Nada más conocerse que Gustavo Petro había ganado las elecciones en Colombia, medio país celebró la primera presidencia en poder de la izquierda, pero al mismo tiempo el otro medio vio que la peor de las pesadillas se convertía en realidad. La señora Aura me llamó y me sacó del estado de estupefacción en el que estaba y me preguntó muy angustiada si era prudente que empezara a vender su apartamento antes de que fuera tarde y la expropiación que el nuevo gobierno tenía planeada le quitará  su propiedad tal como le pasó a los pobres venezolanos que deambulan por toda Colombia.

El discurso de Petro, que duró cerca de una hora, fue una copia del discurso que Hugo Chávez pronunció cuando ganó las primeras elecciones. Habló del cambio de Colombia, de la política del amor, anunció que no habrá odio ni rencor, aseguró que no utilizaría el poder del Estado para destruir al oponente, proclamó que construiría el gran acuerdo nacional y para finalizar habló de su propuesta de integración de América Latina, el gran sueño bolivariano.

El discurso de Petro fue una copia del que pronunció Hugo Chávez cuando ganó sus primeras elecciones"

También le solicitó al fiscal general que liberara a los presos de la primera línea, los vándalos que atacaron la ciudadanía, y le pidió a la Procuraduría que restituyera a los alcaldes suspendidos, ejerciendo su incipiente poder, desconociendo que dichos órganos son autónomos e independientes aunque pertenezcan a las ramas del poder público.

Al día siguiente el dólar subió, las acciones de Ecopetrol cayeron en 15 billones de pesos, la fuga de capitales ya empezó y Petro anunció la creación de nuevos impuestos... El cambio es un hecho.

Surgen las preguntas obvias: ¿Será un gobierno de izquierda recalcitrante o moderada?, abrirá la puerta a la invasión cubana y venezolana? ¿Se repetirá el modelo socialista del siglo XXI y por fin acabarán con la democracia más antigua de la región implementando la agenda del foro de Sao Paulo? Ya con Petro como presidente, ¿se acabarán las guerrillas, las disidencias y las protestas sociales ? ¿Qué pasará con las relaciones con los Estados Unidos? ¿Se cerrarán las bases estadounidenses?

Volviendo a la señora Aura sinceramente no supe qué responderle ni a ella, ni a los millones de colombianos que hoy nos debatimos entre la incertidumbre y el desasosiego del futuro que nos espera. El pueblo colombiano se pronunció, votó por un cambio... pero ¿es Gustavo Petro el cambio que Colombia buscaba? Amanecerá y veremos.


María Teresa Jaramillo es presidenta de la Federación de Colombianos en el Exterior.