Iberdrola podrá seguir con los trabajos de finalización del proyecto eólico marino que construye en Massachusetts que habían sido paralizados por una orden del Gobierno de Donald Trump. Un juzgado ha concedido a la compañía la medida cuatelar solicitada por los impulsores del parque eólico 'Vineyard Wind 1' propiedad de la energéticva española, a través de su filial Avangrid- y del fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) y cuya ejecución se encontraba al 95%.

PUBLICIDAD

La medida permitirá finalizar los trabajos de un parque eólico que, junto a otros cuatro proyectos más, habían sido paralizados el pasado mes de diciembre por orden de la Oficina de Gestión de las Energías Marinas del Departamento de Interior. Iberdrola había recurrido a la justicia a mediados de este mes para solicitar la paralización cautelar de la suspensión y que ahora la Justicia le ha concedido.

PUBLICIDAD

De esta forma, la planta eólica podrá seguir produciendo, como ya venía haciendo, al mismo tiempo que culmina sus trabajos de construcción. 'Vineyard Wind 1' producía energía al tener en marcha la mayor parte de sus aerogeneradores y que hace meses que genera energía equivalente al consumo de 400.000 hogares en Massachusetts. El parque alcanzará una capacidad para generar 806 MW de energía.

Cruzada contra las renovables

El pasado mes de septiembre la Administración de Donald Trump, dentro de su cruzada contra este tipo de renovables, puso en el foco a dos proyectos eólicos marinos de Iberdrola -New England Wind 1 y 2- al retirar la autorización para su construcción, aunque ninguno de ellos estaban iniciados. Las órdenes de suspensión de obras y las retiradas de permisos, o la amenaza de hacerlo, se han sucedido en diversos parques eólicos 'offshore' desde la llegada del nuevo Gobierno estadounidense.

'Vineyard Wind 1' es la primera y gran instalación eólica 'offshore' de Iberdrola en Estados Unidos. El proyecto está participado en un 50% por el Grupo Iberdrola -a través de Avangrid Power, filial de Avangrid- y CIP y su inversión asciende a unos 3.000 millones de dólares (más de 2.700 millones de euros) garantizados mediante contratos con las tres principales empresas eléctricas del estado.

El de Iberdrola era sólo uno de los cinco parque afectados por la decisión de la Oficina de Gestión de las Energías. . El resto de parques fueron  'Revolution Wind', de 704 megavatios (MW) de Orsted; 'Sunrise Wind', de 924 MW; 'Coastal Virginia Offshore Wind', de 2.600 MW; y 'Empire Wind 1', de 810 MW y de Equinor. El parque eólico de Iberdrola no es el único que ha podido desbloquearse gracias a la concesión de la medida cautelar, sino que otros proyectos tanmbién han podido reactivar su actividad gracias al respaldo de la Justicia.