El choque del tren de Rodalíes en Barcelona (la versión catalana de los Cercanías de Renfe) el pasado viernes 28 de julio tuvo una gravedad mayor de la esperada debido al mal estado de la topera de la vía de la Estación de Francia, en la capital barcelonesa. Así lo aseguran lugares de debate ferroviario como el popular Foro del Transporte y el Ferrocarril (FTF), según el cual en el accidente, en el que hubo 56 heridos, «si la topera hubiese funcionado de forma correcta, el impacto de la colisión hubiese sido menor».

El FTF muestra una foto frontal inédita de la topera inmediatamente después del accidente. La topera -un dispositivo fijo generalmente colocado en vías donde el tren culmina su trayecto y que tienen por objetivo detener la circulación del tren si éste, por las razones que fueren, no lo hubiera hecho antes- aparece destrozada en la imagen.

Pero también se muestran toperas en mal estado. «En el accidente de Barcelona las toperas hidráulicas no funcionaron, estaban rígidas aunque se ha manifestado que llevaban muelle. En 1991 y 1992 se estudió la posibilidad de rearmar su sistema hidráulico pero desecharon esa posibilidad por su coste», subraya el foro.

Esto último, la instalación del sistema hidráulico, ha sido supuestamente clave, ya que «se hubiese traducido en un menor número de viajeros afectados y las lesiones también de menor gravedad». Algo menos de 10 personas continúan hospitalizadas tras el accidente del Rodalíes en Barcelona, tres de ellas en estado grave.

«En la topera de Barcelona», subraya el autor, «pude comprobar que el mecanismo no funcionó porque estaba el suelo seco, es decir, no había restos de líquidos. Y es que cuando estas toperas funcionan liberan el líquido a presión de forma proporcional al golpe absorbido».

El juzgado de intrucción número 11 de Barcelona está investigando las posibles causas del accidente del Rodalies en Barcelona, por si existiera alguna negligencia. El tiempo lo dirá.