Economía

El Banco de España respalda el artículo 155 ya que "alivió las tensiones económicas"

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El Banco de España respalda el artículo 155 ya que "alivió las tensiones económicas"

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, a su llegada al almuerzo. EFE

Resumen:

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, considera que la economía española ha comenzado el ejercicio 2018 con una "importante inercia expansiva", y ha avanzado que si los acontecimientos políticos en Cataluña avanzan dentro del marco legal, el organismo revisará al alza las previsiones de crecimiento de la economía española. En su opinión, "un entorno de incertidumbre retrasaría la realización de proyectos de inversión y postergaría las decisiones de contratación, afectando negativamente al turismo y la inversión extranjera".  En contraposición a eso, Linde ha subrayado que la prima de riesgo se sitúa por debajo de los 85 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2010. Linde ha asegurado que la aplicación ha contribuido a aliviar tensiones económicas «como muestra de la evolución de los mercados financieros en los que se observa una corrección de los incrementos de volatilidad y de la dinámica más negativa que habían experimentado las bolsas y la prima de riesgo».

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, considera que la economía española ha comenzado el ejercicio 2018 con una «importante inercia expansiva», y ha avanzado que si los acontecimientos políticos en Cataluña avanzan dentro del marco legal, el organismo revisará al alza las previsiones de crecimiento de la economía española.

En su opinión, «un entorno de incertidumbre retrasaría la realización de proyectos de inversión y postergaría las decisiones de contratación, afectando negativamente al turismo y la inversión extranjera».  En contraposición a eso, Linde ha subrayado que la prima de riesgo se sitúa por debajo de los 85 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2010.

Linde ha asegurado que la aplicación ha contribuido a aliviar tensiones económicas «como muestra de la evolución de los mercados financieros en los que se observa una corrección de los incrementos de volatilidad y de la dinámica más negativa que habían experimentado las bolsas y la prima de riesgo».

«La economía española ha entrado en 2018 con, digamos, una importante inercia expansiva», ha señalado el gobernador del Banco de España durante su intervención en un evento organizado por Club Siglo XXI, donde también ha comentado que prevé que la economía española cierre 2017 con un crecimiento de entorno al 3,1%.

En relación a Cataluña, Linde ha asegurado que si en los próximos meses se alcanza una «normalización, entendiendo por normalización una situación en la que los agentes políticos actúan con auténtico respeto a todo nuestro marco legal (…), ello conduciría, muy probablemente, a un mejor escenario de crecimiento que el que hemos considerado en las últimas proyecciones y a un impacto, finalmente, moderado».

Por el contrario, si no se produce esta normalización y persiste la incertidumbre, Linde ha advertido de que los acontecimientos políticos podrían afectar de modo «más pronunciado» al consumo y a la inversión, reflejando un impacto negativo «más elevado» tanto en Cataluña, como en el conjunto de la economía española.

Linde también ha abordado otros temas como la concentración bancaria, afirmando que «hay espacio para más consolidación, será buena para el sector y no implicará subida de precios».

De la misma manera, ha advertido sobre las criptomonedas de las que ha explicado que son «un enorme riesgo» y que «no son divisas, sino activos».

Fase expansiva prolongada

Otros riesgos de la economía española citados por Linde han sido la salida del Reino Unido de la Unión Europea, los impulsos que están teniendo las políticas proteccionistas en diversos países y los efectos que puedan derivarse del proceso de reequilibrio de la economía china.

En cualquier caso, Linde ha asegurado que la actual fase expansiva puede prolongarse durante los próximos años con «crecimientos significativos» en la actividad y el empleo, aunque a ritmos menores que los observados en el último trienio, debido al menor empuje de las políticas de demanda. El Banco de España espera que el impulso derivado de la política fiscal y monetaria sea menor y también menor el crecimiento del consumo privado respecto al observado en los últimos años.

En cuanto a la formación bruta de capital, la inversión en vivienda se verá alentada por la generación de empleo y la disponibilidad de financiación a coste reducido. Según Linde, este último factor facilitará también la inversión de las empresas, a partir del profundo proceso de saneamiento de los balances empresariales llevado a cabo en los últimos años.

Por lo que respecta a la demanda externa, augura que las exportaciones sigan creciendo por encima de la tasa de expansión de los propios mercados a los que van dirigidas, un reflejo de las ganancias en competitividad a las que ya me he referido.

El gobernador del Banco de España ha destacado el «cambio de naturaleza estructural», como es el «muy notable crecimiento» del número de empresas españolas que orientan «permanentemente» su actividad hacia los mercados exteriores, sin olvidar las ganancias de cuota de mercado en los propios mercados interiores porque las ganancias en competitividad permiten competir mejor en el exterior, pero también en el mercado interior frente a las importaciones.

Medidas para las pensiones

Igualmente, se ha referido a otros «problemas» de la economía española, como el envejecimiento de la población «por sus profundas y múltiples consecuencias a medio y largo plazo, que «se espera continúe e incluso pueda intensificarse en un futuro cercano», lo que comporta «efectos adversos», entre los que ha destacado el reto que plantea al sistema público de pensiones una población «progresivamente más longeva».

«Las reformas introducidas en los últimos años han sido adecuadas y han contribuido a fortalecer su sostenibilidad financiera, pero la negativa evolución demográfica requiere medidas cuya aplicación no debe demorarse», ha enfatizado Linde, quien ha recalcado que el envejecimiento de la población disminuye la proporción de la población total, lo que afecta negativamente a la productividad y a la capacidad de la economía para innovar e incorporar nuevas tecnologías.

«Dado que es imposible, o muy difícil, cambiar, incluso a medio plazo, las tendencias demográficas, será importante perseverar en las mejoras en los sistemas educativos y las reformas institucionales y regulatorias que contribuyan a mejorar la productividad, favoreciendo o permitiendo mayor competencia e innovación», ha añadido.