El Círculo de Economía, la prestigiosa organización empresarial nacida en Barcelona hace aproximadamente 60 años, ha publicado este miércoles un comunicado en el que se desmarca de la severidad del tono con el que el Rey Felipe VI reprochó las últimas actuaciones de las instituciones catalanas en su discurso de anoche a la nación. Pide una solución dialogada, que incluya la “transacción”, para poder evitar la declaración unilateral de independencia que se baraja para los próximos días.

La organización aglutina a algunas de las grandes empresas catalanas. Sin ir más lejos, su presidente es Juan José Bruguera, también presidente de Colonial. Entre sus vicepresidentes figuran, por ejemplo, los presidentes de Caixabank, Jordi Gual Solé, y de Puig, Marc Puig; y entre los vocales, el consejero delegado de Roca, Ramón Asensio, o el del Banco Sabadell, Jaume Guardiola.

El Círculo de Economía no deja pasar que la violencia vivida el pasado 1-O fue “inexplicable”, sin señalar ni a Policía Nacional, ni a la Guardia Civil o Mossos D’Esquadra, pero tampoco a aquellos ciudadanos que quisieron votar en el referéndum de autodeterminación.

“No tiene justificación y ha deteriorado nuestro marco de convivencia, nuestra imagen colectiva en el mundo y refleja, de manera extremadamente preocupante, la incomprensible e irracional dinámica por la que, desde hace años, se desarrolla el denominado conflicto catalán”, apunta.

Y es en este punto en el que el Círculo de Economía echa en falta, no ahora sino desde el inicio del conflicto, “la necesaria combinación de los principios democráticos y de legalidad”. “Precisamente porque el primero permite modificar la legalidad a través de los cauces y procedimientos oportunos, se puede exigir la estricta adecuación de toda actuación al marco legal”, explica posicionándose de algún modo junto al Gobierno y la Corona.

Sin embargo, su reprimenda también va por ellos: “Cuando los dos no avanzan acompasadamente, la democracia se agrieta”, aprecia.

«Máxima preocupación» entre los empresarios

Dibujado este contexto, el Círculo califica la situación en Cataluña de “extremadamente preocupante” y avisa del impacto que ello puede tener sobre la recuperación económica y el empleo. Más aún, muestra su “máxima preocupación ante la posibilidad de una declaración unilateral de independencia”, porque ello, vaticina, “sumiría al país en una situación extraordinariamente compleja y de consecuencias desconocidas pero, en cualquier caso, muy graves”.

En este escenario, el Círculo de Economía se escapa del maniqueísmo y avisa de que una situación perjudicará a “todas las opciones políticas” y a toda la ciudadanía, “sea cual sea su sensibilidad política”.

Por ello, llama a explorar durante las próximas semanas “aquellas vías que permitan que la política, por imposible que pueda parecer, retorne a la vía del diálogo y la transacción”. Para ello, pide “una actitud activa, cuando no de liderazgo, del Gobierno y Parlamento español”.