De oriente y de occidente. A BBVA le surgen incertidumbres por todas partes. Las apuestas internacionales de la entidad, y en especial su fuerte presencia los mercados mexicano y turco, se han convertido en las últimas semanas en el talón de aquiles del banco en los mercados financieros.

La entidad que preside Francisco González firmó este miércoles su mayor declive en bolsa al retroceder un 3,27%, hasta los 6,15 euros, situándose en su nivel más bajo en más de un mes. La caída se produjo, además, con un volumen de negociación cinco veces superior a su media reciente.

Pero este tropiezo no ha supuesto un resbalón aislado. Ya el martes, la entidad sufrió otro varapalo, al restar un 2,75%. Estas caídas le sitúan como el único banco del Ibex en negativo en el arranque de 2017.

Si se amplía el foco, el escenario resulta mucho más significativo: desde el cierre del pasado 8 de noviembre, justo antes de que se conociera la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses, el banco acumula una caída superior al 4%, lo que contrasta con el 14% que sube desde entonces el índice sectorial bancario del EuroStoxx.

Y es que precisamente Trump representa un papel clave en el mal tono reciente de BBVA. La mayor parte de los expertos coincide en que las políticas que previsiblemente pondrá en marcha el nuevo presidente estadounidense tienen a México y Turquía entre sus principales damnificados.

Para el país latinoamericano, el principal problema radica en la amenaza de una política proteccionista que obligue a muchas empresas a abandonar el país. Por su parte, Turquía –afectada también por profundos problemas internos– observa con inquietud el fortalecimiento del dólar, dada su elevada carga de deuda en moneda extranjera y sus necesidades de financiación exterior.

Caída de las divisas

La prueba más palpable de las dificultades que enfrentan ambas economías se encuentra en la evolución de sus respectivas divisas. El peso mexicano ha sufrido desde las elecciones un descalabro del 12,2% frente al euro, mientras que la lira turca se ha depreciado más de un 15% en su cruce con la moneda común europea.

Al tipo de cambio actual, las ganancias de BBVA en Turquía y México hasta septiembre se reducirían más de 300 millones

Esto, más allá de reflejar las amenazas que cercan a estos mercados, suponen per se un duro golpe para las cuentas de BBVA. La compañía obtuvo un beneficio de 1.905 millones de euros durante los primeros nueve meses de 2016 en México y Turquía. Esta cifra representa un 68% por ciento del total del grupo.

Si a esas cuentas se les aplicara ahora la caída de las monedas de ambos países respecto a sus niveles medios en los primeros nueve meses de 2016 (un 13,7% en el caso del peso y un 25,6% en el de la lira), las ganancias de BBVA en ambos países se reducirían en más de 300 millones de euros.

En el caso de Turquía, el deterioro del escenario también es notorio en la evolución de las acciones de su filial Garanti, de la que controla alrededor de un 40% del capital. Las acciones del banco otomano han sufrido un recorte del 14% desde sus máximos anuales, registrados el pasado abril. Si se tiene en cuenta además la pérdida de valor de la lira, la depreciación de la participación de BBVA en Garanti en este periodo supera los 1.440 millones.

A estas cuestiones, además, el banco añade el hecho de encontrarse entre los principales damnificados por la sentencia reciente del Tribunal de Justicia Europeo que obliga a los bancos a devolver a sus clientes todo lo cobrado por las cláusulas suelo en los contratos hipotecarios desde que éstas empezaron a aplicarse. BBVA ha estimado en unos 404 millones de euros el importe que deberá dotar para cubrir la contingencia de futuras reclamaciones.

Todo esto ha sembrado dudas entre analistas e inversores sobre la perspectiva de BBVA en bolsa. Firmas como Fidentiis y Alantra Equities mantienen una visión cauta en torno al valor, señalando en ambos casos las incertidumbres en torno a sus negocios internacionales. «Nos mantenemos en nuestra recomendación de vender BBVA, dados los riesgos de cola en México y Turquía y seguimos prefiriendo a Santander», indican en Alantra. También UBS ha reiterado recientemente su recomendación de vender las acciones del banco español.

Las posiciones cortas sobre el banco alcanzan máximos desde 2010 tras multiplicarse por 4,65 desde septiembre

Más significativo resulta el repunte de las apuestas bajistas en torno al valor, que alcanzan ya el 0,93%, el nivel más elevado desde noviembre de 2010, según los registros de la CNMV. Desde septiembre, las posiciones cortas sobre BBVA se han multiplicado por 4,65 veces desde septiembre. Esto implica que hoy en día los inversores tienen apostados a una caída de las acciones del banco más de 375 millones de euros.

Muchas dudas en torno al banco y una fecha clave, el próximo 1 de febrero. Ese día, la entidad hará públicos sus resultados al cierre de 2016 y tal vez tenga la ocasión de despejar los temores que hoy en día despiertan sus negocios en México y Turquía.