Fiat Chrysler es el valor de moda el sector europeo de la automoción. La firma italo-estadounidense está a un paso de sellar tres semanas de ensueño en las que su valor se ha incrementado alrededor de un 36%.

Una escalada que no da muestras de agotamiento. Al contrario, este viernes la compañía que dirige Sergio Marchionne se anotaba este viernes algo más de un 6% y rozaba los 13,5 euros por acción, pese a comunicar que sus ventas en Estados Unidos se redujeron un 11% en agosto.

Pero el buen tono de Fiat no se explica tanto por sus cuentas como por la sucesión de rumores corporativos que se han sucedido en torno a la compañía en las últimas semanas. A inicios de la semana pasada se conocía que el gigante chino del motor Great Wall Motor estaba interesada en la compañía italo-estadounidense o en alguna de sus marcas.

El buen desempeño de Jeep en Estados Unidos es uno de los grandes atractivos del grupo

Para Great Wall Motor, Fiat supone una interesante puerta de entrada a los mercados occidentales y, especialmente, al de Estados Unidos. En este sentido, el grupo chino ha mostrado un especial interés en la marca Jeep, una de las mejor posicionadas en este mercado. De hecho, las ventas del Jeep Grand Cherokee repuntaron un 28% en agosto en el país norteamericano, sin verse afectados por los recientes problemas de seguridad de este modelo.

«La distribución en Estados Unidos hace que Jeep sea más atractivo para potenciales exportadores. En 2017 estimamos que Jeep generará ingresos del orden de 42.000 millones de euros y Ebit de 4.400 millones de euros. Es el número uno en venta de Suv (utilitarios deportivos) y según nuestras cuentas es la parte más provechosa de FCA (excluyendo Masserati), así que podemos entender por qué sería atractivo por derecho propio», consideran los analistas de Citi.

Precisamente, Masserati ha sido otro de los protagonistas de la escalada de Fiat Chrysler en bolsa. El grupo que dirige Marchionne estaría evaluando escindir y sacar a bolsa el negocio de su marca de vehículos de lujo, así como de Alfa Romeo y su negocio de componentes Magneti Marelli. De este modo, la compañía trataría de replicar el modelo utilizado en la salida a bolsa de Ferrari, que ha resulato muy exitoso sobre el parqué, para tratar de maximizar el valor de sus distintas partes.

Por último, en los últimos días se ha conocido que Fiat mantiene negociaciones con Volkswagen para elaborar de forma conjunta vehículos comerciales. Estas noticias reavivan los recurrentes rumores de que el fabricante germano, el mayor de Europa por tamaño en bolsa, intente una absorción con la compañía trasalpina. De trasfondo también se mantiene la opción de una operación con General Motors.

La capitalización de Fiat supera los 20.000 millones y acecha a Renault como el cuarto mayor fabricante

Para Fiat Chrysler, una operación corporativa aparece como una opción casi ineludible en el actual entorno en el que se mueve el sector de automoción, necesitado de fuertes inversiones para hacer frente al desafío del vehículo del futuro.

En cualquier caso, a la compañía que dirige Marchionne no le está yendo nada mal en 2017, en el que se espera que sea el único gran grupo de automoción europeo que mejore sus márgenes. Las acciones de Fiat Chrysler acumulan en el año una revalorización superior al 50%, lo que le ha llevado a registrar por primera vez una valoración superior a los 20.000 millones de euros.

De este modo, se sitúa a sólo un paso de rebasar a Renault como el cuarto mayor fabricante de vehículos en Europa por valor en bolsa y el primero fuera de Alemania. La compañía gala, que cae algo más de un 11% en bolsa en el año, capitaliza unos 22.000 millones de euros, apenas 1.500 millones más que Fiat Chrysler.

Y es que el buen hacer de Fiat Chrysler ha contrastado con las dudas del sector del motor a lo largo del ejercicio, en el que se ha visto afectado, principalmente, por todas las cuestiones relativas al escándalo del diésel -que también alcanzaron a Fiat-; las fuertes inversiones necesarias en el área de los vehículos eléctricos y autónomos, donde se enfrentan a la competencia de los gigantes tecnológicos; y la percepción de que mercados clave como el estadounidense se encuentran próximos a un pico.

Con todo esto, el índice sectorial del Stoxx 600 acumula un recorte del 7% desde sus máximos del pasado año, registrados el pasado mayo. Fiat elude las dudas del motor en bolsa al escalar un 37% en tres semanas y acecha a Renault