Lo intentaron durante la fase de instrucción del caso, y la Audiencia Nacional desechó la treta. Volvieron a probar en los primeros compases del juicio, y el tribunal desestimó las alegaciones con rotundidad de nuevo. Y ahora los acusados por el uso de tarjetas presuntamente fraudulentas en Caja Madrid y Bankia están aprovechando los interrogatorios para hacer piña y volver a intentar poner en duda la validez de la principal prueba contra ellos.

Los procesados están compartiendo, casi sin excepción, el argumento de que el documento en formato Excel en el que se consignan todos los gastos realizados con las Visas opacas “no es fiable”, está “manipulado” o directamente “fabricado” para acusarles. “A algo hay que agarrarse”, bromea uno de los abogados defensores sobre la insistencia de los acusados en defenestrar la relación de gastos pese a admitirla el tribunal.

Los interrogatorios del juicio se han convertido en la gran batalla contra el Excel de las ‘black’

Los que han pasado ya por los interrogatorios –que se alargarán hasta el próximo lunes- han insistido en que el listado no es un documento bancario homologable, que no puede considerarse un extracto de cuenta y que se trata sólo de una lista de conceptos fácilmente manipulable. Y eso a pesar de la insistencia del fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, en recordar que Excel es sólo el formato ofimático en que se han volcado los datos bancarios que manejaba Bankia, heredera de Caja Madrid.

Abrió la veda el principal acusado del proceso y primer interrogado, el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa: “El documento está lleno de inexactitudes, uno no tiene el don de la ubicuidad para hacer tantas cosas en tantos sitios a la vez”, ironizó. Le secundó su sucesor en el cargo y en el banquillo, Rodrigo Rato. “No reconozco ese listado para nada como prueba”. Y el resto de procesados que ya se han sometido a las preguntas del fiscal y las defensas han continuado con la misma estrategia en esta gran batalla contra el Excel de las ‘black’.

“Lo puede haber fabricado cualquiera”, llegó a decir Estanislao Rodríguez-Ponga, exconsejero y exsecretario de Estado de Hacienda. “No tiene membrete, no incluye el CIF ni domicilio fiscal de quién lo ha elaborado. Es anónimo y no lo puedo admitir”.

Los ‘6.000 errores’ del Excel

Varios procesados han hecho chanzas sobre algunos de los gastos que se les achacaban en el famoso documento para denunciar que está repleto de errores. “No puedo aparcar dos coches a la vez en el mismo aparcamiento”; “No me voy a suscribir a un mismo periódico tres veces y a otro dos veces”; “He pagado en restaurantes en que nunca he estado”; “Hay gastos en Bolivia, y nunca he viajado allí”; “No puedo comer a las tres y luego en otro restaurante a las tres y media”; «Tengo un apunte de 0,99 euros en instrumentos musicales, como no sea un silbato»; «Con los 18.700 euros en gasolina que me imputan podría haber hecho más de 311.000 kilómetros, que son 7,7 vueltas a la tierra»… son algunos de los comentarios que se han sucedido en las sesiones de interrogatorios celebradas hasta ahora.

“Esa lista de gastos está manipulada y es sesgada. Al Excel sólo le reconozco el daño que ha hecho incluyendo gastos que no he realizado”, ha llegado a decir el también exconsejero Rodolfo Benito sobre el documento. “Esta hoja es papel mojado, no sirve para nada, tiene miles de errores”, ha subrayado Gerardo Díaz Ferrán, expresidente de la patronal CEOE y en prisión la quiebra y vaciamiento del Grupo Marsans. “Gasté la tarjeta como mucho la mitad de lo que se me acusa”.

Algunos de los acusados han incluso a cuantificar el número de apuntes de gastos incorrectos. El exconsejero José María Arteta ha apuntado que en su relación de gastos habría más de 200 errores, incluyendo operaciones realizadas por una tarjeta clonada. Y, por su parte, el exconsejero Alberto Recarte ha subrayado que en su relación de gastos hay “al menos entre 60 y 100 errores”.

“Estamos hablando de que entre todos los aquí presentes hay entre 3.000 y 6.000 errores que Bankia no ha modificado”, se ha quejado Recarte, que ha denunciado el porqué de esa negativa de la entidad a corregir los supuestos errores. “Bankia sabe que si cambia uno solo de esos datos va a tener que explicar cómo ha realizado ese Excel. Y quizá sea un medio no santo”.

En realidad, no se trata de un documento. De hecho, hay tantos documentos como consejeros y directivos de Caja Madrid y Bankia dispusieron de una Visa presuntamente opaca (incluidos los que no se sientan en el banquillo de los acusados ahora por haber prescrito enteramente el posible delito o por haber fallecido). Un listado de gastos, algunos suntuosos, que alcanzaban los 15,5 millones de euros, aunque en el macrojuicio sólo se consideran poco más de 12 millones por las prescripciones.

Un listado del que los acusados se mofan, y se cabrean, y sobre el que todos siembran dudas y le niegan validez. “Eso ya se verá”, ha respondido casi entre dientes varias veces el fiscal. “Eso ya se verá”.