La alarma la suelen arrojar los consumos de luz. Demasiado altos para ser una vivienda o una pequeña empresa. La realidad que a menudo esconden esas abultadas facturas son enganches ilegales a la red con las que alimentar sin coste la energía que requiere una plantación ilegal de marihuana. Las compañías eléctricas hace años que intentan luchar contra las tramas que cada vez más recurren a estas instalaciones ‘indoor’, interiores, para producir marihuana en un piso o en un pequeño local. Sólo el año pasado, Naturgy identificó 144 plantaciones de este tipo que se valían de conexiones ilegales a la red eléctrica.

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Se trata de instalaciones que funcionan las 24 horas del día y que deben hacerlo en unas condiciones de luz, humedad y temperatura determinadas. Lograr generar estas condiciones requiere un altísimo consumo de energía. Según datos aportados por Naturgy, las instalaciones ilegales detectadas en 2025 consumieron una cantidad anual de 4,4 GWh, equivalente al consumo anual que tendrían 1.400 viviendas.

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Una práctica que de año en año va a más. La distribuidora de la compañía, UFD, asegura que el balance del pasado ejercicio supone un 19% más de consumo ilegal para este tipo de instalaciones ilegales. Los llamados ‘enganches’ ilegales son una práctica que genera pérdidas importantes y que, de algún modo, repercuten en el conjunto de consumidores de las compañías. A través de las facturas, las eléctricas incorporan el coste que tienen estos consumos irregulares. Lo hacen en el apartado ‘pérdidas de red’ que incluye todo tipo de circunstancias de pérdida de energía que se producen en la red.

Conexiones ilegales de empresas y particulares

En estos casos no sólo se registran consumos ilegales vinculados a la producción de marihuana sino también a enganches fuera de la ley llevados a cabo por empresas y particulares. El fraude eléctrico está recogido como delito en el artículo 255 del Código Penal, si bien sus penas en forma de multas apenas oscilan entre los 3 y doce meses.

En todo el año pasado Naturgy llegó a contabilizar 46.800 actuaciones relacionadas con estas prácticas ilegales, cometidas bien por tramas vinculadas a la marihuana, a empresas o a particulares. Permitieron recuperar 149 GWh de energía que estaba siendo sustraída. Este volumen representa un incremento del 12% respecto al año anterior. La cantidad de energía sustraída a la red equivale al consumo anual que harían 46.500 hogares.

En las áreas de implantación de Naturgy, Madrid es la que más casos de conexiones ilegales registró el pasado año, con 5.136 expedientes abiertos por esta causa. En Castilla La Mancha se procedió a actuar en 4.380 ocasiones, en Galicia en 3.532 y en Galicia en 247.   

Riesgo para la red y perjuicio económico

Naturgy insiste en que además de tratarse de un delito recogido en el Código Penal, el ‘robo’ de energía supone un perjuicio económico para el conjunto del sistema eléctrico, además de poner en riesgo la seguridad de las infraestructuras. Además, quienes manipulan la red para llevar a cabo este tipo de ‘enganches’ asumen un elevado riesgo y peligro, que puede llegar a ser mortal.

La detección de este tipo de prácticas se ha convertido en una prioridad. La legislación establece que corresponde a las empresas distribuidoras la función de detectar y poner en conocimiento de las autoridades y los clientes los casos de fraude que se detecten.

En el caso de UDF tiene habilitado un canal de denuncias a disposición de sus clientes para poner en su conocimiento posibles casos de enganches ilegales de los que puedan tener conocimiento. En muchos casos, la ilegalidad se lleva a cabo mediante una manipulación de los contadores.

Innovación tecnológica: Big Data e IA contra el fraude

Actualmente Naturgy emplea herramientas de ‘big data’, inteligencia artificial y sistemas de monitorización para detectar patrones de comportamiento anómalos entre sus consumidores. De este modo, cada vez es más rápido el proceso de detección de los fraudes eléctricos. Sólo en los últimos cuatro años, Naturgy ha llevado a cabo hasta 16.000 actuaciones contra las conexiones ilegales.

Otras compañías como Endesa también han incrementado este tipo de actuaciones contra esta modalidad de fraude. Sólo en 2024, Endesa llegó a desmantelar 2.214 plantaciones ‘indoor’. Sumados a las llevadas a cabo en 2022 y 2023 sumaban cerca de 6.300 invernaderos que sustraían mediante conexiones fraudulentas la energía de la red.