El Rey Felipe VI ha hecho un llamamiento nuevamente a la "contención en el uso de la fuerza" en Oriete Próximo tras la escalada militar a raíz del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques lanzados por Teherán contra países de la región, defendiendo asimismo la necesidad de que los países europeos permanezcan unidos.

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"Vemos con enorme inquietud y preocupación la situación crítica y especialmente peligrosa que atraviesa Oriente Próximo y la región del Golfo", ha sostenido durante su discurso en el almuerzo ofrecido en honor de los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, con motivo de su visita oficial de presentación a España tras su proclamación el pasado mes de octubre.

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España y Luxumburgo, ha añadido el monarca, se unen "a los llamamientos por la contención en el uso de la fuerza, el respeto máximo por la vida y seguridad de la población civil y la búsqueda de salidas diplomáticas, y también por la garantía de las libertades y los Derechos Humanos frente a la represión", en alusión a la situación en Irán.

"El riesgo al que se ve sometida una región tan amplia y de enorme relevancia estratégica nos mueve a transmitir nuestra más profunda solidaridad a los países que están sufriendo los graves embates colaterales del conflicto", ha transmitido Felipe VI, el alusión al hecho de que Teherán ha respondido atacando casi todos los países de la zona, en particular Emiratos Árabes Unidos.

Tras recordar también "la guerra de agresión rusa en Ucrania" y lamentar que "la paz sigue sin vislumbrarse", se ha reafirmado ante el centenar de invitados, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "en la necesidad de seguir unidos".

Según Felipe VI, "necesitamos una Europa con mayor soberanía estratégica, que avance hacia una auténtica Europa de seguridad y defensa, aún más asentada en la solidaridad y la responsabilidad, aún más abierta y próspera, aún más capaz de afirmar con claridad su voz en el mundo y preservar los principios irrenunciables que conforman nuestra identidad común".

Por su parte, el gran duque de Luxemburgo ha coincidido en que "una Europa fuerte es aún más importante" en el mundo actual. "Las bases del orden internacional que han garantizado estabilidad, paz y prosperidad desde el final de la Segunda Guerra Mundial se enfrentan a desafíos sin precedentes", ha subrayado.