La avería que retrasó 22 minutos el tren de alta velocidad entre Madrid y Castellón el día de su inauguración y con el presidente Mariano Rajoy a bordo fue sonada. Menos cacareados son los retrasos que no se ven y de los que Renfe Operadora no quiere informar: según una respuesta a una petición dirigida por este medio al Portal de Transparencia del Gobierno, ni el número de trenes AVE que sufrieron demoras ni las causas de dichos letargos se pueden revelar.

De hacerlo, responde Renfe, la información sería «susceptible de utilización para dañar la imagen de un operador en beneficio de otro», con un «efecto distorsionador» en el mercado que «podría ser perjudicial para los intereses comerciales de la empresa». La compañía aduce que «compite en el mercado señaladamente con otros modos de transporte», aunque no los cita (se refiere en principio al avión o al autobús).

Se trata de una contestación a todas luces errónea: el mercado ferroviario no está liberalizado y Renfe es el operador único de trenes AVE en España. La competencia por tanto no existe y la petición al Portal de transparencia se ciñe exclusivamente a los trenes de alta velocidad: tan sólo está liberalizado el transporte internacional de trenes y las mercancías ferroviarias, pero no la red nacional de viajeros tanto de AVE , Alvia o Avant como del tren convencional (Altaria, Talgo).

Aunque no hay competencia en el AVE, la compañía pública dice que sus rivales pueden beneficiarse si revela la información solicitada

Para denegar el acceso a la información solicitada, la compañía pública invoca la causa octava que prevé la Ley de Transparencia, Acceso a la información pública y Buen gobierno, concretamente la que justifica la limitación al acceso a la información cuando ésta pueda ocasionar un perjuicio a «los intereses económicos y comerciales». Igualmente,  esgrime la doctrina del 14 de abril de 2016 del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno «fundamenta la denegación de acceso a información» si ésta puede perjudicar los intereses económicos o comerciales de las empresas que dependen de ella».

Respuesta de Renfe a través del portal de transparencia.

Respuesta de Renfe a través del portal de transparencia.

«Si se hiciese pública la información sobre puntualidad, retraso de los trenes o cuántos pasajeros solicitaron la devolución de todo o parte del billete y esa información fuese negativa, se estaría creando una percepción en el público que afectaría a los intereses económicos y comerciales de la operadora del servicio de ferrocarril, puesto que podría hacer que los viajeros prefiriesen utilizar otra vía de transporte diferente, como el avión o el autobús y descendiera, con ello, la demanda esencial para mantener el necesario servicio de ferrocarril en condiciones óptimas de explotación», expone.

Renfe, sin embargo, sí ha informado otras veces de sus retrasos. Por ejemplo, el pasado 28 de diciembre, y en respuesta a una pregunta del socialista Antonio Hurtado, reveló que los pasajeros de 1.335 trenes de alta velocidad tuvieron derecho a indemnización de enero a finales de octubre de 2017, según reveló la Cadena Ser. En 2016 fueron 1.259, es decir, que hace dos años hubo menos incidencias a pesar de que circularon más trenes el año pasado que el anterior (61.232 trenes AVE frente a 51.933). En 2012, las demoras apenas alcanzaron a 454 trenes.

Las preguntas enviadas por El Independiente abundan en esta última y otras cuestiones. Cuánto ha pagado Renfe por las reclamaciones, cuántos viajes totales se vieron afectados, cuántos viajeros igualmente, un desglose de las líneas donde se registraron dichos retrasos, el tiempo máximo de demora… Pero la empresa estatal niega esa información a los medios en su breve respuesta.

En respuesta a un diputado, de enero a diciembre de 2017 hubo 1.335 AVE con derecho a indemnización

Es constatable con los escasos datos disponibles que la puntualidad de Renfe ha empeorado. Otros elementos así lo refuerzan, como el del legendario compromiso de puntualidad introducido por primera vez en 1994 (en la línea de AVE Madrid-Sevilla). En julio de 2016, la empresa eliminó con alevosía el compromiso con la línea entre las capitales española y andaluza, por el cual se devolvía el importe íntegro del billete si el tren llegaba con más de cinco minutos de retraso. El nuevo compromiso unilateral de Renfe establece una devolución del 50% del billete a partir de 15 minutos y del 100% a partir de una hora.