Tendencias

La hija de Kubrick opina sobre la teoría de la conspiración de 'Eyes Wide Shut': "Si se hubieran cortado 20 minutos me habría enterado"

Fotograma de 'Eyes Wide Shut' en el que se ve al figurante de pelo blanco que los conspiracionistas asocian con Jeffrey Epstein.
Fotograma de 'Eyes Wide Shut' en el que se ve detrás de Nicole Kidman al figurante de pelo blanco que los conspiracionistas asocian con Jeffrey Epstein –y a su acompañante con Ghislaine Maxwell–.

Durante años, pero especialmente en los últimos meses, la cultura digital ha alimentado una de las teorías conspirativas más rocambolescas del cine moderno: que Eyes Wide Shut (1999), el testamento fílmico de Stanley Kubrick, fue mutilado tras su muerte para encubrir la denuncia explícita del cineasta a una red de abusos y tráfico de menores vinculada a la alta sociedad que terminaría estallando con el caso Epstein. Ahora, Vivian Kubrick, hija del director y colaboradora cercana en varias de sus cintas, ha salido al paso para desmontar de forma categórica el mito de los "20 minutos perdidos".

PUBLICIDAD

A través de un extenso mensaje publicado en la red social X (antes Twitter), Vivian ha respondido a los rumores que sugerían que Warner Bros. modificó el final de la película y eliminó metraje tras el repentino fallecimiento del realizador. En su publicación, la hija del cineasta no dudó en etiquetar de forma irónica al podcaster Joe Rogan y al agitador ultra Alex Jones, dos de las figuras mediáticas que mayor altavoz han dado a esta hipótesis conspirativa en sus respetivos espacios de difusión.

PUBLICIDAD

"Resultará muy decepcionante para mucha gente, pero nunca escuché nada sobre 20 minutos faltantes en su momento, ni he oído nada desde entonces que confirme que tal metraje existió", ha declarado Vivian. La hija del creador de La naranja mecánica explica detalladamente el proceso técnico de edición para desmentir la hipótesis: "Cuando mi padre murió, Eyes Wide Shut ya tenía el montaje de imagen cerrado (picture lock). Una vez que la imagen se bloquea, el negativo original de cámara se corta físicamente para ajustarse al montaje final. No puedes simplemente deshacer esos cortes; cada corte destruye un fotograma".

Vivian asegura que la única alteración posterior a la muerte de su padre de la que tiene constancia fue la inclusión de figuras generadas por ordenador (CGI) en la famosa escena de la orgía para ocultar desnudos y evitar así una calificación por edades restrictiva en Estados Unidos. "Si realmente se hubieran eliminado 20 minutos, me habría terminado enterando. Me involucré directamente en proteger el trabajo de mi padre", ha concluido, calificando la narrativa de "teoría de la conspiración".

El origen del mito

La intervención de Vivian Kubrick aborda directamente la polvareda levantada en los últimos años en redes como Reddit, TikTok y YouTube, y revitalizada especialmente tras la emisión de un episodio del pódcast del comunicador estadounidense Joe Rogan emitido en 2024. En él, el guionista y cineasta Roger Avary (Pulp Fiction) aireó el rumor de que Kubrick pretendía incluir una voz en off suprimida y que el metraje eliminado revelaba que la secta de la élite acababa captando a la hija de los protagonistas (interpretados por Tom Cruise y Nicole Kidman).

Esta lectura conspirativa trata de convertir una ficción simbólica en una profecía o documental cifrado sobre redes como la de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, basándose en detalles como la presencia recurrente de figurantes en segundo plano o el ambiente claustrofóbico de la cinta.

Sin embargo, el pasado mes de diciembre, a partir de una investigación del periodista Lane Brown en Vulture, la genealogía real del filme dista mucho de esas interpretaciones. Kubrick intentó adaptar Relato soñado, la novela corta de Arthur Schnitzler publicada en 1926, desde que compró sus derechos en 1970. Los rituales enmascarados, la paranoia y la humillación ya formaban parte de la obra original del autor austriaco.

Figuras clave del equipo del filme, como el productor Jan Harlan, el montador Nigel Galt, el guionista Frederic Raphael o la propia actriz infantil que interpretó a la hija de los protagonistas, siempre han rechazado de forma unánime cualquier vinculación de la película con mensajes ocultos sobre Epstein. El testimonio de Vivian Kubrick se suma al de Nigel Galt para cerrar el paso a una leyenda urbana alimentada por la era de la literalidad digital, esa corriente contemporánea incapaz de tolerar el misterio o la ambigüedad artística y que prefiere ver claves secretas y complots donde solo habita la complejidad del cine de uno de los grandes maestros de la historia.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto