Al borde del cierre de plazo para la presentación de listas al Congreso y el Senado este lunes a las 23.59 horas, y con la negociación con el PP para esta segunda Cámara aún como incógnita y con Vox pidiendo grupo propio y protagonismo en Cataluña como condiciones, los de Abascal ya ha publicado sus cabezas de lista al Parlamento. Estas son las primeras listas que aplican la 'ley de paridad' aprobada por el Gobierno en 2024, lo que obliga a listas cremallera y a distribuir los puestos entre hombres y mujeres en no más de un 60-40%, algo que pone en un 'aprieto' a una formación que desde sus inicios destaca por una mayor presencia masculina entre sus filas. Eso, con el tiempo, está cambiando, tanto dentro como fuera, entre el electorado. Los sucesivos sondeos publicados este año observan una evolución de un 80-20% en los inicios de la organización y su despliegue nacional desde finales de 2018, a una distribución 60-40% especialmente aupada por el respaldo de las más jóvenes al proyecto.

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Pese a todo, las perspectivas de obtención de escaño son dos veces menos para ellas que para sus compañeros masculinos. En vista a las distintas encuestas electorales que vienen publicándose desde la convocatoria de generales anticipada, a Vox se le sitúa en una media de 65 escaños, con capacidad de más de uno en enclaves de Andalucía, de la costa levantina o zonas como Barcelona principalmente. En el resto, donde hay poca opción de cosechar más de un diputado, hay una preferencia de selección para ellos, lo que hace más proclive que los escaños recaigan en hombres que en mujeres. En contraste, más del 52% de las cabezas de lista del PSOE serán mujeres, por ejemplo.

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En parte, esto se produce por el peso histórico de las voces masculinas en la formación, y al blindaje de muchos responsables por su consolidación entre las filas y su labor en el Congreso, y no tanto a una selección precisa. También a la vinculación de esas figuras con los territorios en los que se presentan las listas. Es el caso de José María Figaredo como presidente provincial de Asturias, que le lleva a ser primero; de Carlos Hernández Quero que escala al puesto uno por Málaga por su visibilidad con la vivienda, o de un asentado Ignacio Gil Lázaro por Valencia. Pero también otros cargos como Emilio del Valle como presidente provincial de Cantabria, Ricardo Chamorro por Ciudad Real, o un Ángel López Maraver por Guadalajara que es íntimo y clave para Abascal. La renuncia de Lourdes Méndez Monasterio en Murcia deja paso a Joaquín Robles, su segundo, y perjudica a esas cuentas.

Ese 40% de votantes femeninas de Vox también está ya representado dentro del máximo órgano de dirección de Vox, el Comité Ejecutivo Nacional, de 18 cargos con competencias políticas, ocho son mujeres, un 44%. Y precisamente sus integrantes están blindadas en estas listas con puestos de salida prioritarios en contraste con esa distribución general.

Son la portavoz parlamentaria, Pepa Millán, originaria de Cabra (Córdoba), pero con el cuatro puesto en la lista de Madrid. Asciende un puesto respecto a 2023; Blanca Armario, de Arcos de la Frontera (Cádiz) y 'uno' por la provincia por tercera vez consecutiva, como relevo del crítico general retirado Agustín Rosety. Llanos Massó repite como 'dos' por Castellón, donde el partido difícilmente conseguiría un segundo cargo. Actualmente ejerce como presidenta de Les Corts a propuesta de los de Abascal en su pacto de apoyo externo al PP. De tener opciones abriría un proceso de relevo en la Cámara valenciana.

Rocío de Meer, una vez más, lidera la lista de Almería, donde Vox podría crecer a dos diputados, y eso obligaría a elegir al parlamentario andaluz Rodrigo Alonso entre Madrid o seguir con su cargo de representante autonómico. Mientras Millán se ha hecho un hueco en la formación como uno de los referentes y rostro institucional en el Congreso, De Meer, lo ha hecho como figura ideológica clave en uno de los asuntos prioritarios para la formación, la inmigración. Es actualmente, entre otros cargos, portavoz de Vox en cuestiones de Emergencia Demográfica y Políticas Sociales, que engloban esa vertiente social al que Vox apela con la cuestión migratoria en el centro, de choque entre la sostenibilidad del Estado del bienestar y asuntos como el de la remigración. Por último, a la lista se suman Reyes Romero por Sevilla, dirigente andaluza de largo recorrido interno, ocupando hasta no hace mucho una vicepresidencia, y María Ruiz com sexta por Madrid, actual vicesecretaria de Organización y Territorio.

Paso clave de la forjadora de pactos con el PP

A ellas hay que añadir a la número dos de Abascal por Madrid, Montserrat Lluís, periodista y actual vicesecretaria general adjunta del partido, mano derecha de Ignacio Garriga –no concurre– y autora principal de las negociaciones y los pactos para los gobiernos de coalición con el PP. Pasará de tener un perfil privado dentro de la organización, tras un paso previo en el Gobierno de Castilla y León de 2020 –la primera coalición del partido con los populares– a estar en la primera bancada junto a Abascal y muy probablemente con responsabilidades en un hipotético Ejecutivo a dos con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza.

Sus planes en un futuro Congreso, según declaró este sábado a Artículo 14 no es el de ocupar un papel protagonista, sino seguir limitándose a las negociaciones, a los despachos, y a la supervisión de lo construido por Vox hasta el momento, tanto gobiernos como grupos parlamentarios.

Todas ellas son las blindadas por Abascal en unas listas cuyos cabezas son 90-67 hombres. Más allá de las mencionadas, otras 14 tienen opciones serias de obtener representación de un 30% total frente a un 70% de puestos medianamente garantizados para sus compañeros. Si se tiene en cuenta la de 2023, 33 diputados, solo 10 ahora –por la distribución de listas– entraría. Una más que entonces. Entre los otros nombres que podrían ocupar escaño están Carina Mejías como 'dos' por Barcelona, quien ya ha pasado por el Congreso; Patricia Rueda por Málaga, quien ejerció de portavoz adjunta del partido; por Cáceres, Marcela Reigia, octaba en las listas europeas que asume el rol de relevo de Magdalena Nevado, una de las críticas de la última etapa de Vox afín a la corriente de Iván Espinosa de los Monteros; por Valencia, Ana Bellver, actual diputada en las Corts, que desplaza al diputado Carlos Flores a número tres, y Carmen Rouco, diputada en las Cortes de Aragón y vicepresidenta primera de la Cámara aragonesa. Está curtida en política municipal y será cabeza de lista por Zaragoza. Tanto ella como Reigia, por el crecimiento de Vox en los comicios autonómicos de este último ciclo, tienen notable posibilidad de entrar.

Las listas 'cremallera' obligan a promocionar nuevos rostros

Precisamente esa legislación ha obligado a Vox a ampliar la renovación de sus listas respecto al 23-J más allá de los diferentes cargos que se han descolgado por el camino, entre otros Espinosa, Javier Ortega Smith, Nevado o Carla Toscano; o de otras figuras como Méndez Monasterio, por Murcia, y Pedro Fernández por Zaragoza, que decidieron voluntariamente no repetir a diferncia del balear Jorge Campos. En algunos casos, se ha tirado de cargos con representación regional, como los comentados, en parlamentos como el valenciano, el aragonés o el andaluz como se ha comentado. También Carolina López es diputada y portavoz de Vox en la Junta General del Principado de Asturias. Figuras con actividad principalmente reducida al ámbito local y autonómico, o interno de los comités ejecutivos provinciales.

Entre los promocionados, hay responsables provinciales como Jonathan Romero, de Álava, María Jesus Morenza, de Ourense, Laura Velasco, de Cantabria y Manuel Fuentes, de A Coruña; Faustino Moreno, responsable provincial de Gerencia y Tesorería de Vox Albacete; Eva María García y Blanca Herreros, vocal del CEP de Badajoz y León, respectivamente; José Antonio Gilabert, responsable Intermunicipal de Barcelona; María González, responsable de afiliación en Valencia. También responsables provinciales y portavoces parlamentarios autonómicos, como Ángel Alda, en La Rioja.

Una de las figuras destacadas de este nuevo proceso electoral es la elección de Jordi de la Fuente como cabeza de lista por Tarragona. Es actual secretario general del sindicato afín a Vox, Solidaridad. Compagina ese puesto con el de concejal en Sant Adrià de Besòs y el de diputado en la Diputación de Barcelona. Su designación puede generar polémica especialmente entre la izquierda, dado que procede de corrientes neonazis en Cataluña, caso de partidos como el Movimiento Social Republicano y Plataforma per Catalunya, y tiene pendiente una causa judicial –se prevé juicio en julio de 2027– por presunto delito de odio. La Fiscalía pide para él dos años y dos meses de cárcel por participación en el asalto de un centro de menores migrantes de El Masnou en julio de 2019, que dejó cuatro heridos. En este caso, su elección no es baladí, viene ganando peso interno y la designación supone una mayor visibilidad para él y el brazo sindical de la formación.