «si bien puede ser que el Covid persistente comparta mecanismos comunes con enfermedades como la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica, son entidades distintas. Y meterlas en el mismo saco genera que se deje de investigar en ellas porque se han considerado erróneamente psicosomáticas. Por eso es tan importante la investigación que se está haciendo para encontrar causas físicas. No repitamos los mismos errores», subraya.

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