Un pequeño avión Fokker 50 despegaba del aeropuerto de Oslo con destino a Tromso, ya en el Ártico noruego. Era el 28 de enero de 1993, y  el primer vuelo de una aerolínea renacida. Norwegian Air Shuttle nacía ese día de las cenizas de una empresa recién quebrada.

La compañía de vuelos regionales Busy Bee se había declarado en bancarrota apenas unas semanas antes, después de meses buscando nuevos socios que le ayudaran a superar sus problemas financieros. Uno de los encargados de buscar esos inversores era Bjorn Kjos, abogado y apasionado de la aviación como antiguo piloto de la Fuerza Aérea noruega. No los encontró, y acabó decidiéndose junto a otro compañero de su bufete a tomar el control de la compañía aérea.

En 1993 tenía con un puñado de aviones de hélice para vuelos regionales. Hoy son 142 Boeing y 500 rutas en Europa y América

Kjos reflotó la compañía con un contrato para operar vuelos regionales como franquiciada de la aerolínea Braathens SAFE (un acuerdo similar al que, por ejemplo, tiene Iberia con Air Nostrum para explotar líneas de escasa demanda con aviones pequeños). La alianza se mantuvo durante una década sin sobresaltos, hasta que en 2002 el grupo escandinavo SAS compró Braathens y rompió el acuerdo de manera abrupta.

Agotado el filón de los vuelos regionales al quedarse sin socio de la noche a la mañana, y de nuevo Kjos optó por reinventar Norwegian. Ahora como aerolínea de bajo coste (dejó de ser Air Nostrum para convertirse en Vueling). Abandonó los pequeños turbohélices Fokker 50 (para 50 pasajeros) y alquiló seis Boeing 737-300 (con el triple de capacidad, unas 150 butacas). Un vuelo entre Oslo y Bergen dio comienzo a la nueva etapa en que se dejaban atrás los vuelos regionales para lanzarse a líneas domésticas entre las principales ciudades noruegas.

En 2003 Norwegian salió a bolsa, en 2005 obtuvo por primera vez beneficios, y en los años siguientes llegó la internacionalización (primero en Escandinavia y el resto de países nórdicos, luego el resto de Europa), las milmillonarias compras de aviones a Boeing y Airbus, en 2013 abrió la primera ruta de largo recorrido de una aerolínea de bajo coste…

En España en 2015 lanzó sus primeros vuelos domésticos y este verano inició los vuelos intercontinentales desde Barcelona hacia varios destinos de Estados Unidos. El siguiente paso en el mercado español puede ser atreverse con los vuelos hacia Latinoamérica, el gran negocio de Iberia. En los dos últimos años, ha sido la compañía aérea que más crece en España.

‘Robando’ pilotos a sus rivales

La expansión en los últimos años se ha acelerado: más rutas, más frecuencias, más aviones… Y para conseguirlo ha ido aumentando su plantilla. Tanto que ha acabado por poner en aprietos a sus rivales por la pérdida de pilotos que fichaban para ponerse a los mandos de nuevos aviones de la aerolínea nórdica.

Norwegian, que sigue teniendo a Kjos como máximo ejecutivo y principal accionista, incorporará este año casi 400 pilotos para atender su expansión tanto en vuelos europeos como intercontinentales, según confirman a El Independiente fuentes de la compañía. Y la mayoría los fichará entre sus rivales.

Norwegian incorporará este año casi 400 pilotos, de los que 140 han salido de la plantilla del gigante del bajo coste Ryanair

La rápida expansión de Norwegian y su política de fichajes han acabado por poner en jaque a la mayor aerolínea europea. Ryanair se ha visto obligada a cancelar 2.100 vuelos en seis semanas por los problemas operativos que le han generado la falta de pilotos y por la mala organización de las vacaciones antes de concluir la temporada de verano.

Hasta 700 pilotos han abandonado Ryanair este año, y de ellos 140 lo han hecho para irse a Norwegian (pueden sumarse en los próximos meses otros 40 pilotos más, porque Norwegian ha abierto un proceso de selección para cubrir su nueva base de operaciones en Dublín, la sede del gigante del bajo coste).

¿Por qué tal estampida? “Ryanair es una muy buena opción para un piloto joven que acaba de empezar. Se consiguen horas de vuelo y galones muy rápido. Es una buena escuela”, explica un experto en el sector aéreo. “Pero los pilotos acaban por marcharse porque sus condiciones laborales no son especialmente buenas y porque no puede dar a los comandantes la opción de operar vuelos de largo recorrido como hacen otras compañías”. Otras compañías como, por ejemplo, Norwegian. “Un piloto con muchas horas de vuelo que entre ahora en Norwegian puede estar operando rutas intercontinentales en uno o dos años”.

La aerolínea ha sufrido en bolsa por las dudas por su enorme deuda y los milmillonarios pedidos de aviones

La aerolínea noruega está en plena expansión y no le dejan de llegar nuevos aviones. Y para cada nueva aeronave que incorpora le hacen falta más tripulaciones. Este año Norwegian recibirá 23 nuevos Boeing 737 para vuelos europeos y jubilará cuatro aviones viejos de similares características, así que tendrá un crecimiento neto de 19 aparatos para rutas continentales. Para cada uno de ellos, la aerolínea necesita contratar diez pilotos. Así que sólo para sus conexiones europeas fichará 190 comandantes y copilotos.

El grupo nórdico también incorporará nueve Boeing 787 para sus vuelos de largo recorrido y para operarlos fichará 22 pilotos por cada uno de ellos. Así que para sus rutas intercontinentales hacia EEUU, Latinoamérica y Asia fichará otros 198 pilotos más. La compañía cuenta actualmente con una flota de 142 aviones de medio y de largo radio, y explota más de 500 rutas.

La compañía aún tiene pendiente de recibir en torno a 200 aviones de ambos tipos sólo de los contratos ya cerrados con Boeing, por lo que la expansión continuará. Pero esos pedidos milmillonarios han generado dudas entre los inversores, que los ven como una pesada carga para las cuentas de la compañía. La aerolínea ha sufrido en bolsa en los últimos meses por la incertidumbre que genera la deuda que arrastra de 2.070 millones de euros al cierre del primer semestre de este año.

Ryanair, de socio a enemigo

Norwegian llevaba meses buscando un socio para impulsar sus vuelos de largo recorrido. La compañía ha estado negociando a varias bandas alianzas que sirviera para coordinar vuelos con otras compañías para alimentar con pasajeros sus rutas intercontinentales. El sector daba por hecho que Norwegian sellaría el primer acuerdo de este tipo con el gigante del bajo coste Ryanair. Y las dos compañías que iban para socias han acabado abiertamente enfrentadas.

«Norwegian desaparecerá en cuatro meses», dijo el jefe de Ryanair dos semanas antes de cancelar 2.100 vuelos por la falta de pilotos

Norwegian ha acabado sellando su primera alianza con easyJet, con la que coordinará sus operaciones y con la que venderá billetes de ambas compañías en una sola transacción. Y aunque el grupo nórdico dice que no cierra la puerta a acabar firmando un acuerdo similar con Ryanair, las negociaciones se han roto y la cordialidad de antaño entre ambos grupos se ha esfumado.

“Norwegian desaparecerá en cuatro o cinco meses, pierde dinero a diario y no tiene dinero para pagar los aviones que ha encargado”, llegó a decir el consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, a principios de septiembre. Apenas dos semanas después el propio O’Leary anunciaba una cancelación masiva vuelos porque la compañía se había “hecho un lío con las vacaciones de los pilotos”. Y Norwegian le devolvió el dardo desvelando el origen de los problemas operativos de Ryanair, confirmando el fichaje de 140 de sus pilotos. Y advirtiendo de que se les van a sumar otros muchos más.