La noticia y la pregunta surgen como dos elementos inextricables: ¿Por qué la CNMV prohíbe las posiciones cortas sobre Liberbank y no actuó mientras Banco Popular se desplomaba en bolsa?

El organismo supervisor de los mercados financieros en España comunicaba en la mañana de este lunes su decisión de prohibir de forma inmediata y durante un mes las apuestas bajistas sobre Liberbank. La medida, que se produce después de que la cotización del banco se desplomara casi un 40% en las últimas tres sesiones, ha generado de forma casi automática una sensación de agravio sobre la actitud que mantuvo la CNMV durante la crisis final de Popular.

Fuentes próximas al organismo se muestran contundentes: «No son casos comparables», aseguran.

El origen de las turbulencias

La principal diferencia, entre uno y otro caso, se explica en el origen de las turbulencias sobre ambas entidades. En el caso de Popular, explican, las tensiones se fueron multiplicando progresivamente, a raíz de las informaciones relativas a sus problemas, planteados con crudeza por su presidente, Emilio Saracho, cuando afirmó que el banco se enfrentaba a la necesidad de una venta o una macroampliación.

En cambio, en torno a Liberbank no han surgido en los últimos meses noticias que puedan explicar la intranquilidad de los inversores, «ni se esperan en el corto plazo», indican fuentes financieras. «Lo que se ha producido es una gran volatilidad, en un periodo muy corto de tiempo, probablemente influido por la noticia de la resolución de Popular», añaden.

La propia CNMV resalta el peso que ha tenido la intervención de Popular en la intranquilidad de los inversores sobre Liberbank. “Tras valorar todas las circunstancias concurrentes, y en particular la evolución durante los últimos días de la cotización de la acción de Liberbank, S.A. (que se ha visto afectada por fuertes descensos y una alta volatilidad en un contexto en que no hay informaciones negativas difundidas por la entidad ni pendientes de difundir según la propia Liberbank, S.A.) y la muy probable relación de dicha evolución con la actuación de resolución decidida por la Junta Única de Resolución el 7 de junio de 2017 con respecto a Banco Popular Español, S.A., la CNMV ha considerado apropiado prohibir la realización de ventas en corto y operaciones similares con respecto a dicho valor”, explicaba la institución en un comunicado emitido este lunes.

El peso de los bajistas

A esto se añade la situación de las apuestas bajistas sobre ambas entidades. Cuando las tensiones se multiplicaron en torno a Popular, el volumen de posiciones cortas sobre el valor superaba el 10% desde hacía varios meses -concretamente, desde el pasado febrero de forma ininterrumpida. En Liberbank, en cambio, las apuestas especulativas se sitúan en el 1,39%, según los últimos datos proporcionados por la CNMV.

«La prohibición de posiciones cortas tiene sentido cuando aún no son muy elevadas. Como medida preventiva, para evitar que la especulación bajista agudice un momento de tensión. En el caso de Popular eso ya no era posible cuando comenzó el último desplome de la acción», comentan desde el entorno del regulador.

¿Por qué no en otros sectores?

Pero si la comparación con Popular no es viable, ¿el caso de Liberbank no es semejante al de otros muchos valores golpeados por los bajistas en las últimas jornadas? En este caso entra en juego un elemento muy singular de la banca: la importancia que tiene la confianza en su negocio.

En el sector financiero, existe un riesgo muy superior al de otras actividades de que las tensiones del mercado acaben contagiando a la clientela, llevando a la entidad afectada a una situación muy delicada. De hecho, la caída de Popular se puede relacionar, en buena medida, con la desconfianza derivada de su descalabro bursátil, que llevó a muchos clientes a retirar su dinero del banco ante el miedo a que estuviera en peligro, lo que acabó provocando un problema de liquidez.

«La banca es muy vulnerable a las señales de desconfianza del mercado y el papel de la CNMV es proteger la confianza en el mercado», observan fuentes financieras.

Teniendo en cuenta todo esto, la CNMV ha adoptado una medida que considera «adecuada, proporcional y temporal», con la finalidad de contener una espiral de incertidumbre considerada irracional.

El resultado, al menos en primera instancia, parece incuestionable: las acciones de Liberbank recuperan este lunes cerca de un 30%, en su mejor sesión en bolsa desde su estreno en el parqué en mayo de 2013.