BBVA reducirá las pérdidas ligadas al ladrillo en alrededor de 400 millones de euros, gracias a la venta del área inmobiliaria en España al fondo de capital riesgo Cerberus Capital por 4.000 millones de euros, anunciada el miércoles.

La operación, ampliamente aplaudida por grandes inversores y analistas, se articulará mediante la creación de una joint venture, a la que se traspasará el negocio de Real Estate de BBVA en España.

Firmas de inversión como Alantra, que hasta el cierre de esta operación y la venta de la filial chilena recomendaban mantener una posición neutral en las acciones de BBVA, aconsejan ahora comprar sus títulos. “Estimábamos pérdidas netas de en torno a 200 millones por año en 2018 y 2019 derivadas de su división inmobiliaria; ahora creemos que gran parte de estas pérdidas no se materializará. Ello implica un impacto positivo en el beneficio por acción de entre el 3% y el 4%”, señala el bróker.

Santander cree que la operación es positiva para el dividendo y Alantra recomienda comprar acciones de BBVA

Desde Santander Investment respaldan la misma tesis. La operación es “una buena noticia para BBVA que, hasta la fecha, está logrando su objetivo de reducir la exposición inmobiliaria a cero en tres años a un ritmo mayor del previsto”.

Santander, que en agosto traspasó ladrillo de Popular por una valor bruto de unos 30.000 millones a Blackstone, calcula que “la transacción permitirá a BBVA evitar pérdidas de entre 300 y 400 millones de euros generadas por su unidad inmobiliaria y debería ser positivo para el capital y el dividendo por acción”.

El bróker del grupo que preside Ana Botín subraya que “la lectura de esta operación es positiva para el sector, en primer lugar, porque muestra que la inestabilidad política no parece seguir siendo un problema desde el punto de vistas del inversor”.

El área Non Core RE, que aglutina la actividad inmobiliaria en España del banco, ha lastrado los resultados de BBVA en los últimos años. En 2015, generó números rojos por importe de 496 millones de euros; en 2016, provocó un agujero de 595 millones y en los nueve primeros meses de 2017 ha reducido el beneficio del banco en 281 millones.

Limpieza de balance

La transacción con Cerberus incluye la venta de activos inmobiliarios adjudicados, valorados en unos 5.000 millones de euros, aunque su valor bruto contable es de unos 13.000 millones, tomando como referencia la situación de los mismos a 26 de junio de 2017.

El precio final estará determinado por el volumen de activos efectivamente aportados que puede variar en razón de, entre otras cuestiones, las ventas realizadas desde el citado 26 de junio hasta la fecha de cierre de la operación y del cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de operaciones.