Barceló quiere dar un paso más en su proceso de expansión internacional y hacerlo en uno de los mercados con mayor potencial futuro. El grupo prepara su desembarco en varios países de Oriente Medio y para ello busca socios locales que le abran las puertas a unos mercados que la compañía mallorquina de momento no conoce de primera mano.

La cadena hotelera de la familia Barceló pretende crecer en la región mediante contratos de gestión (que sirven para encargarse de la explotación de los establecimientos, pero sin asumir su propiedad y el riesgo de altas inversiones) y está especialmente interesada en hacerlo mediante sociedades conjuntas –joint ventures– con empresas de aquellos países

Barceló busca oportunidades especialmente en varios de los Emiratos Árabes como primera etapa de su desembarco en Oriente Medio. El rastreo de establecimientos por parte de los equipos de Barceló se está desarrollando en varios de los emiratos de la federación como Abu Dhabi, Dubai, Omán, Al Jaima y Ajmán, según confirman a El Independiente fuentes conocedoras del proceso. El interés de la compañía pasa tanto por sumar hoteles urbanos como en destinos vacacionales.

En paralelo, Barceló también está buscando oportunidades de negocio para sumar hoteles en Irán, un mercado de especial potencial de crecimiento después del levantamiento de las sanciones internacionales contra el régimen de Teherán. En una fase posterior, y una vez asentada la presencia en Oriente Medio, la compañía se plantea entrar también Arabia Saudí, Kuwait, Bahréin y Catar y también en destinos del Índico como Maldivas y Sri Lanka.

La llegada a China, más lenta de lo previsto

Barceló cerró el año pasado un acuerdo con el gigante chino Plateno para entrar en China. Se trataba de una alianza de masterfranquicia, por la que Barceló cedía su marca al grupo oriental para abrir un centenar de hoteles en la próxima década.

Sin embargo, el socio no estaba respondiendo y la compañía mallorquina incluso advirtió hace meses que se planteaba romper el acuerdo si no incorporaba ningún hotel. De hecho, los términos del contrato le habilitaba al grupo español a darlo por concluido unilateralmente por incumplimiento. Y Barceló sondeaba la posibilidad de buscar otro socio para crecer en China.

Plateno ha dado un primer paso para evitar la ruptura y ha firmado el primer acuerdo de franquicia para sumar un establecimiento en la ciudad de Guangzhou, que llevaría la marca Barceló a partir de diciembre de 2018, confirman fuentes del grupo mallorquín.

La alianza con el socio chino sigue delante. De momento. Barceló entiende que el retraso en su implementación por parte de Plateno está ligado a que la compañía ha cambiado de dueño (el gigante Jin Jiang ha tomado el control de un 81% de su capital). “La evolución futura del acuerdo con Plateno dependerá en gran medidad de su propio encaje en Jin Jiang”, apuntan desde Barceló.

Para el grupo hotelero español la entrada en China es estratégica porque se ve como un primer paso para posteriormente desembarcar en otros países asiáticos, como Tailandia, Filipinas, Malasia o Indonesia.