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La fórmula de Juan Roig, el tendero que maneja la caja con más dinero de España

En pleno proceso de modernización de las tiendas y el canal online, la empresa logró aumentar aún más sus fondos propios y mantener a raya la deuda

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La fórmula de Juan Roig, el tendero que maneja la caja con más dinero de España
El presidente de Mercadona, Juan Roig.

El presidente de Mercadona, Juan Roig. EFE

Resumen:

La tesorería récord está en los cimientos del éxito de la firma valenciana. No es un secreto en el mundo financiero. Lo que se desconoce es cómo el empresario valenciano ha sido capaz de aplicarla durante tantos años.

Contar con mucha caja y poca deuda implica lograr un complicado equilibrio del que depende, casi siempre, que una empresa despegue o se estrelle.

La caja engorda cada año. La empresa concluyó 2017 con unos fondos propios de 5.113 millones de euros, un 4% más en comparación con el año anterior.

El pasado año, en pleno proceso de modernización de las tiendas y del canal online, Mercadona decidió reforzar sus fondos propios con otros 201 millones.

Hay un ejercicio en el Iese que deja ojipláticos a los directivos más avezados. El profesor de la prestigiosa escuela de negocios reparte a los alumnos cuatro balances pertenecientes a otras tantas empresas -El Corte Inglés, Amazon España, Mercadona y Dia-, pero no aclara a cuál pertenece cada uno. La dificultad del ejercicio estriba en adivinar qué cifras corresponden a cada compañía.

De los muchos dígitos que contienen los balances, hay uno que llama especialmente la atención. Una de las cuatro empresas cuenta con una caja tremenda, inusualmente elevada y a años luz de las demás. Ese mismo grupo tiene una deuda sorprendentemente diminuta. Al final de la clase, el profesor desvela la identidad: se trata de Mercadona.

La tesorería récord está en los cimientos del éxito de la firma valenciana. No es un secreto en el mundo financiero. Al contrario, muchos alumnos del Iese -directivos con mayor o menor rango- intuyen la solución nada más ver el apunte contable. La fórmula de Juan Roig es conocida. Lo que se desconoce es cómo el empresario valenciano ha sido capaz de aplicarla con fidelidad durante tantos años, desde principios de los 80, cuando se hizo con el timón.

Contar con mucha caja y poca deuda implica lograr un complicado equilibrio del que depende, casi siempre, que una empresa despegue o se estrelle. La expansión de Mercadona se ha hecho tirando de fondos propios, sin endeudarse apenas. Esa estrategia obliga a sacrificar un crecimiento mucho más rápido, financiado por otros acreedores.

Roig ha renunciado durante años a una doble tentación: crecer fuera de España abriendo nuevas tiendas, o dentro absorbiendo competidores. Gracias a esa política, Mercadona se estudia hoy en escuelas de negocios como el Iese. Casi siempre como un ejemplo de éxito, a juzgar por sus números y los de sus rivales.

La caja sigue creciendo

La caja engorda cada año. La empresa concluyó 2017 con unos fondos propios de 5.113 millones de euros, un 4% más en comparación con el año anterior. El pasado año, en pleno proceso de modernización de las tiendas y del canal online, Mercadona decidió reforzar sus fondos propios con otros 201 millones. El empresario valenciano prefirió sacrificar el beneficio, que se desplomó un 49% entre enero y marzo, hasta los 322 millones. A costa de esa caída, Mercadona ha podido mantener sus fondos propios en el entorno del 60% de su activos totales, muy por encima de la competencia.

El objetivo de Roig es seguir aplicando la misma fórmula en los próximos años. Lo confirma el mensaje que ha lanzado este martes en Valencia, en la presentación de los resultados anuales. “Nuestro objetivo es invertir 8.500 millones en los próximos años, todo sin endeudamiento y con recursos propios”.

Comparación con los rivales

El informe sobre el grupo valenciano de la firma especializada Insight View permite comparar las cifras de Mercadona con las de sus competidores, tomando como referencia los ratios de 2016. Al concluir ese año, el apalancamiento de Mercadona ascendía al 166%, muy lejos del 244% que presentaba la media del sector. Ese ratio mide la capacidad que tiene una empresa para financiar la inversión con su propio dinero. El mismo informe arroja un volumen de tesorería que duplica prácticamente a la media de sus competidores. Y la tendencia se repite con el endeudamiento externo (40% frente al 59%), el cobro de clientes (1,7 días frente a 9,4 días) o las ventas por empleado (248.000 frente a 229.981).

El tamaño creciente de la caja se explica por el mucho dinero que entra, por el poco que se debe y por una política severa de control de gastos. Mercadona examina con lupa cada céntimo gastado. Por eso es tan dura renegociando con su centenar largo de interproveedores y tan exigente con sus 84.000 empleados.

La fórmula se aplica en la operativa diaria y hasta en los símbolos que rodean a la empresa, para que calen de arriba a abajo. No es casual que el lema que lucen las camisetas del Valencia Basket -propiedad de Roig y último campeón de la Liga ACB- sea Cultura del esfuerzo. Tampoco es fortuito que mientras otras grandes empresas hacen ruedas de prensa en sedes faraónicas u hoteles de lujo, Mercadona informe de sus resultados anuales en un polígono insulso de Tavernes. En una sala anodina, la empresa ofrece a los periodistas un tentempié a base de productos Hacendado. Luego Juan Roig comparece en un auditorio que comparte edificio con la fábrica de pan.

Sólo lo hace una vez al año, para dar las explicaciones justas. Que no hay tiempo que perder para seguir engordando la caja.