En plena guerra por la regulación del taxi y de sus nuevos rivales Uber y Cabify, el escenario se lía un poco más. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha anulado cuatro artículos de la Ordenanza Reguladora del Taxi de la capital que aprobó el Ayuntamiento en 2012, entonces comandado por Ana Botella.

La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJM estima así de manera parcial el recurso formulado por la Asociación de Empresarios Madrileños del Taxi, que solicitaba modificar más de una treintena de artículos de la nueva regulación de su actividad.

El Tribunal da la razón a los taxistas en uno de los grandes caballos de batalla de parte del sector: la obligación de días de descanso fijada por la normativa del Ayuntamiento. En la regulación se establece el descanso obligatorio de dos días por semana (uno de lunes a viernes y otro en fin de semana) en función de la numeración de la licencia del taxi.

Sin embargo, el TSJM establece que, aunque el Ayuntamiento tiene «competencia» para establecer un régimen obligatorio de descanso y que éste es una «forma de organización del servicio para garantizar la prestación continuada del mismo», en el caso del taxi no está «ni motivado ni justificado» que los conductores deban dejar de presetar servicio «un día determinado de la semana». «Notoriamente la carga de trabajo es diferente un martes, de un jueves o un viernes, razones éstas que han de llevar a la anulación del precepto impugnado, puesto que afecta a la prestación del servicio en condiciones de igualdad», sentencia el Tribunal.

Los magistrados también anulan los artículos referentes a la obligatoriedad de estar domiciliado en el territorio de la Comunidad de Madrid y de carecer de antecedentes penales para todos aquellos conductores de taxi. Asimismo, la Sala rechaza el artículo referido en a la ordenanza municipal respecto a obligaciones legales establecidas para a las emisoras de radio profesionales.