Audi busca poner la venda antes de la herida. El fabricante alemán de coches ha llamado a revisión 850.000 vehículos diésel para actualizar el software encargado del control de las emisiones de gases contaminantes.

La medida se produce casi dos meses después de que el Gobierno germano reconociera que había detectado un dispositivo irregular en algunos modelos de la marca, tendentes a falsear los datos de emisiones.

La compañía, perteneciente al grupo Volkswagen someterá a revisión gratuita a 850.000 vehículos en Europa y otros mercados -con excepción de Estados Unidos y Canadá- equipados con motores V6 y V8 TDI. El servicio también estará disponible para vehículos de la marca Volkswagen y Porsche que cuenten con esos mismos motores.

La medida se produce pocos días después de que Daimler, la marca fabricante de Mercedes, haya anunciado la llamada a revisión de tres millones de vehículos, tras verse acusada igualmente de haber cometido fraude en las emisiones de un millón de vehículos diésel.

Audi ha justificado la medida, que se llevará a cabo en colaboración con la KBA, la agencia alemana encargada de la vigilancia del transporte a motor, por el deseo de mejorar las emisiones en condiciones reales de conducción «más allá de los requisitos legales actuales».

La compañía espera así «mantener la viabilidad futura de los motores diésel para sus clientes y contribuir a la mejora de la calidad del aire. Al mismo tiempo, Audi está convencido de que este programa contrarrestrará posibles prohibiciones en vehículos con motores diésel».

El fabricante de vehículos también se ha referido a la investigación a la que está siendo sometido por las autoridades, señalando ser consciente de que «aún no han concluido» y apuntando que «si estas investigaciones dan lugar a nuevas consecuencias, Audi aplicará rápidamente las soluciones técnicas necesarias en interés de sus clientes».

La noticia ha sido recibida con buen tono por las acciones de la compañía, que este viernes registraban un repunte del 0,7% y se situaban en sus niveles más elevados desde septiembre de 2015. El valor, del que Volkswagen controla un 95,5% del capital, cuenta con una capitalización que excede los 30.000 millones de euros.

Por su parte, su matriz Volkswagen sufría un traspiés del 1,75%, lo que no impide que se mantenga como la mayor compañía del sector en Europa, por delante de Daimler.