La colaboración ciudadana se ha convertido en una pieza clave de la última ofensiva de la Policía Nacional contra los delincuentes más buscados en paradero desconocido. Desde el lanzamiento, el pasado mes de noviembre, de la campaña para localizar a “Los 10 más buscados”, los agentes ya han logrado detener a seis de los prófugos incluidos en la lista, algunos de ellos incluso fuera de España. En apenas tres meses, desde el inicio de la iniciativa, “ya han sido seis los prófugos localizados por la Policía Nacional, alguno de ellos en el extranjero”.

PUBLICIDAD

En todos los casos, la localización ha sido el resultado de meses de investigación, vigilancias y cruces de información, reforzados por los datos aportados de forma confidencial a través de un correo que ha habilitado la Policía Nacional para que los ciudadanos puedan contactar directamente con la sección que lleva estas búsquedas.

PUBLICIDAD

Una vez agotadas las vías habituales, los agentes recurrieron a la difusión pública de los perfiles de los fugitivos y a la activación de dispositivos específicos en las zonas donde se detectaron indicios de su presencia, estrechando progresivamente el cerco sobre los huidos.

EL sexto detenido de los más buscados

El último arresto se ha producido este fin de semana en la localidad sevillana de Gerena, donde los agentes han detenido a Julio Herrera Nieto, reclamado por la Audiencia Provincial de Cáceres por delitos de tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas. El fugitivo había tratado de “eliminar todo rastro que pudiera conducir a su paradero” y utilizó a familiares que le proporcionaron “la cobertura necesaria para evitar su localización”, especialmente desde que supo que su nombre estaba incluido en la campaña de los “10 más buscados”. 

Las investigaciones situaron inicialmente su posible presencia en Toledo, pero el avance de las investigaciones permitió constatar que se encontraba en Gerena, adonde se trasladaron los investigadores. Tras localizar su domicilio, se preparó un operativo para su arresto, que se produjo el pasado 30 de enero, siendo necesaria la participación del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) “debido a la manifiesta peligrosidad del prófugo”.

Herrera Nieto había sido detenido por primera vez en Cáceres en 2018, cuando, junto a varios miembros de la organización a la que pertenecía, se dedicaba al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales mediante testaferros. Aunque fue condenado por estos hechos, no llegó a ingresar en prisión al encontrarse en paradero desconocido, lo que llevó a priorizar su búsqueda desde octubre de 2024 “ante la gravedad de los hechos cometidos, la alarma social generada y la peligrosidad del mismo”.

"Extremadamente violento"

Pocos días antes, el 23 de enero, agentes de la Policía Nacional detuvieron en A Coruña a Daniel Vázquez Patiño, reclamado por delitos continuados de agresión sexual a menores cometidos entre 2012 y 2016, por los que se enfrenta a una pena de 23 años de prisión. El fugitivo agredió sexualmente a la hija de su expareja y a una amiga de ésta, haciendo uso de “una violencia brutal cuando la víctima trataba de resistirse”.

Imagen de la web de Policía Nacional sobre los 10 más buscados

Los investigadores apuntaron primero a Pontevedra como posible lugar donde podría ocultarse el sospechoso, pero posteriormente acreditaron que había cambiado su domicilio a A Coruña, donde se intensificaron los dispositivos policiales. Una vez localizado, el prófugo trató de huir por los tejados, “amenazando con precipitarse al vacío”, e inició una persecución que puso en riesgo a los agentes. Durante la intervención se mostró “extremadamente violento”, llegando a intentar atacar a los agentes con un objeto punzante, hasta que finalmente fue reducido y detenido.

Como en otros casos, Vázquez Patiño trató de “eliminar todo rastro que pudiera conducir a su paradero” y utilizó a familiares para dificultar su localización desde que fue incluido en la lista.

Fugitivo a nivel internacional

La campaña también ha permitido localizar a fugitivos fuera de España. El pasado 16 de enero fue detenido en Managua (Nicaragua) Juan Herrera Guerrero, reclamado por presuntos delitos de corrupción de menores y extorsión, por los que se enfrenta a una pena de hasta diez años de prisión. Con un historial delictivo iniciado en 2003, se le atribuye, entre otros hechos, haberse hecho pasar por agente de la autoridad para realizar tocamientos sexuales a menores y el presunto liderazgo de una red de “sextorsión”.

Tras abandonar España y diseñar un itinerario por distintos países “con el objetivo de dificultar la trazabilidad de su huida”, la cooperación policial internacional resultó determinante. Con el apoyo inicial de la Agregaduría del FBI en España se logró situarlo en una primera fase en Guatemala y, posteriormente, mediante la intermediación de la Consejería de Interior de España para Centroamérica y la colaboración de los enlaces de fugitivos de Guatemala y Honduras, se activaron controles fronterizos que permitieron ubicarlo finalmente en Nicaragua, donde fue detenido por las autoridades locales en base a su situación irregular en el país.

La cooperación ciudadana fue clave

Otro de los arrestos se produjo el 26 de diciembre en Cartaya (Huelva), donde fue detenido José María Pavón Pereira, reclamado por un doble asesinato cometido en 2019 tras la localización de dos cuerpos en un pozo y por el que fue condenado a 41 años de prisión. Tras incluirlo en la campaña y recibir informaciones a través del correo habilitado, los investigadores descubrieron que vivía “oculto en una nave alejada del núcleo urbano”.

Después de numerosas gestiones en la zona, los agentes observaron la salida de un vehículo cuyo ocupante coincidía con las características físicas del fugitivo y, tras darle el alto, fue plenamente identificado y arrestado. En este caso, la Policía destacó que “una vez más, la colaboración ciudadana gracias a la campaña ‘Los 10 más buscados’ ha resultado fundamental para su localización y arresto”.