Trabajo

¿Acabas de volver al trabajo y ya no puedes más? Se llama 'burnout' y así puedes combatirlo (o al menos intentarlo)

La maleta sigue a medio deshacer, la bandeja de entrada acumula tres dígitos de correos no leídos y la sensación de ahogo es física. La reincorporación tras las vacaciones de verano suele actuar como un detonante para el 'burnout' o síndrome del trabajador quemado, una realidad que en España no da tregua: afecta ya al 40% de los empleados, una tasa que supera en once puntos la media europea, según la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA) y que quizá explique en parte las bajas laborales desbocadas en nuestro país.

PUBLICIDAD

En muchos casos, el malestar arranca incluso antes de pisar la oficina. Es la "ansiedad anticipatoria", una sensación que "hace que muchos vuelvan al trabajo antes de hacer la maleta de regreso, secuestrando el presente semanas antes de la reincorporación", explica a la Agencia Efe Joaquín Mateu, doctor en psicología de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). Lejos de ser un fallo individual, Mateu señala que se trata de "una respuesta adaptativa ante una situación laboral que impone volúmenes o ritmos que no son razonables".

PUBLICIDAD

El impacto económico y social del agotamiento

Raúl Alelú-Paz, cofundador de la startup de evaluación de riesgos psicosociales y salud mental para empresas Healthy Minds y experto en neurociencia, destaca que parte de la frustración proviene de asumir que unas vacaciones ideales van a "resetear" mágicamente una insatisfacción de fondo. Detrás de todo esto hay, dice, un modelo productivo no pensado para las personas, enfocado en exigir una facturación mayor cada año y que choca frontalmente con la salud de los trabajadores.

Las consecuencias de esta presión constante se reconocen tanto en el bienestar personal de los empleados como en el bolsillo público. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un 13% de los trabajadores de la Unión Europea afirma sentirse agotado de forma crónica, lo que constituye la primera señal de alarma del 'burnout'. En el escenario español, el impacto es especialmente severo: la salud mental se ha consolidado como la segunda causa de incapacidad temporal, habiéndose registrado más de 627.000 bajas en 2025. El coste de esta crisis no ha parado de escalar hasta alcanzar los 9.503 millones de euros solo en el primer semestre, lo que supone un incremento del 10,3% respecto al año anterior y multiplicar por cinco la cifra dedicada a este fin desde 2014, de acuerdo con la Seguridad Social.

Recomendaciones para frenar el 'burnout' en la vuelta al trabajo

Para frenar esta escalada de desgaste y llegar sanos y salvos (y cuerdos) a navidad, los expertos señalan la necesidad de realizar una serie de ajustes tanto organizativos como individuales:

  • Planificación y metas realistas: Mónica Muncharaz, de la firma de recursos humanos Gi Group, aconseja abordar el regreso de forma planificada, con prioridades claras y objetivos alcanzables para evitar que las semanas de adaptación añadan un estrés extra.
  • Espacios de escucha en la empresa: Alelú-Paz advierte de que el error más común de las organizaciones es interpretar los síntomas de agotamiento como una falta de compromiso, cuando en realidad exigen revisar las propias condiciones de trabajo y abrir canales de diálogo.
  • Deslinde de responsabilidades: Ante un entorno que a menudo resulta inalterable, resulta imprescindible ser realista sobre qué aspectos de la carga laboral dependen de uno mismo y cuáles escapan a nuestro control.
  • Validación emocional: El experto en neurociencia recuerda que no debe confundirse el hartazgo o la tristeza con una patología psicológica; sentir rechazo o cansancio frente a una situación insostenible es, paradójicamente, una señal de buena salud mental.
  • Reincorporación paulatina (efecto colchón): Retomar la actividad a mitad de semana (un miércoles o jueves) en lugar de un lunes para suavizar el choque y afrontar una primera semana más corta.
  • Desconexión digital estricta: Fijar límites rotundos desde el primer momento evitando consultar el correo o la mensajería corporativa fuera del horario laboral.
  • Gestión por lotes de la bandeja de entrada: Procesar los correos pendientes agrupándolos por urgencia y relevancia en lugar de responder cronológicamente a todos el primer día, reduciendo la fatiga cognitiva.
  • Reajuste progresivo del descanso: Modular las horas de sueño y las rutinas un par de días antes de la vuelta presencial o remota para amortiguar el impacto en el ritmo circadiano.
  • Bloqueo de tiempo concentrado (time blocking): Reservar franjas horarias libres de reuniones en el calendario durante las dos primeras semanas para avanzar en las tareas acumuladas sin interrupciones.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto