El grupo Barceló quiere crecer. Venía advirtiéndolo desde hace tiempo: que para hacerlo a lo grande y por la vía rápida tenía que ser mediante compras, que ir sumando hotel a hotel no sería lo suficientemente rápido.

Su objetivo, no lo ocultaba la dirección de la compañía, era disputar de igual a igual el liderazgo del sector hotelero española con las mayores cadenas del país. Y la vía que ha encontrado es proponiendo una fusión (o una absorción, en realidad) a una de ellas.

Barceló ha propuesto a NH Hotel Group una operación para unirse en un nuevo gigante del sector hotelero. NH ha confirmado con un hecho relevante remitido a la CNMV haber recibido una oferta “no solicitada”, y que de momento “es preliminar y no vinculante” para fusionar sus negocios, confirmando la información adelantada hoy por Expansión. Barceló ha remitido información complementaria al supervisor desvelando la carta enviada al consejo de administración de NH.

Barceló quiere controlar el 60% del nuevo grupo, pero sorteando la obligación de lanzar una opa por el 100%

Basándose en los trabajos de valoración de los activos de NH que Barceló lleva realizando meses, la compañía mallorquina cree que tras la unión de ambos grupos podría retener una participación del 60% en la nueva compañía, frente al 40% que mantendrían los actuales accionistas de NH. No obstante, una valoración más exacta no será posible hasta que NH abra sus libros.

NH valdría casi 2.500 millones

Barceló propone realizar la fusión mediante una ampliación de capital de NH, valorando de manera preliminar a su rival en 2.480 millones de euros (a razón de 7,08 euros por acción). Un montante muy superior a los 1.751 millones de capitalización con que cerró NH la sesión bursátil del pasado viernes y que supondría, según destaca el grupo de la familia Barceló, una prima del 27% en relación al precio medio de las acciones en el últimos tres meses (5,56 por acción).  Barceló insta a la cúpula de NH a alcanzar un acuerdo definitivo en el plazo de tres meses.

El objetivo de Barceló es tomar el control del 60% del nuevo grupo, pero sorteando la obligación de lanzar una opa por el 100% del capital gracias una dispensa legal concedida por la CNMV, según fuentes del mercado. En principio, toda compañía que supere una participación del 30% de una empresa cotizada está obligada a lanzar una opa por la totalidad del capital, pero Barceló quiere agarrarse a una de las excepciones contempladas en la normativa (si el objetivo es fundamentalmente industrial y no la toma de control accionarial, como lograron argumentar Siemens y Gamesa en su reciente fusión).

La hoja de ruta de Barceló contempla fusionar con NH no sólo su negocio hotelero sino también el de viajes (agencias, touroperadores y una aerolínea), aunque se muestra abierto a “diferentes alternativas” sobre el perímetro de los activos afectados para “facilitar el éxito de la transacción”. Asimismo, el grupo balear plantea que NH fuese la sociedad que agrupara los activos integrados y que siguiera cotizando en bolsa, y que la sede del grupo siguiera en Madrid.

De momento, la primera respuesta de NH Hotel Group es la de hacer valer su independencia. El grupo recuerda en su hecho relevante que su consejo de administración ha aprobado un plan estratégico para los próximos tres años “con un proyecto independiente de gran crecimiento que hoy sigue siendo válido”. Y apunta que “cualquier modificación de dicha decisión o la consideración de cualquier alternativa estratégica será oportunamente comunicada al mercado”.

Nuevo gigante hotelero

La fusión de Barceló y NH serviría para crear el mayor grupo hotelero de España, desbancando a Meliá del liderazgo. El nuevo coloso tendría más de 600 hoteles y unas 110.000 habitaciones (232 hoteles y 50.000 habitaciones de Barceló y 389 establecimientos y 60.000 habitaciones de NH) en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, y con una incipiente presencia en Asia. Meliá actualmente cuenta con 375 hoteles que tienen más de 96.000 habitaciones.

“Hace diez años Barceló no estaba entre las diez mayores cadenas de España, y hoy ya somos el cuarto mayor grupo hotelero [detrás de Meliá, NH y Riu]”, explicaba Simón Pedro Barceló, copresidente del Grupo Barceló, en una entrevista con El Independiente. “Solamente es posible superar en número de hoteles y habitaciones a Meliá y NH realizando una gran operación corporativa e incorporando una compañía de tamaño suficiente”.

En los últimos años, Barceló ha sido unos de los grupos turísticos más activos en operaciones corporativas. En 2015 Barceló ya consiguió cerrar una de las grandes operaciones del sector nacional, con la compra de Occidental Hoteles tras sendos acuerdos con BBVA y Amancio Ortega. El grupo financió fácilmente esa adquisición, que ascendió a 174 millones, precisamente gracias a hacer caja con otra operación novedosa en el sector: con la venta de una quincena de hoteles a la socimi BAY (en la que Barceló controla un 24%, e Hispania el 76% restante).

En paralelo, Barceló aprobó hace unos meses la recompra del 60% de las acciones que no controlaba en su antigua filial estadounidense Crestline. Una operación que le sirvió para duplicar su tamaño de un plumazo, al sumar los 100 establecimientos que gestiona Crestline como parte del portafolio de Barceló.