Iberdrola se topa de nuevo con problemas por su actuación en los días previos al polémico subastazo eléctrico de 2013. La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ya multó a la eléctrica con 25 millones por manipular el mercado en el invierno de ese año y provocar una subida artificial de los precios de la electricidad. Y ahora la Fiscalía Anticorrupción abre un nuevo frente legal y ha denunciado ante la Audiencia Nacional a la compañía por diseñar un plan para elevar el precio de la luz, con el que habría obtenido un “lucro ilícito de 20 millones” de euros.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha admitido la denuncia por un presunto delito contra el mercado y los consumidores, según apuntan fuentes de la Audiencia, que confirman la noticia adelantada hoy por El País. En el marco de la investigación, el juez ordenó a la Guardia Civil que realizara ayer mismo sendos registros en las sedes de Iberdrola de Madrid y de Bilbao en busca de documentación relacionada con la actuación de la compañía entre el 30 de noviembre y el 23 de diciembre de 2013. Entonces la cotización del mercado mayorista eléctrico se disparó presuntamente por la actuación fraudulenta de Iberdrola.

Las acusaciones contra Iberdrola vienen de lejos. La Fiscalía Anticorrupción, como ya hizo la CNMC en diciembre de 2015, acusa a la compañía de diseñar un plan para elevar los precios de la electricidad. La compañía, a través de su filial Iberdrola Generación, habría estado reduciendo intencionadamente la producción eléctrica de sus centrales hidroeléctricas durante semanas y ofreciendo en el mercado la electricidad generada a precios artificialmente altos.

Iberdrola niega rotundamente “cualquier manipulación fraudulenta” del mercado y rechaza que haya habido “en ningún momento engaño o fraude”. El grupo, que garantiza su total colaboración con la Audiencia Nacional en la investigación -aunque apunta que ya dio toda la información necesaria para el proceso abierto por la CNMC-, subraya que su comportamiento en aquellas semana siempre fue “prudente y razonable” y no hubo alza artificial del precio. De hecho, la eléctrica subraya que su posición en esos días fue compradora, así que no obtuvo beneficio alguno con la subida del precio de la electricidad.

Aquel ‘subastazo’ de 2013

Hasta hace apenas tres años, las subidas y bajadas del recibo de la luz que pagan la mayoría de los consumidores españoles se fijaba a través de subastas trimestrales. A través esas pujas, en la que participaban las compañías eléctricas y también fondos de inversión, se determinaba la mitad de la tarifa, el componente energético, mientras que la otra mitad, los peajes de acceso, la fijaba directamente el Gobierno.

El sistema de subastas ya estaba bajo sospecha por algunas subidas de los precios que se habían producido por encima de lo esperado en algunas de ellas. Pero el disparatado incremento registrado en la subasta del invierno de 2013 provocó que el Gobierno acabara reformando todo el sistema.

Tras varias semanas con el precio eléctrico mayorista al alza, y en un momento en que había un choque frontal entre el Gobierno y las eléctricas por la reforma energética, la subasta del 19 de diciembre disparó los precios un desorbitado 26%, lo que obligaría al entonces Ministerio de Industria –dirigido por José Manuel Soria- a decretar un tarifazo del 11% en el recibo de la luz.

Ante esta situación, el Gobierno decidió intervenir el mercado eléctrico directamente. El Ministerio anuló el resultado de la subasta e impuso unilateralmente una subida del 2,3% del recibo para el primer trimestre de 2014. Meses después, el Ejecutivo decidió acabar con el sistema de subastas trimestrales e impulsó un nuevo modelo que trasladó todo el peso de fijación de los precios al mercado mayorista diario (el mismo cuyo precio se disparó en enero generando las mismas suspicacias, y que puso en alerta igualmente a la Fiscalía y a la CNMC).