La MotoGP tendrá un hermano pequeño en el Mundial de 2019: la MotoE, una categoría para motocicletas eléctricas como primer paso en la evolución del mundo del motor hacia una total movilidad sostenible. Dorna, la empresa detrás de ambas competiciones, pretende erigirse en ejemplo de reducción de emisiones y abanderada mundial de la movilidad ecológica sin dejar de lado su estudio sobre cómo llevar el Mundial de MotoGP hacia un terreno más favorable para el medio ambiente.

El primer calendario consta de seis carreras, todas en la manga europea del calendario: las motos eléctricas compartirán espacio con las de gran cilindrada en los Grandes Premios de España, Francia, Alemania, Austria y San Marino (en el que se celebrarán dos carreras). Tomarán la salida 18 pilotos, repartidos en 7 equipos con dos motos cada uno y 4 más distribuidas entre los equipos de Moto2 y Moto3 que quieran sumarse. No faltarán escuderías como la de Fausto Gresini o el Ángel Nieto Team, así como Michelin en calidad de proveedor exclusivo de neumáticos.

Uno de los grandes atractivos del nuevo mundial es el regreso de Sete Gibernau, que se vuelve a poner el casco a sus 46 años. En su presentación con el Pons Racing Team, el equipo de Sito Pons, el piloto catalán se mostró ilusionado por formar parte de la nueva iniciativa sostenible avalada por la Federación Internacional de Motociclismo: “Especialmente me hace una gran ilusión vivir y pilotar esta nueva generación de motos eléctricas y poner mi granito de arena a su desarrollo”, dijo al anunciarse su fichaje.

Gibernau, que ya ha probado su nueva moto en Jerez, esperaba encontrar más diferencias (y mayor incomodidad) con respecto a una moto tradicional: “La MotE es más divertida de lo que me podía imaginar y, aunque es pesada, te permite disfrutar encima de ella”, dijo a los reporteros presentes en el circuito andaluz.

Aunque la atención la seguirán acaparando las grandes escuderías que componen MotoGP, desde el Pons Team se muestran muy comprometidos y esperanzados con que las motos eléctricas vayan cobrando protagonismo y, sobre todo, contribuyan a la concienciación social: “Las motos eléctricas están destinadas a ser el futuro del motociclismo. Formar parte desde el inicio nos enorgullece y apasiona”, recalcan a ‘El Independiente’ desde las oficinas del equipo.

El histórico Loris Capirossi, de la quinta de Gibernau, ha sido uno de los impulsores del desembarco. El expiloto italiano forma parte de la organización y tuvo el honor de ser el primero en probar el nuevo modelo Ego, desarrollado por la empresa Energica, con sede en Módena. Será, además, el probador piloto probador oficial de la competición.

Un precedente con el doble de ruedas

Las motos siguen así el rebufo de la Formula 1, en la que existe desde hace ya cuatro años la Fórmula E, una iniciativa ecológica liderada por Alejandro Agag por la que han pasado ya varios expilotos de Fórmula 1, como Sebastian Buemi, Felipe Massa o el primer campeón de la categoría, Nelson Piquet Jr.. El objetivo es difundir la importancia de la reducción de las emisiones en el contexto del cambio climático y como centro de investigación tecnológico para la evolución de los monoplazas.

Como en el caso de las motos, en apariencia, los monoplazas electricos de esta categoría son en apariencia muy similares a los tradicionales. Tan sólo les diferencia, a simple vista, que la parte superior de las ruedas está carenada, para potenciar la energía que impulsa el vehículo.

El impulso de empresas y ciudades

Si los coches eléctricos forman ya parte del paisaje de cualquier ciudad, las motos tienen aún mucho camino por recorrer: en 2017, sólo un 0,8 de las motocicletas en circulación eran eléctricas. Sin embargo, a medida que se han ido perfeccionando los detalles mecánicos para reducir las distancias con la moto tradicional, el mercado de las eléctricas ha crecido lento, pero seguro. En 2016 se matricularon 1.371 ciclomotores ecológicos, lo que supuso un aumento del 128’5% con respecto al año anterior, según datos del RACE.

De entre los ciclomotores eléctricos en circulación, una buena parte pertenece a empresas de alquiler y corporaciones que se sirven de vehículos para el desarrollo de su actividad. Es el caso de empresas como DHL y su apuesta por los camiones eléctricos o de Seur, que está en proceso de renovación de su flota de vehículos con la meta de sustituirlos en su totalidad por aquellos que empleen únicamente combustibles aternativos. Han incorporado soluciones innovadoras como utilizar transporte no motorizado y tecnologías alternativas como vehículos híbridos y eléctricos. Además, desde su departamento de prensa señalan que el 73% de su flota cumple con la normativa Euro 5, aprobada por el Parlamento Europeo en 2007, y Euro 6, de reciente aplicación, que marcan el límite de emisiones permitidas por los vehículos en toda la Unión Europea. Asimismo, han impulsado la creación de pequeños almacenes en el centro de las ciudades para facilitar que sean los propios clientes los que recojan sus paquetes o los trayectos de entrega se puedan realizar caminando o en bicicleta.

Otro sector en alza dentro del mundo empresarial es el de alquiler de vehículos para circular por la ciudad por tiempo limitado. Es habitual ver los pequeños Smarts eléctricos la empresa Car2Go en grandes ciudades como Madrid y, ahora, también es el turno de las motocicletas. Ecooltra cumple la misma función que la citada empresa que abastece de vehículos a los ciudadanos pero como motos. En España están en Barcelona y Madrid y el registro es completamente gratis. A partir de ahí, 0’26 céntimos el minuto de circulación, que está en el rango de precios de empresas con similar actividad. En el caso de Barcelona, la demanda ha provocado que, en este mes de diciembre de 2018, la empresa haya ampliado su flota en 1.150. Opciones de movilidad alternativas con las que se pretende concienciar al ciudadano de la necesaria reducción de los gases nocivos.