Economía

España sigue los pasos de Meloni y negocia con Argelia aumentar el suministro de gas

El gasoducto hispano-argelino de Medgaz podría ampliar su capacidad de flujo en casi un 10% y apuntalar su condición de principal proveedor de gas

España sigue los pasos de Meloni y negocia con Argelia aumentar el suministro de gas
Ahmed Attaf, ministro de Exteriores argelino, con José Manuel Albares

Argelia es actualmente el mayor suministrador de gas para España. Pese a que EEUU ha elevado de modo importante su peso en las importaciones españolas, nuestro país recibe más de un tercio del gas a través del gasoducto Medgaz, que conecta la planta de Beni Saf en Argelia con la terminal de Naturgy en Almería.

PUBLICIDAD

El peso de Argelia podría aumentar aún más. Mientras la tensión en Oriente Medio se elevaba, España sondeó al país africano para explorar la posibilidad de un acuerdo para incrementar el flujo de gas entre ambos países. La consulta técnica buscaba conocer si cabía la posibilidad de aumentar la compra de gas sin necesidad de abordar grandes inversiones en el gasoducto argelino-español.

PUBLICIDAD

El estudio técnico concluyó que, en las condiciones actuales, se podría incrementar en hasta un 10% el flujo de gas actual entre ambos países. Solo el año pasado, a través del Medgaz, se transportaron desde Argelia a España 9,4 BCM de gas, el equivalente a 107.179 GWh, según datos de Enagás, el gestor del sistema en nuestro país. Ahora, según las fuentes consultadas, los estudios de capacidad realizados arrojan la posibilidad de poder aumentar entre 0,5 BCM y 1 BCM más la capacidad.

Predisposición al acuerdo: "Las relaciones son muy buenas"

La ampliación del acuerdo entre España y Argelia está en marcha. La predisposición es total en un momento en el que las relaciones entre ambos países son calificadas como “muy buenas” en Argel. Fuentes españolas y argelinas confirman a El Independiente que se están produciendo conversaciones para aumentar el suministro de gas a través del gasoducto Medgaz, que conecta directamente Argelia con Almería. La principal duda sigue estando en estos momentos en la cantidad adicional exacta que Argelia puede bombear y en la posibilidad de que se realice algún anuncio concreto durante la visita de dos días que este jueves inicia el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares.

Ahora, en su primera visita a Argelia desde el cambio de posición de España en el contencioso del Sáhara Occidental, que llevó a Argel a suspender el Tratado de Buena Vecindad y congelar cualquier transacción comercial, Albares sigue los pasos de Giorgia Meloni. La primera ministra italiana reforzó ayer miércoles la alianza entre Eni y la energética estatal argelina Sonatrach en un momento en el que Roma trata de buscar alternativas al gas qatarí, que representa alrededor del 10% del consumo total y un 25% del total del Gas Natural Licuado (GNL). Qatar Energy ha declarado esta semana “fuerza mayor” y no podrá cumplir sus compromisos contractuales tras el ataque iraní a la refinería de Ras Laffan que mermará en torno al 17% su capacidad de suministro en un plazo de entre tres y cinco años.

Fuentes argelinas reconocen a este diario que las negociaciones se hallan actualmente en marcha pero dudan de que puedan estar concluidas y ser anunciadas con detalle durante el viaje de Albares, que visitará Argel y Orán.

Además de con su homólogo argelino Ahmed Attaf, Albares -que no había proporcionado su agenda del viaje al cierre de esta edición-, podría reunirse con otros altos funcionarios del régimen argelino en una muestra del deshielo de los lazos. En Argel se subraya, además, que durante los últimos cuatro años han mantenido intactos los contratos gasísticos cumpliendo su palabra. Ahora, con el relanzamiento de las relaciones, el terreno es propicio para bombear más gas.

Capacidad de incremento limitada

La sociedad Medgaz se constituyó en 2001. Tras la salida de la mayor parte de sus socios fundadores -BP, Total, ExxonMobil, Iberdrola, Endesa y Moeve-, actualmente la participación mayoritaria la posee la sociedad estatal argelina Sonatrach, con el 51%. Naturgy y BlackRock, a través de la sociedad Medina Partnership, poseen el 49% restante.

Su condición de principal accionista español convierte a Naturgy en el mayor cliente de Medgaz. Es quien compra cerca del 60% del gas que llega a través de este gasoducto. Más aún, la gasista que lidera Francisco Reynés cuenta con contratos a largo plazo con Sonatrach que le aseguran el suministro. Otras energéticas españolas, como Moeve, Endesa, Iberdrola o Repsol, también adquieren gas argelino, pero en volúmenes muy inferiores.      

Según datos de Enagás, el pasado mes de febrero Argelia fue el segundo suministrador con el 29,1% superado únicamente por Estados Unidos (33,8%). A ambos le siguen Rusia (14,6%) y Nigeria (12,2%) y Angola (6,5%).

Fuentes argelinas admiten que el país podría añadir al gasoducto hacia España unos 2.000 millones de metros cúbicos al año. Una cifra que equivale a entre el 6% y 7% del consumo anual nacional y supondría aumentar un 20% el total actual. En estos momentos, se transporta por Medgaz algo menos de 10.000 millones de metros cúbicos anuales.

Límite de capacidad del gasoducto

Alegan que, con estos niveles de flujo de gas, se alcanzaría el límite de capacidad de la infraestructura. Recuerdan que Argel también se ha comprometido a aumentar su inyección de gas a Italia, país con el que España compite por ser la puerta de entrada de la energía argelina en Europa.

Argelia ha ido mejorando la opinión del Gobierno de Pedro Sánchez en los últimos dos años y medios, al calor de la coyuntura internacional. El país, que presidente Abdelmajed Tebboune, valora el papel internacional del Gobierno de Pedro Sánchez en la guerra en la Franja de Gaza, del lado de los palestinos, y ahora su negativa a cooperar con la administración Trump en la guerra contra Trump.

El escollo sigue siendo su cambio de posición en el Sáhara Occidental, donde Argel continúa apoyando la causa que lidera el Frente Polisario. Si las negociaciones actuales entre Marruecos y el Polisario auspiciadas por EEUU y la ONU prosperan, podría ser una oportunidad para que Argelia y España superaran también este obstáculo, pero los observadores son escépticos con la posibilidad de que Marruecos pueda ofrecer alguna concesión o compromiso que satisfaga a los saharauis.

Sin acuerdo en el contencioso saharaui, el comercio, el gas o la cooperación en migración son los campos donde España y Argelia pueden poner a prueba ese nuevo entendimiento. En el apartado gasístico, Madrid comparte con Roma la necesidad de garantizar su suministro aunque por razones diferentes. La exposición de España al gas natural licuado qatarí es mínima -1,3% en lo que va de año- mientras en el caso italiano es el tercer proveedor después de Argelia y Azerbaiyán.

Dependencia al gas ruso

El talón de Aquiles español es, en cambio, es el gas ruso. Sigue representando el 13,6% en el acumulado de los dos primeros meses de este año frente al 5% que ronda en Italia, que ha logrado en tiempo récord desenchufarse de Putin. La Unión Europea no prohibió inicialmente el gas ruso tras la invasión de Ucrania, pero a principios de este año aprobó su eliminación progresiva. El plan fija el veto a nuevos contratos y una prohibición total de importaciones, incluido el GNL, para 2027. Un nuevo acuerdo con Argelia permitiría reducir la exposición al gas ruso e ir cumpliendo con el horizonte comunitario.

Otra de las incógnitas que no desvelan las fuentes consultadas por este diario es si esa nueva apuesta por las relaciones hispano-argelinas -que precisamente florecieron a partir del gaseoducto en las postrimerías de la dictadura franquista- podría traducirse en un apetito de Sonatrach por elevar su participación en el accionariado de Naturgy una vez que fracasó el intento de Opa de Taqa, la compañía emiratí de la que Argelia recelaba por los lazos de Emiratos Árabes Unidos y su archienemigo regional, Marruecos. La compañía estatal posee el 4,1% de las acciones de Naturgy.

Argelia, cortejado por España e Italia

Cortejada por Italia y España, Argelia -primer exportador de gas del continente africano y quinto mundial por sus reservas- se deja querer. Albares aterriza un día después de la visita de Meloni. Más que un gran contrato único, el viaje ha servido para consolidar y ampliar acuerdos ya en marcha, con el gas como pieza central de una relación que Italia considera estratégica para su seguridad energética.

El núcleo de lo pactado gira en torno al fortalecimiento de la cooperación entre Eni y Sonatrach, incluyendo el impulso a proyectos upstream de gran escala. Entre ellos destaca el desarrollo de la cuenca de Berkine, una de las principales zonas productoras de hidrocarburos de Argelia en la frontera con Túnez y Libia. La apuesta está encuadrada en un acuerdo a largo plazo valorado en unos 135.000 millones de dólares y con un potencial estimado de 415 millones de barriles. Aunque este paquete no es nuevo, fuentes italianas lo sitúan como el pilar que Meloni blindó en Argel, acelerando su ejecución y asegurando volúmenes adicionales en los próximos años.

Italia amplía la compra de gas argelino

En el corto plazo, Italia ha arrancado el compromiso de incrementar el suministro de gas argelino para compensar la caída del gas natural licuado procedente de Qatar, afectado por la escalada en el Estrecho de Ormuz. No se ha hecho pública una cifra concreta del aumento, pero el movimiento se produce sobre una base ya elevada: Argelia cubre actualmente en torno al 30% del consumo de gas italiano. En precedentes recientes, los incrementos acordados entre ambos países han alcanzado hasta 9.000 millones de metros cúbicos anuales, una referencia que enmarca el orden de magnitud de las negociaciones actuales.

El paquete se completa con inversiones en infraestructuras energéticas —clave para consolidar a Italia como hub de entrada de gas argelino hacia Europa— y con la extensión de la cooperación a ámbitos como el hidrógeno verde y las renovables, en línea con el plan estratégico de Roma para combinar seguridad energética inmediata y transición a medio plazo. En conjunto, los acuerdos sellados en Argel refuerzan la posición de Italia como principal socio energético europeo de Argelia en un momento en que la geopolítica vuelve a dictar el mapa del gas. Una posición que España también aspira a recuperar tras el bache que supone su alineamiento con Marruecos. 

Te puede interesar

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Lo más visto