Será el miércoles por la noche, sobre las nueve, hora española. Entonces, el presidente del Gobierno contestará las preguntas de los periodistas y, muy probablemente, será interrogado por el último paso del juez Juan Carlos Peinado, el instructor de la causa contra su mujer, Begoña Gómez. Pedro Sánchez deberá responder. Pero estará fuera de España. Y no es la primera vez que le sucede. En absoluto. Ya le ocurrió en al menos otras seis ocasiones: India, Brasil, La Haya, Nueva York, China y Ankara. Ahora, el paso final, el cierre de la causa y su elevación a la Audiencia Provincial de Madrid para que organice y señale la fecha del juicio oral, pilla al jefe del Ejecutivo de nuevo en Nueva York, en la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas, viaje que aprovecha para desplazarse también a Boston.
De modo que Peinado desluce una nueva cita internacional del presidente. Y esta es especialmente importante, porque además de su intervención ante la apertura del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU —el acto central de su agenda—, tiene programado el miércoles, horas antes de su rueda de prensa, un encuentro con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, socialista e inmigrante musulmán, estrella en ascenso del Partido Demócrata de EEUU. Reunión que la dirección socialista persiguió durante muchos meses y que finalmente organiza la Global Progress Foundation, que preside el propio Sánchez.
La noticia de que el juez había dictado un auto de apertura de juicio oral contra su mujer trascendió cuando ya el presidente ponía rumbo a Estados Unidos, después de clausurar en la Moncloa un acto para el despliegue regulado de la inteligencia artificial (IA), uno de los debates que colonizan la conversación global después de que los propios gigantes de esta herramienta alertaran de los peligros de su descontrol y aconsejaran ralentizar su avance. Sánchez quería volar hacia Nueva York con los deberes hechos, con la posición fijada en un tema capital que mueve hoy el mundo y que de hecho estará muy presente en la Semana de Alto Nivel de la ONU y, por descontado, en la reunión, el jueves en la Casa Blanca, del presidente norteamericano, Donald Trump, con su homólogo chino, Xi Jinping.
Pero Peinado volvió a situar el caso Begoña Gómez en primera línea informativa. Volvía este lunes de sus vacaciones y quiso poner el punto final a su contestada investigación: decretó la apertura de juicio oral, por malversación y tráfico de influencias, para Begoña Gómez y su asesora, Cristina Álvarez, y puso a ambas en manos del jurado. Era una de sus últimas decisiones antes de jubilarse: su retiro es obligado desde este domingo, 27 de septiembre, cuando cumple 72 años.
La decisión, no por descontada, dejó de cabrear menos al Gobierno y al PSOE. Ambos emitieron sendos durísimos comunicados de "condena" a la acción del juez, proclamaron una vez más la "inocencia" de la mujer del presidente y denunciaron la "persecución judicial" a la que había sido sometida en estos dos años y cinco meses de exótica instrucción, corregida en numerosas ocasiones por la Audiencia de Madrid, aunque no en el corazón de la misma. Una investigación, decía la Moncloa, "arbitraria e injusta", que se ha dirigido contra la esposa del jefe Ejecutivo por el mero hecho de serlo. También en el entorno de Sánchez manifestaron su "confianza" en que el jurado, que compondrán nueve personas (y dos suplentes), será "ecuánime" e "impartirá justicia".
Las dos notas, la de Gobierno y Ferraz, ponían el acento en la "intolerable" coincidencia, una vez más, entre una decisión de Peinado y la agenda internacional del presidente, "así como que se haga público antes de ser notificado a las partes". "Son incuestionables la intención política, el acoso y la deshumanización que han marcado toda esta instrucción", remachaba el comunicado del Ejecutivo. "El último servicio a la patria antes de colgar la toga. Qué casualidad, en la víspera de un viaje internacional del presidente Sánchez", criticó en X la secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró.
El jefe del Ejecutivo ha tenido que pronunciarse sobre decisiones del juez Peinado en al menos seis ocasiones fuera de España. En octubre de 2024, en India, tras la imputación de nuevos delitos a su esposa. En noviembre de ese año, en Brasil, cuando el magistrado ordenó a la Policía Judicial consultar la numeración de las cuentas corrientes en las que figurase como titular Gómez. En junio de 2025, en La Haya, al término de la cumbre de la OTAN, después de que decidiera pedir al Supremo que imputase al ministro Félix Bolaños por falso testimonio y malversación (algo que rechazó el alto tribunal de plano porque no había ni "el más mínimo respaldo indiciario"). En septiembre de 2025, en la anterior Asamblea General de la ONU, en Nueva York, cuando Peinado decidió que se juzgara a Gómez por jurado popular. A ella, a su asesora, Cristina Álvarez, y al delegado del Gobierno en Madrid, Fran Martín, aunque de este la Audiencia Provincial acabó levantando la imputación.
Otras causas que también han impactado
En abril de 2026, una nueva resolución del magistrado sorprendió a Sánchez y a su esposa de viaje oficial en China: fue el auto de procesamiento. Un mes más tarde, en Ciudad del Vaticano, tras su audiencia con el papa León XIV —antes de la visita apostólica de este a España—, otras dos causas judiciales se convirtieron en protagonistas en su rueda de prensa: la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la entrada de la UCO en Ferraz por el caso Leire. Pero entonces no hubo auto nuevo de Peinado. Tampoco lo hubo en junio de 2026, en el Consejo Europeo en Bruselas, donde el caso Zapatero siguió persiguiéndole. Pero en julio, en la cumbre de la OTAN en Ankara, pesaba la retirada de pasaporte de su esposa y la decisión del juez sustituto de Peinado de no permitirle viajar a la capital turca, pero sí a la graduación de su hija en Londres. Se podría añadir una séptima coincidencia con una comparecencia segura de Sánchez: en diciembre de 2024, en su balance del año, en este caso en España, en la Moncloa. Entonces el juez citó ese día a varios testigos.
El magistrado, por tanto, ha estado muy presente en varias citas internacionales de Sánchez, en varios momentos clave. Las comparecencias del presidente ante los medios no son abundantes —igual que tampoco las entrevistas—, y cuando está de viaje fuera del país no puede eludirlas. No lo podrá hacer esta vez tampoco. Este lunes aterrizaba en Nueva York y comenzaba su agenda, pero no tenía previsto dirigirse a los informadores. Tampoco está programada ninguna comparecencia con preguntas este martes, así que habrá que esperar al miércoles. A las nueve de la noche, hora española, sí mantendrá su rueda de prensa, y será anterior a su discurso ante el plenario de la ONU y a desplazamiento a Boston. En la Moncloa aseguran que no molesta a Sánchez el tener que contestar a los periodistas, "pero es inhumano". "No puede estar con ella. Abrazarla", rematan.
La respuesta que dé el presidente en Nueva York no será muy distinta a las últimas sobre este caso. Fue la semana pasada en una entrevista en El intermedio, en La Sexta: "Hay jueces que hacen bien su trabajo y hay jueces que efectivamente no lo hacen. Y yo estoy convencido de que de que Peinado ha hecho mucho daño a la Justicia y no va a ser, digamos, recordado por sus instrucciones, ni por haber sido un juez imparcial. En el caso de Begoña Gómez o en el de David Sánchez, que, insisto, sí, son mi hermano y mi mujer, pero tienen su vida, son profesionales que se han dedicado a trabajar, a tener una trayectoria impecable hoy, desgraciadamente, están sufriendo estas causas judiciales abiertas y hay que recordarlo por asociaciones ultraderechistas, también por el Partido Popular y por Vox, precisamente para intentar de alguna manera socavar la capacidad de resistencia que pueda tener un Gobierno legítimo para continuar con su labor al frente del Ejecutivo. Por tanto, yo lo que puedo decir es que son personas honestas, son personas que, en el caso de David, legítimamente va a recurrir esta sentencia que consideramos absolutamente incomprensible. Y en el caso de Begoña Gómez, de mi mujer, yo espero que el jurado sea ecuánime y haga justicia. La justicia respecto a Begoña Gómez es la total inocencia".
En sus últimas comparecencias públicas, también ocurrió en el último balance del curso, el pasado julio, el presidente se detiene en el repaso de los currículos de su esposa y su hermano, en llamarlos por su nombre y apellidos, precisamente para denunciar la "deshumanización" de la que cree que ambos son objeto.
El auto de Peinado abrió ayer periódicos e informativos de radio y televisión y opacó otras noticias, rivalizando con la gran crisis que continúa en Ceuta y que desborda al Ejecutivo. Pero Sánchez buscaba poner el acento esta semana en la IA, en la apuesta del Gobierno por su regulación y por un gran acuerdo de país.
Esta es la octava participación de Sánchez en la apertura del periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Lo ha venido haciendo desde 2018. En 2020 tuvo que hacerlo telemáticamente por la pandemia de covid-19 y el año pasado acudió a Nueva York para acompañar al Rey. Esta Semana de Alto Nivel es la última a la que asiste el presidente antes de las próximas elecciones generales, que aún no tienen fecha.
¿Y puede moverse el calendario en función del juicio a Gómez? En la dirección del partido creen que no. Primero, porque no se sabe cuándo la mujer de Sánchez deberá sentarse en el banquillo. Podría suceder a comienzos de 2027, en pleno ciclo electoral, pero no se descarta que la Audiencia de Madrid lo fije para después. Pero además ya se daba por descontado el efecto: "Ya se sabía que iría a juicio el año que viene", indican desde Ferraz. Distinto es que, para los socialistas, esta causa, a diferencia de la del exministro José Luis Ábalos y la del exsecretario de Organización Santos Cerdán, o el caso Leire, o la del expresidente Zapatero, no tiene indicios de criminalidad. Es decir, se ha asentado en el partido la sensación de que esta es una "persecución política" contra Gómez (y antes contra David Sánchez) por el hecho de ser la mujer (y el hermano) del jefe del Ejecutivo. "Se habla mucho de cuándo van a ser las elecciones y a todo el mundo le encanta hacer su porra particular", deslizan desde el núcleo duro.
En el plenario de la ONU y fuera
Volviendo a Nueva York, el core del viaje del presidente es la ratificación en la ONU (y fuera de ella) de su compromiso con el multilateralismo y la puesta en valor de las políticas progresistas en sus ocho años en el cargo, como las ligadas al crecimiento de la economía y el empleo o la migración. Ceuta estará, obviamente, muy viva durante toda su agenda, tanto en el plenario de Naciones Unidas, el miércoles, como en las conversaciones que mantenga con otros líderes, informa EFE. Su idea, según adelantaba la Moncloa, es exponer la versión del Gobierno sobre lo ocurrido y contar las medidas que se están adoptando mientras defiende el modelo migratorio por el que ha apostado en su tiempo en el poder.
A la reunión con el secretario general de la ONU, António Guterres, al que agradecerá su labor al frente de la organización ahora que se despide de ella, se suma, como otra bilateral importante, el encuentro con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, cuyas políticas progresistas, antítesis de las de Trump, siguen muy de cerca el Gobierno y el PSOE. Esa es una foto muy preciada para el presidente en un momento en el que su relieve internacional ha caído por el auge mundial (y en Europa también) de la derecha y la ultraderecha. Otros temas que vertebrarán su viaje de esta semana son los retos de la IA y la defensa de los menores ante los peligros de las redes sociales.
Tras Nueva York, Sánchez se desplazará a Boston. Allí tendrá un acto en la Universidad de Harvard. En concreto, intervendrá en el John F. Kennedy Jr Forum, el espacio de ese centro educativo para el debate político, informa EFE. También se reunirá en la ciudad con la gobernadora del estado de Massachusetts, Maura Healey. Y entre otro de los eventos destacados se halla su participación en un homenaje a la escritoria y periodista estadounidense Gloria Steinem, referente global del feminismo y que falleció el pasado 3 de septiembre. Actos que se verán en buena medida eclipsados por un viejo conocido: el juez Peinado.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado