Seguimientos del 100% reconocidos por el Gobierno, servicios mínimos elevados, llamadas a la negociación a patronal y sindicatos, relativa normalidad en la recepción de exportaciones. Ese podría ser el balance tras la primera jornada de huelga de los estibadores que afecta a las horas impares celebrada este lunes 5 de junio; vendrá seguida de paros el próximo miércoles día 7, el viernes 9, el 19, 21 y 23 de junio. Pero el gran temor de los empresarios y las autoridades llegará con la huelga de 48 horas que se secundará la semana que viene, los días 14 y 15 de este mes.

Aunque la nota destacable ha sido la ausencia de incidentes y los mandatarios autonómicos y el propio ministro de Fomento han reconocido el seguimiento («casi del 100%», según Íñigo de la Serna), todos piden a las partes que se reúnan de nuevo. Y ha habido notas discordantes: la consejera de Economía de Castilla-La Mancha, Patricia Franco, ha manifestado su «preocupación» ante los «problemas» que genera la huelga. Y eso que es una comunidad autónoma sin costa.

«Las empresas exportadoras de la región están teniendo problemas con sus expediciones por la parálisis de los principales puertos», ha dicho Franco. «Los puertos cercanos a la Comunidad se han visto paralizados y eso ha afectado al cumplimiento de los pactos previstos en las entregas de esas exportaciones y estamos preocupados». Una inquietud que puede acrecentarse la semana que viene si la distribución de mercancías se resiente.

En el Puerto de Algeciras (Cádiz), de donde proceden 1.800 de los 6.000 estibadores, el paro ha sido masivo, al igual que el resto de puertos. Según Europa Press, en Algeciras ha reinado la normalidad. «Esperemos que patronal y sindicatos se sienten a dialogar para que el daño no sea mayor del que ya está hecho», ha subrayado el presidente de la Autoridad Portuaria de esta localidad, Manuel Morón. «Por el peligro que supone para todo el sistema portuario y, especialmente, a Algeciras por tratarse de un puerto de tránsito».

Subrogación de la plantilla

La Junta de Andalucía ha atacado al Gobierno. «La insensibilidad del Gobierno central en esta situación tan importante como es el decreto de la estiba», ha proclamado el vicepresidente Manuel Jiménez Barrios, recordando que el PSOE se opuso al real decreto ley de Fomento.

El real decreto necesitó los apoyos de los catalanes del PDeCat tras un pacto con el president Puigdemont y de Ciudadanos. Cuando se presentó la norma legislativa, De la Serna aseguró que se mantendrían todos los empleos actuales de los estibadores. Pero ha sido en este punto, la subrogación de los actuales puestos de trabajo, donde la negociación patronal-sindicatos se ha torcido por el rechazo de los empresarios a alcanzar un acuerdo.

Tres incidentes

En el Puerto de Valencia (1.400 estibadores, 5.000 transportistas al día) el paro ha sido también total. Los servicios mínimos han funcionado al 50%, considerados abusivos por los representantes sindicales.

Apenas se han registrado incidencias. Una en el puerto de Motril (Granada), donde no se han cumplido los servicios mínimos en un buque que cubría la línea con Tánger (servicios mínimos del 100% en los ferris de pasajeros) y otra en el puerto de Ferrol, donde, según Puertos del Estado, los estibadores han impedido la operativa de un buque. Además, un fotógrafo ha sido agredido por un estibador en Algeciras, en un hecho aislado todavía por esclarecer que la Junta de Andalucía ha desvinculado de la huelga.