Iberdrola cree que la hoja de ruta que había diseñado para los próximos años se le ha quedado pequeña. La eléctrica ha actualizado las previsiones de su plan estratégico y eleva sus objetivos de beneficios, de retribución al accionista y también de inversiones para seguir creciendo hasta 2020.

La compañía consiguió el año pasado un beneficio neto de 2.705 millones de euros, un 11,7% más que en el ejercicio anterior, y también ha anunciado su intención de elevar los dividendos con cargo a las cuentas de 2016 casi un 11%, hasta los 0,31% euros brutos por acción. Pues con esta base, los objetivos del plan 2016-2020 se vuelven ahora más ambiciosos.

La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán preveía hasta ahora elevar su beneficio neto en los próximos ejercicios una media del 6% anual. Las nuevas estimaciones de la compañía elevan ese objetivo hasta un alza del 7,5% del beneficio cada año. Una nueva guía que llevaría a la compañía a plantarse en 2020 con un beneficio neto de cerca de 3.500 millones de euros, un 30% más que el pasado año.

La previsión de resultado bruto de explotación (ebitda) se mantiene con un incremento medio anual del 6% para los próximos ejercicos, con lo que el grupo llegaría a 2020 con un ebitda de unos 10.000 millones de euros.

Mejorar un 30% el dividendo en cuatro años

Iberdrola pretende compartir las mayores ganancias con sus accionistas. El grupo mantendrá su política retributiva con un pay out de entre el 65 y el 75% (esto es, repartirá entre sus accionistas entre un 65 y un 75% del beneficio anual).

Y a mayor beneficio previsto, mayor dividendo. El grupo prevé llegar a 2020 con una retribución al accionista de entre 0,37 y 0,40 euros por acción, con lo que podría dispararse también hasta un 30% en relación al dividendo hoy anunciado, que ya es el mayor de la compañía en una década. De hecho, la compañía ha fijado esos 0,31 euros por acción como el nuevo suelo garantizado de retribución anual.

Iberdrola pretende mantener su programa de dividendo flexible (que da a elegir al accionista si cobrarlo en efectivo o en acciones), así como los programas de recompra de acciones propias para su posterior amortización para evitar que se diluyan las participaciones de los socios. El objetivo de mantener el número de títulos del grupo en torno a 6.240 millones.

1.000 millones más en inversiones

Iberdrola también ha revisado al alza sus previsiones para el periodo 2016-2020, incrementando sus inversiones hasta los 25.000 millones de euros, 1.000 millones de euros más de las previstas inicialmente en su plan estratégico. En torno a un 90% de la inversión total se destinará a actividades reguladas o con contratos a largo plazo. Un 42% se destinará a redes, la misma cifra a renovables y un 7% a generación regulada.

La compañía también diversificará sus inversiones por divisas, realizando la mayor parte, un 48%, en dólares; un 29% en libras; un 20% en euros y un 3% en otras monedas. El 60% del montante inversor se destinará a países con rating ‘A’.