Economía

MásMóvil dispara pérdidas por los bonos de ACS tras sumar casi un millón de clientes

logo
MásMóvil dispara pérdidas por los bonos de ACS tras sumar casi un millón de clientes
Másmovil en bolsa.

El consejero delegado de Másmóvil, Meinrad Spenger. EFE

Resumen:

MásMóvil ha registrado unos muy buenos resultados, y también ha disparado sus pérdidas. Las dos cosas a la vez. La operadora registró unos números rojos de 102,8 millones de euros, un 76% superiores a los del ejercicio anterior. Pero las pérdidas están motivados por los bonos convertibles de ACS (antiguo accionista de Yoigo), ya refinanciados pero que supone un impacto negativo de 142 millones.

Sin esos extraordinarios, subraya la compañía, el beneficio ajustado supera los 96,6 millones de euros, frente a las pérdidas de 36,6 millones del año precedente.

Por lo demás, MásMóvil presume de 2017. La operadora sumó 946.000 nuevos clientes (324.000 sólo en el cuarto trimestre), superando con mucho sus previsiones de incorporar en torno a 800.000 usuarios adicionales.

La buena marcha de la estrategia comercial de la compañía se ha traducido en una mejora del 16% de los ingresos, hasta los 1.301 millones, y en que ha logrado duplicar su beneficio bruto de explotación (ebitda), hasta los 238 millones.

El grupo comandado por Meinrad Spenger se ha marcado unos objetivos financieros más que ambiciosos de cara a 2020, con una hoja de ruta que augura para entonces unos ingresos por encima de los 1.800 millones y un ebitda recurrente de entre 460 y 480 millones, duplicando de nuevo los del pasado año.

MásMóvil ha registrado unos muy buenos resultados, y también ha disparado sus pérdidas. Las dos cosas a la vez. La operadora registró unos números rojos de 102,8 millones de euros, un 76% superiores a los del ejercicio anterior. Pero las pérdidas están motivadas por los bonos convertibles de ACS (antiguo accionista de Yoigo), ya refinanciados pero que supone un impacto negativo de 142 millones. “Es sólo un efecto contable y no tiene ningún impacto en caja. El año ha sido muy, muy bueno”, dice Meinrad Spenger, consejero delegado del grupo. “Es sólo contabilidad”.

Sin esos extraordinarios, subraya la compañía, el beneficio ajustado supera los 96,6 millones de euros, frente a las pérdidas de 36,6 millones del año precedente. Otros costes no recurrentes fueron los intereses de los convertibles de Providence y de ACS por 22 millones; la amortización de la base de clientes por 21 millones o el impacto fiscal de 19 millones.

Dobla su rentabilidad

Por lo demás, MásMóvil presume de 2017. La operadora sumó 946.000 nuevos clientes (324.000 sólo en el cuarto trimestre), superando con mucho sus previsiones de incorporar en torno a 800.000 usuarios adicionales.

La buena marcha de la estrategia comercial de la compañía se ha traducido en una mejora del 16% de los ingresos, hasta los 1.301 millones, y en que ha logrado duplicar su beneficio bruto de explotación (ebitda), hasta los 238 millones.

El grupo comandado por Meinrad Spenger se ha marcado unos objetivos financieros más que ambiciosos de cara a 2020, con una hoja de ruta que augura para entonces unos ingresos por encima de los 1.800 millones y un ebitda recurrente de entre 460 y 480 millones, duplicando de nuevo los del pasado año.

De momento, sin dividendo

La compañía, de momento, no se plantea dividendo. “Ahora no, en 2019 lo podemos estudiar”, ha explicado Spenger en un encuentro con la prensa en el marco del Mobile World Congress. “Pero no hay compromisos”.

Según el consejero delegado, los accionistas de MásMóvil “apuesta por el crecimiento” y no por el dividendo inmediato. “El valor de la acción en bolsa se ha multiplicado por tres gracias al crecimiento. “Es otra forma diferente de pagar al accionista, no hay presión por parte de nadie por cambiar esta política”.

Siguiente paso: el ‘otro’ Ibex

MásMóvil se está comportando en bolsa extraordinariamente bien, y algunos ya lo colocan como candidato futuro para entrar en el Ibex 35. Spenger ha dejado claro que la compañía no tiene prisa por alcanzar este hito.

Para el ejecutivo, el “paso lógico” sería primero dar el salto el Ibex MidCap (el ‘otro’ Ibex en el que no están los 35 valores más negociados, sino que se amplía hasta 55). Quizá en la próxima revisión del índice, que se realizará en junio.

Por su tamaño, el atractivo de su acción y su capitalización, que a cierre de la sesión del martes era de 2.250 millones de euros, Spenger ve factible que la operadora se incorporara al índice que engloba a las 55 empresas de mayor tamaño tras las del Ibex. “Y después ya se verá”. Si la compañía entra en el Ibex, dice el ejecutivo, “debería ponerme traje, y eso no me gusta mucho”.