Pablo Iglesias ha sido sin lugar a dudas el político más cursi del último medio siglo. Decía cosas como que la gente de Podemos era toda muy maja, no había más que ver cómo se abrazaban cuando se veían, cómo se besaban cuando salían a calentar a las masas en los mítines de Vista Alegre. Ya hemos visto cómo se las gastan en ese mundo. Ni siquiera han sido capaces de pactar una lista única "para frenar al fascismo", que de por sí tendría que ser un fin tan prioritario como para dejar a un lado cosas tan peregrinas como quién va primero y quién va segundo en las listas de Burgos. Los cuchillos en la extrema izquierda hacen el mismo daño que los que se usan en cualquier otro rincón ideológico. Por mucho que el pinchazo lo den con una sonrisa en los labios.
Pero a Iglesias, en esto de la cursilería, le ha salido un competidor muy cualificado. El presidente del Gobierno aprovechó el mitin de Fuenlabrada del pasado sábado para lanzar una idea movilizadora para la campaña que concluye el 29-N: "La fuerza del amor". Ese fue el mensaje que colocó Ferraz en la red social X como colofón de un acto en el que lo más importante fue el beso que se dieron Pedro Sánchez y su mujer en el centro del escenario. El líder del PSOE le dio las gracias a Begoña Gómez, "por ser mi mujer", pero remató la faena con un rotundo: "Que lo escuchen alto y claro, te quiero".
En la grada fue el delirio. No hay más que ver las imágenes de la ex vicepresidenta María Jesús Montero aplaudiendo como loca. Si me preguntaran qué me gustaría tomar, diría: "Lo mismo que ella", como hizo una clienta del Katz`s Deli de Nueva York en una de la mejores escenas de Cuando Harry encontró a Sally.
No es la primera vez que Sánchez exhibe en público su amor por Begoña. Ya lo hizo en aquella carta que publicó en X el 24 de abril de 2024, en la que se planteó si le merecía la pena seguir ocupando la presidencia del Gobierno. En ella también confesó: "Soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer".
No dudo que Pedro quiera a Begoña. Pero ese no debería ser un tema de campaña. Se quieran o no, a Sánchez se le debería votar o no por otras cosas. No vayamos a convertir las campañas en una competición de a ver quién quiere más a su pareja. Sorprende que el PSOE hay descubierto la "fuerza del amor" como motor electoral. Como si fuera un partido hippie. Cuando vayas a un mitin del PSOE, no te olvides de llevar flores en el pelo.
En su detallada crónica en El Independiente, Juanma Romero, citando fuentes de la dirección socialista, apunta: "Nuestra militancia se siente identificada con Begoña. Sufre con ella". En resumen, "Begoña suma". Recordemos que la esposa del presidente está acusada de delitos de malversación y tráfico de influencias. Suma, por tanto, como víctima. En esa lógica del victimismo, tal vez si estuviera imputada por dos delitos más sumaría el doble que ahora. Es un tema a estudiar por los estrategas de campaña del PSOE. Los que, por cierto, diseñaron con todo detalle las palabras, la música y el beso del acto. Nada fue casual en Fuenlabrada. Eso lo sabe hasta el apuntador.
A esta izquierda paupérrima de ideas sólo le faltaba vender el amor como patrimonio socialista
Sánchez habló de amor y habló de Maricarmen, pero no mencionó a Montse Mínguez, la hasta hace tres días portavoz de la Ejecutiva socialista. Esa cuyo marido tiene un holding con más de 30 pisos para alquilar y al que no le tiembla el pulso si tiene que hacer un desahucio. Con ella no hubo amor, tan sólo olvido.
El problema de hacer del amor campaña es que no se sabe qué hacer luego si resulta que los amantes se separan, Dios no lo quiera. ¿Valdría menos el Sánchez divorciado que el amante fiel -al menos teóricamente- que vemos ahora? ¿Acaso no hay divorciados en la dirección del PSOE? ¿Tienen menos opciones de escalar puestos los que se han separado que los que conviven con su pareja desde hace siglos?
Sacar a pasear el amor como bandera electoral es casi tan peligroso como arremeter contra los rentistas. Porque luego resulta que hay muchos en la dirección del PSOE que tienen más de una vivienda, hasta llegar al campeón Sergi Vélez, que además de gran tenedor parece que tiene dos sociedades en Panamá; será para pagar más impuestos.
La demagogia funciona durante un rato. Tampoco engaña a mucha gente. Pero puede dar un poco de vidilla a los que tienen que explicar cosas tan graves como el caso Ábalos, el caso Cerdán, el de la fontanera de Ferraz, el acoso a la juez Biedma, o la condena del Fiscal General del Estado. Todo eso pasa porque en la derecha no hay amor. De hecho, la campaña del amor tiene su reverso: el odio de la derecha. ¡Como si Abascal o Feijóo abofetearan a los suyos en sus mítines! Ellos también quieren a los suyos. Los aman con pasión y quieren que les voten, ellos y sus familias.
Puede ser que odien a Sánchez, o a Leire Díez, pongamos por caso, pero como Óscar López odia a Díaz Ayuso, y Óscar Puente odia a casi todos los que no son del PSOE. El odio, como el amor, queridos amigos, no es patrimonio de una ideología, como la propiedad de las viviendas. Son de los que lo practican, de los que los poseen (los pisos, claro).
Yo no creo que este mitin empalagoso de Fuenlabrada mueva a mucha gente. Más bien pienso que algún votante socialista se sentirá un poco avergonzado de esa exhibición tan innecesaria como falsa. Sin embargo, en la dirección del PSOE están encantados con la fórmula del amor, con el beso de Fuenlabrada. Oscar López, ministro, lo resumió con una frase para la historia: "Pedro está como una moto". Esto es lo que hay, amigos, no le pidan peras al olmo.
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hace 3 semanas
Viene a demostrar lo que son y lo que se espera de ellos .
hace 3 semanas
Las gili… tonterías de Pedro Sánchez no nos están dejando ver el bosque.
Un bosque cada vez más oscuro y peligroso.
Ya no se trata de la Sanidad y su huelga de médicos, de la Educación y sus huelgas en las universidades públicas, de la falta acuciante de Trabajo digno y correctamente remunerado, del conocimiento de la Economía real y exacta que pueda haber en España.
Se trata de la Seguridad, de nuestra seguridad.
Una seguridad que se ha ido perdiendo poco a poco pero sin parar.
El narcotráfico, y todo lo que lo rodea. ya se extiende desde las costas andaluzas hasta las catalanas.
Belén G.N. nos cuenta en su artículo que las armas de guerra se mueven por toda España, como Pedro por…los escenarios con micrófono.
Un general habla de que somos el segundo país del mundo en sufrír ciberataques.
Lo de salir a pasear y a dar una vuelta por las noches, va desapareciendo de nuestro ocio y/o rutina.
No olvidemos por ningún momento que la seguridad de nuestro día a día, es lo que enriquece todo lo demás.
Así que menos banalidades y más centrarse en lo importante y verdadero.
hace 3 semanas
¿Que pasa cuando de repente Montse Mínguez le apaga a P. S. ese “chispazo de emocionalidad colectiva” (Unai Sordo) que justifica tanto la convocatoria de elecciones como la de una huelga general en plena precampaña?
Pues que hay que sustituir esa emoción colectiva por otra. Sabe (y por eso, como el grandísimo pillo oportunista que es, ha decidido convocar ahora) que los argumentos racionales, si le quedara alguno, nunca tendrían la fuerza movilizadora de las pasiones.
¿Y qué mejor sentimiento para ser exhibido en público que el amor? Alguien que le dice a su costilla ante toda España que la quiere, y que la abraza y la besa en el centro de un escenario entre los aplausos de todos y todas no puede ser malo.
Y sobre los delitos por los que va a ser juzgada ella, sólo las malas personas de la derecha pueden pensar que no está bien enchufar a su esposa para que pueda demostrar su enorme valía profesional. ¿Para qué está el poder sino para hacer feliz a la familia, a la mujer y al hermano? ¿No es lo que haría cualquier persona buena que quiere de verdad a los suyos?¿Acaso vosotros, queridísimos votantes (de izquierdas: el amor político es necesariamente selectivo), no haríais lo mismo? ¿No es esto que tanto critican la derecha y la ultraderecha una prueba más de nuestra superioridad moral, de que amamos a los nuestros mucho más que ellos?
No hay duda de que serán los sentimientos los que guiarán el voto. El amor y el miedo: sobre esas dos piedras (San) Pedro levantará su iglesia.
hace 3 semanas
Sánchez domina como pocos la comunicación política, en eso da mil vueltas al resto. Que un líder que ha dado manifiestas muestras de falta de empatía, pretenda presentarse como un ser humano, con sentimientos y amante de su mujer, es un recurso legítimo, que pone una nota de color al tono bronco y gris de la confrontación electoral.
Pero esperemos que ese reclamo a la emoción y al sentimiento no se intente llevar por encima de las ideas, intentando convertir la identificación emocional con el líder, en un recurso de cohesión y movilización política. ¿Recuerdan el Peronismo?
Es fácil pasar de una identificación emocional a una identificación moral (Me fio de esta persona, por tanto lo que él dice es lo correcto, no hace falta explicaciones) y con ello a una deslegitimación de cualquier tipo de crítica.
Esto sería jugar con fuego; cuando la lealtad emocional sustituye al juicio crítico, el líder puede llegar a confundirse con la propia legitimidad del sistema …
… y eso ya no es democracia.
hace 3 semanas
Los foreros izquierdosos de El País se morían de vergüenza cuando se publicó la noticia y lo del beso. Con razón.
hace 3 semanas
El Ábalos también estaba profundamente enamorado de su Jessy y ella de su billetera