La sombra de Cataluña es alargada. Al menos sobre el parqué bursátil. Las incertidumbres generadas por la crisis catalana siguen lastrando la evolución de la bolsa españóla. El Ibex firmó este martes su décima sesión consecutiva de caídas, la peor racha de su historia -sólo igualada por los diez recortes seguidos que sufrió en diciembre de 2015.

El índice español ha saldado con números rojos todas las jornadas desde el inició de noviembre. En ese periodo se ha dejado más de un 5% de su valor, lo que le ha llevado a situarse por debajo de los 10.000 puntos, a sólo un paso de sus niveles más bajos desde el pasado marzo.

“El mal comportamiento de la bolsa española, en relación a otros mercados, sólo se explica por Cataluña”, afirma tajante Pablo García, analista de Alphavalue. “Muchos hemos minimizado por error el impacto que la tensión catalana podría tener en el mercado, pero lo cierto es que el inversor internacional ante esta situación ha optado por no exponerse al riesgo de España y ha preferido mover su dinero a otros mercados del entorno que ofrecen oportunidades similares”.

En estas circunstancias, 33 de los 35 valores del Ibex acumulan recortes en las últimas diez sesiones. Algunas tan llamativas como las caídas superiores al 20% que suma Siemens Gamesa; el 17% que se deja Técnicas Reunidas; o el 11,3% que cede Melia Hotels.

La presencia de estas compañías entre las más penalizadas estos días pone sobre la mesa otro asunto que ha pesado sobre la evolución de la bolsa española y la europea, en general: los resultados corporativos. La reciente temporada de resultados del tercer trimestre del año, sin ser mala, no ha ofrecido un panorama lo suficientemente positivo para animar a los inversores a seguir tomando posiciones en unos mercados que acumulan remontadas muy notables en los últimos doce meses.

“Mientras en Estados Unidos las empresas si han mostrado un tono general muy positivo, en Europa el tono ha sido mixto, con bastantes decepciones, y esto ha llevado a muchos inversores a hacer caja”, comenta Jorge Lage, analista de CM Capital Markets. En un mercado europeo que había remontado más de un 20% desde inicios de noviembre de 2016, “los inversores se han encontrado con que el panorama empresarial no está siendo del todo positivo y lo que viene ahora es la retirada de estímulos del BCE y eso ha asustado al mercado”, añade Lage.

El impacto del mensaje del BCE

Precisamente, el último mensaje del BCE ha sido una rémora para el sector financiero europeo y, por ende, para los bancos españoles, claves, por su elevado peso en el índice, en la evolución del Ibex. La preocupación por la probabilidad de que los tipos en mínimos se mantengan por un periodo prolongado contribuye a explicar las fuertes caídas de entidades como Santander y BBVA, que restan más de un 5% en noviembre, mientras que Bankia y Bankinter también rondan el 5% de recortes.

Curiosamente, los bancos de origen catalán, CaixaBank y Sabadell, son los que mejor han soportado la reciente racha bajista, con pérdidas del 2,2 y el 4%, respectivamente. Entre los valores más expuestos al mercado catalán destacan las caídas de la inmobiliaria Colonial, que el lunes lanzó una opa por Axiare, que ha cedido más de un 6%, o de Grifols, que cae un 5,3%.

Las únicas notas positivas las ponen Amadeus y Aena, los únicos valores del Ibex que registran ganancias en el periodo. Pero sus limitadas alzas apenas pueden compensar el fuerte efecto negativo de grandes valores como Inditex, que resta cerca del 8,5%, o Telefónica, que sufre recortes próximos al 6%.

Los inversores parecen temer que la situación en Cataluña acabe golpeando de forma severa a la economía española, afectando al negocio nacional de las compañías del Ibex. “Es difícil predecir cuándo puede volver la confianza, sobre todo con las elecciones autonómicas catalanas en el horizonte, lo que puede prolongar la atención del mercado sobre este asunto”, apunta Lage.

Con todo, Pablo García cree que la reducción de las tensiones que se aprecia en la región, donde incluso los partidos independentistas parecen asumir la inviabilidad temporal de su proyecto, debe empezar a notarse en los mercados, especialmente cuando se frene la corrección del mercado europeo. “Confío en que en la recta final del año, las bolsas vuelvan a acercarse a zona de máximos”, indica el analista de Alphavalue.