La tormenta catalana sigue arreciendo sobre el mercado financiero español. El Ibex ha sufrido este miércoles un recorte del 2,85%, en lo que representa su mayor caída desde la tormenta desatada por el referéndum en el que se aprobó el Brexit. El índice español ha sufrido una merma del 4% en los tres días posteriores a la votación independentista en Cataluña y se sitúa por debajo de la cota de los 10.000 puntos, con lo que se sitúa en sus niveles más bajos desde el pasado mes de marzo.

La caída de la bolsa española ha estado encabezada, nuevamente, por el descalabro de los bancos catalanes. Banco Sabadell se ha dejado un 5,69% de su valor y CaixaBank ha restado cerca de un 5%. Ambos registran pérdidas del 9,65% y el 7,8%, desde el inicio de la semana, en un escenario de creciente preocupación sobre la situación de los bancos con sede en Cataluña. En este contexto, el ministro de Economía de España, Luis de Guindos, ha lanzado un llamamiento a la calma a los clientes de estas entidades.

Además de las entidades catalanas, el sector financiero en su conjunto sufre las incertidumbres que se ciernen sobre la economía española y que en los últimos días han sido recalcadas por las distintas agencias de calificación. Santander, Bankia, BBVA y Bankinter han registrado recortes superiores al 3,5%.

Del mismo modo, el sector inmobiliario, que también cuenta con una elevada exposición a Cataluña ha vivido un día aciago en el Ibex. Inmobiliaria Colonial se ha desplomado un 5,5%, mientras que Merlin Properties se ha dejado un 4%.

Mientras tanto, las acciones de Oryzon Genomics han repuntado más de un 12%, después de que la compañía comunicara el martes que traslada su sede de Cataluña a Madrid.

“Puede que estas semanas sean las menos recomendables para plantearnos invertir en la renta variable
española, y más si la incertidumbre política va ganando momentum“, afirman los analistas de Carax-Alphavalue, que sin embargo creen que esta oleada de tensión puede dar lugar a oportunidades interesantes en el mercado español.

La tensión ha sido ostensible igualmente en el mercado de deuda, donde la prima de riesgo española sigue ganando altura de forma acelerada. El diferencial se sitúa por encima de la barrera de los 130 puntos básicos, tras un nuevo repunte del interés del bono español a 10 años, que alcanza ya el 1,77%.

En sólo tres días ha registrado un repunte de 14 puntos básicos. Este movimiento no sólo agranda la brecha con los países considerados más seguros, como Alemania o Francia, sino que al mismo tiempo ha reducido de forma notoria la ventaja que se mantenía frente a países como Italia o Portugal, cuyos bonos a 10 años rentan más del 2%.

Estos indicadores reflejan de este modo la creciente preocupación que se respira en los mercados financieros por la escalada de tensión en torno a Cataluña y la ausencia de soluciones plausibles a la vista. “Entendemos que este tema, la crisis institucional creada por los secesionistas catalanes, va a seguir condicionando el comportamiento de este mercado, al menos hasta que se atisbe una solución a la crisis”, observan los analistas de Link Securities.

Las tensiones generadas por el conflicto entre la Generalitat catalana y el Gobierno de España ha alejado entre otras cosas la esperanza de que el país vea premiado su buena evolución económica con una mejora de calificación por parte las agencias de calificación en el corto plazo. Si el viernes pasado era S&P la que decidía posponer cualquier medida de este tipo, los analistas de Bank of America Merrill Lynch se muestran convencidos de que las agencias que deben revisar la nota que le dan a la deuda española en las próximas semanas (DBRS y Moody’s) adoptarán una decisión similar.

Este escenario ha golpeado a la deuda española, provocando una escalada del interés del bono a 10 años de 13 puntos básicos en sólo tres días. Este movimiento no sólo agranda la brecha con los países considerados más seguros, como Alemania o Francia, sino que al mismo tiempo ha reducido de forma notoria la ventaja que se mantenía frente a países como Italia o Portugal, cuyos bonos a 10 años rentan más del 2%.