Economía

La ‘revolución china’ de los derechos del fútbol en TV llega a España

El gigante chino Orient Hontai compra un 54% de la productora Mediapro a las puertas de una dura negociación con las telecos por la retransmisión de la Champions y de un nuevo concurso por la Liga en el que todo está abierto.

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La ‘revolución china’ de los derechos del fútbol en TV llega a España
El jugador del Atlético de Madrid Diego Costa.

El jugador del Atlético de Madrid Diego Costa. ep

Resumen:

En los próximos meses está en juego dónde se podrá ver el fútbol en televisión en España durante las siguientes temporadas. Y por partida doble. Por un lado, la Liga pretende activar en apenas semanas la nueva licitación de los derechos del fútbol de la primera y segunda divisiones para las próximas tres temporadas. Y, por otro, Mediapro y las grandes telecos tienen que abrir una negociación –que ya va con retraso- para la ‘reventa’ de los derechos de la Champions League de tres años que se adjudicó la productora el pasado verano.

Un doble frente que se abre cuando el principal actor de los últimos años, la productora Mediapro, afronta un cambio crucial que puede revolucionar el escenario actual. El fondo chino Orient Hontai ha cerrado un acuerdo para hacerse con una participación del 54% del capital de Mediapro y, con ello, para tomar el control de los derechos del fútbol en España. A la operación le quedan apenas los últimos flecos legales por cerrar, pero ambas partes la dan por hecha. El precio final de la venta rondará los 900 millones de euros.

El gigante chino compra una participación mayoritaria en Imagina –la productora resultante de la fusión de Mediapro y Globomedia- en una operación a varias bandas, en la que se queda con los paquetes que tenía Juan Abelló (23,5%), la familia mexicana Azcárraga (19%) y Gerard Romy (12%). Jaume Roures y Tatxo Benet mantendrán sendas participaciones del 12% y seguirán controlando la gestión ejecutiva de la productora.

En los próximos meses está en juego dónde se podrá ver el fútbol en televisión en España durante las siguientes temporadas. Y por partida doble. Por un lado, la Liga pretende activar en apenas semanas la nueva licitación de los derechos del fútbol de la primera y segunda divisiones para las próximas tres temporadas. Y, por otro, Mediapro y las grandes telecos tienen que abrir una negociación –que ya va con retraso- para la ‘reventa’ de los derechos de la Champions League de tres años que se adjudicó la productora el pasado verano.

Un doble frente que se abre cuando el principal actor de los últimos años, la productora Mediapro, afronta un cambio crucial que puede revolucionar el escenario actual. El fondo chino Orient Hontai ha cerrado un acuerdo para hacerse con una participación del 54% del capital de Mediapro y, con ello, para tomar el control de los derechos del fútbol en España. A la operación le quedan apenas los últimos flecos legales por cerrar, pero ambas partes la dan por hecha. El precio final de la venta rondará los 900 millones de euros.

El gigante chino compra una participación mayoritaria en Imagina –la productora resultante de la fusión de Mediapro y Globomedia- en una operación a varias bandas, en la que se queda con los paquetes que tenía Juan Abelló (23,5%), la familia mexicana Azcárraga (19%) y Gerard Romy (12%). Jaume Roures y Tatxo Benet mantendrán sendas participaciones del 12% y seguirán controlando la gestión ejecutiva de la productora.

Las ‘telecos’ meten presión al nuevo socio

Hasta no hace mucho lo hacían sólo en privado, pero las grandes operadoras de telecomunicaciones empiezan a plantear abiertamente como probable  dejar de emitir partidos de fútbol en sus plataformas de televisión. Los precios disparatados que se están pagando por los derechos de emisión (y los que se pedirán por su reventa) hacen casi imposible rentabilizar esos contenidos.

Movistar, Vodafone y Orange han venido quejándose, más o menos explícitamente según los casos, de los precios disparatados que han alcanzado los derechos del fútbol en televisión y la imposibilidad de trasladarlos al cliente final. Y el desembarco de la china Orient Hontai al epicentro de la nueva negociación no cambia la posición de firmeza de las telecos, que parecen cerca de plantarse (pero siempre mirando de reojo y con desconfianza a sus rivales, ante la posibilidad de quedarse fuera y que un competidor sí que se haga con los derechos).

“Los precios están inflacionados. Y eso no cambia porque llegue un nuevo socio a Mediapro. Lo que necesitamos es un precio justo esté al frente de Mediapro Roures o los chinos”, apuntan fuentes del sector de las telecos. Las tres grandes plataformas siguen interesadas en tener entre sus contenidos de televisión el fútbol, pero no a cualquier precio. Y las compañías tienen claro que la presión recae en la propia Mediapro y en nadie más. “Mediapro es la que ha desembolsado 1.100 millones por la Champions y la que está obligada a rentabilizar esa inversión. A ver cuántos clientes están dispuestos a pagar sólo por ver el fútbol en BeIN Sports. Que haya un nuevo dueño no cambia nada”, advierten.

Cobrar el triple al cliente para ser rentable

Mediapro se adjudicó el pasado verano los derechos de la Champions League y la Europa League para tres temporadas (2018/19, 2019/20 y 2020/21) por 1.100 millones de euros, en torno a un 70% más que en la anterior puja para la terna de temporadas previas. Y ahora tiene que negociar con las telecos para colocar los derechos conseguidos a través del canal BeIN Sports en sus plataformas.

Pero Movistar, Vodafone y Orange ya han venido alertando de que ya a los precios actuales no consiguen rentabilizar la emisión del fútbol en TV. Y advierten de que el acuerdo es imposible si Mediapro pretende simplemente trasladarles el incremento de precio con el que ha conseguido hacerse con los derechos de las competiciones europeas y los eventuales precios al alza del próximo concurso por la Liga.

Las tres grandes telecos vienen comercializando los partidos de fútbol en sus ofertas de televisión a un precio de unos 20 euros al mes. Pero, según cálculos del sector, sólo para conseguir cubrir los pagos a Mediapro deberían cobrar a cada abonado unos 60 euros cada mes.

Y eso con las magnitudes ligadas a los contratos actuales de Liga y Champions, no de los próximos que serán más: así que para que le salga rentable el negocio del fútbol a Telefónica, Vodafone y Orange cada cliente no debería pagar el triple, sino incluso más. “A la gente le gusta mucho el fútbol, pero no tanto como para pagar 60 euros”, sentenció recientemente Antonio Coimbra, consejero delegado de Vodafone España.

Un cambio radical del modelo

Vodafone se ha puesto a la cabeza de los que reclaman expresamente a Mediapro un cambio total del modelo comercial de la comercialización de los derechos de emisión para seguir con el fútbol en su plataforma de TV.

“Si el modelo es el mismo que en los últimos años es muy difícil que haya un acuerdo con Mediapro”, apuntó Coimbra, que rechaza por completo que los próximos acuerdos con la productora  se basen simplemente en que ésta les traslade la subida del precio asumida en los concurso.

Vodafone defiende otras fórmulas, de momento sólo como posibilidades, no como propuestas cerradas. Entre las posibilidades que plantea el consejero delegado de Vodafone España está que las telecos sean meros soportes de la oferta de fútbol de Mediapro y que integren en sus plataformas de TV la aplicación de la productora.

Otra posible opción sería que las telecos se conviertan en simples intermediarios y cobrar una comisión por cada cliente (la productora se encargaría enteramente de la comercialización del fútbol, y los pagos serían variables en función del número de usuarios).

La nueva subasta por la Liga

La Liga de Fútbol ultima los pliegos de la nueva subasta de los derechos de retransmisión de las tres temporadas entre 2019 y 2022 de Primera y Segunda División. Los actuales los comparte la propia Mediapro (pagó 1.900 millones por emitir ocho partidos por jornada durante tres años) y Movistar (que se quedó con el Partidazo de cada jornada por 750 millones). De cara a la nueva puja, todo está abierto.

La Liga aspira a que los precios que paguen el o los adjudicatarios del próximo concurso sean netamente superiores a los actuales, a razón de unos 2.300 millones (1.300 millones por la emisión en España y otros 1.000 por la retransmisión en el extranjero), según las previsiones del propio presidente de la organización, Javier Tebas.

El cambio accionarial en Mediapro la refuerza antes de la temida entrada en el negocio de gigantes como Facebook o Amazon

De cara al nuevo contrato, las tres telecos mantienen su prudencia e insisten en que, aunque les gustaría mantener el fútbol en su oferta televisiva, no están dispuestas a asumir cualquier precio. Si finalmente acuden a la puja, en principio, lo harán con ofertas que todas califican de “razonables”, y previsiblemente inferiores a las que podría estar dispuesta a presentar Mediapro.

“Que la Liga ponga en valor su producto, y se verá qué está dispuesto a pagar cada uno. Y también se verá qué aspira a cobrar después el adjudicatario al resto. De momento, no parece que los precios vayan a ser razonables”, indican desde el sector de las telecomunicaciones.

Y es que, de cara a la futura subasta, tanto las telecos como desde el sector audiovisual sí que se augura que la entrada del nuevo socio chino en Mediapro pueda suponer una inyección de capital que le permitiría afrontar con fortaleza la puja y sacar músculo con su oferta, justo lo contrario a lo que las compañías de televisión de pago aspiran. Un nuevo músculo que puede acabar siendo clave para este concurso y para otros futuros si finalmente, como se espera, acaban entrando en el negocio gigantes como Facebook y Amazon.