La crisis independentista en Cataluña puede llevar a retrasar la aprobación de los Presupuestos de 2018 en los primeros compases de ese año, con lo que se prorrogarían las cuentas de 2017 un tiempo y habría que aplicar las nuevas con carácter retroactivo.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, ha confirmado de entrada que el Gobierno no aprobará tampoco en el Consejo de Ministros de este viernes el proyecto de Presupuestos ante la falta de garantías de conseguir apoyos suficientes para sacarlos adelante.

Así lo ha anunciado Montoro en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Senado antes de intervenir en el Pleno del Senado, después de que el Gobierno retrasase ya una semana la aprobación del proyecto de ley de Presupuestos  para 2018, previsto para el pasado viernes, para apurar la negociación.

Sin embargo, la cuestión esta directamente relacionada con Cataluña y el parón que ha supuesto para recabar el apoyo del PNV, que ya logró una serie de compromisos a varios años vista en la negociación de las cuentas de 2017. Ese es precisamente el motivo que lleva al Gobierno a confiar en que una vez pase el chaparrón en Cataluña, los apoyos vuelvan a fluir.

Según ha precisado Montoro a los medios, el acuerdo con Ciudadanos está cerrado después de haber alcanzado acuerdos para rebajar el IRPF o ampliar los permisos de paternidad de cuatro a cinco semanas. El Gobierno no cuenta con el apoyo del PSOE, pero, en términos generales, también lo que se refiere a las negociaciones con Canarias, el anteproyecto de Ley «está muy avanzado».

La cuestión es ahora cuándo se cerrarán las cuentas para el próximo año, cuándo se aprobarán en el Consejo de Ministros, cuándo se trasladarán al Congreso de los Diputados y si dará tiempo a tenerlos listos antes de 2018. Y por respuesta, Montoro ha desplegado una batería de ambigüedades y algunas claves.

«No nos ponemos fecha»

«No nos ponemos fecha», ha dicho. Sin embargo, en la agenda del Gobierno se baraja la posibilidad de presentar los Presupuestos en el Senado antes de que acabe el año. Los Presupuestos de 2017 se tramitaron a gran velocidad, en algo más de dos meses, puesto que no el PP evitó introducir enmiendas en la Cámara Alta y tener que remitirlo de vuelta al Congreso.

En una situación similar, si el Presupuesto se empezara a tramitar en noviembre, los tiempos apenas daría tiempo para aprobarlos antes de fin de año.

El Gobierno es consciente «de la situación» en Cataluña y de las «condicionalidades que supone para cada grupo parlamentario», como es el caso reconocido del PNV, por lo que «una vez que se supere habrá Presupuestos posibilitados para 2018», en palabras de Montoro. Esos son los plazos.

Prorrogar el Presupuesto es una opción firme

«Hay precedentes y antecedentes», ha dicho Montoro, quien ha recordado que es la Constitución la que establece que, en caso de que no haya Presupuestos para el año siguiente, quedarían automáticamente prorrogadas las cuentas públicas del año anterior.

Además, ha afirmado que, aún teniendo en cuenta que se pueden aprobar los Presupuestos en el Consejo de Ministros de la próxima semana, «cabe perfectamente una tramitación que haga que el nuevo proyecto de Presupuesto de 2018 entre en vigor en enero de 2018». «Todo eso cabe», ha insistido.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado en declaraciones en el Senado que el Ejecutivo sigue trabajando en la negociación de los PGE para 2018, que pretende llevar al Congreso cuando constate «avances que permitan vislumbrar que pueden ser aprobados con éxito».

Asimismo, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, se ha mostrado «optimista» y «convencido» de que verán la luz y permitirán salir a España del brazo correctivo de Bruselas del procedimiento de déficit excesivo.